Ricardo se encontraba en un torbellino de dudas y reproches. La noticia del nuevo compromiso con Yolanda había sido anunciada con pompa y falsedad, como si el destino se burlaba de él y de Yuridia. La sociedad, siempre ávida de escándalos, celebraban la unión sin sospechar que detrás de las sonrisas y los brindis se ocultaba un engaño curiosamente tejido.
Yolanda, con la astucia de una serpiente pero de un miedo intenso en sus ojos, había manipulado toda su vida palabras y gestos hasta convencer a todos de que ella era la prometida de Ricardo todo este tiempo. Su mirada era triunfante lo perseguía en cada salón, en cada murmullo de la gente. Ricardo, incapaz de defender a Yuridia en el momento crucial, ahora cargaba con la culpa de su silencio.
Pero en su interior ardía determinación: descubrir la verdad y exponer las mentiras de Yolanda ante el ojo público. No sería fácil. Ella había tejido una red de cómplices, y cualquier paso en falso podría hundirla aún más en el desprestigio.
Ricardo comenzó a sospechar en secreto. Revisó cartas, mensajes, busco testigos, indago en los recuerdos compartidos con Yuridia que podían probar su relación legítima. Cada hallazgo era una chispa de esperanza, aunque también un riesgo: si Yolanda descubriera sus movimientos, podría destruir cualquier evidencia antes de que saliera a la luz.
Mientras tanto, Yuridia se mantenía en las sombras, herida por la traición y el abandono por su familia pero con la dignidad intacta. Su silencio pronto fue expuesto ante la gente del pueblo que ahora es su nuevo hogar, su nuevo comienzo, para él era un grito que resonaba en el corazón de Ricardo, recordando que debía luchar no solo por ella, sino por la verdad misma.
Su capítulo cerraba con Ricardo en un salón iluminado por candelabros, observando a Yolanda recibir felicitaciones por el compromiso y como señaló a Yuridia con el dedo acusando falsamente frente a todos. Su sonrisa de velo de mentiras, y el, desde la penumbra, juraba que pronto ese velo caería, revelando la verdad frente a todos.
Por otro lado en el trabajo, Bruno, Yuridia y sus demás compañeros comienzan a crear nuevos diseños para un crecimiento del negocio, a don Juan le pareció una muy buena idea por parte de sus trabajadores en recrear nuevos diseños ya que su esposa también lo hace. El primer diseño que sacaron fue el de doña Esther, su vestido está bordado con una tela color blanco, un cinturón rojo carmesí, y una rosa roja en el lado derecho del pecho del vestido.
_ ¿Qué les parece mi nuevo diseño? _ preguntó doña Esther. y sus compañeros les gusto mucho aplaudieron felicitando por su trabajo a doña Esther.
Luego era turno de Bruno, quien diseñó un traje de gala o evento de color azul marino con una rosa blanca en el bolsillo de la parte derecha del pecho, al igual que de doña Esther. sus compañeros lo aplaudieron por su gran trabajo.
Ahora llegó el turno de don Cornelio quien diseñó un vestido detallado en la edad medieval con una tela suave de color verde esmeralda con un corsed de color marron claro en la parte de su cintura, para aquellas personas que les facina el tipo de vestidos que sucedieron en epocas muy antiguas, pero igual manera lo felicitaron.
Después era turno de Yuridia y don Juan quienes diseñaron un vestido estilo rococó en la época de 1700 en Francia Europa. El vestido está hecho con una tela fina de color , con moños color rosa pastel en la parte del pecho y en la parte de la falda larga y esponjosa, con un collar de perlas en la parte de su cuello. Para ellos hacerlo a mano era muy complejo de hacerlo ya que se necesitan muchas telas para la falda junto con una base para el vestido. Pero de todos modos lo felicitan.
Al llegar a casa Yuridia se sentía muy cansada pero se divirtió mucho con sus compañeros en hacer sus diseños en un cuaderno y recrearlos juntos, de la nada un número desconocido marcó al celular de Yuridia, era Ricardo quien no ayudo a ella cuando más la necesitaba el dia que la acusaron.
_ ¿Bueno?
_ Hola soy yo, Ricardo.
_ ¿Qué es lo que quieres? dijo Yuridia con fastidio
_ Quiero disculparme contigo por lo que pasó en nuestra fiesta de compromiso. dijo Ricardo
_¿ Y no crees que ya es demasiado tarde para que te disculpes ahora? Después de que no moviste ni un solo dedo para ayudarme.
_ Lo sé, y no te culpo Yuridia. Cometí el gran error de no haber defendido, pero solo escúchame por favor. ¿si?
_ Bien, pero 10 minutos ¿entendido?
_ Entendido.
Mientras tanto Bruno se dirige a un café cercano para pedir algo a sus padres mientras él habla por teléfono para saber qué tipo de café querían, pero que no sea frío. Ya que en su casa se descompuso su cafetera.
_ Apa, de café que se le antoja. Hay café de olla, mocha, americano, espresso, capuchino, latte, macchiato, y chocolate. _ dijo Bruno dando opciones.
_ A mi y a tu madre nos traes café de la olla, lo eliges tú, si quieres _ dijo su papá.
_ Okey.
Mientras tanto Yuridia seguía hablando con Ricardo amargamente, lo que Ricardo cuenta a ella es que investiga todo sobre Yolanda el cómo mintió sobre el robo y otras mentiras más que haya dicho toda su vida. Pero Yuridia hacia dudas, piensa que solamente hace eso para que regrese con él pero no era así.
_ Estuve investigando todo sobre Yolanda, sobre el robo y las demás mentiras que te haya ocultado.
_ ¿Haces eso para aceptar tu propuesta matrimonial o que?
_ No, no. Hace 1 mes que nuestro compromiso se rompió por culpa de Yolanda. _
_ Y entonces ¿Por qué haces todo eso?
_ Por que quiero que pague por todo el daño que te ha hecho pasar a ella y a su familia, no se como pero haré que sienta cada humillación que tu sentiste.
_ Okey, pero asegurate de que no te descubra por qué sí no destruirá cada prueba que tu le hagas. Yo también quiero que sufran como yo sufrí tras haberme acusado falsamente.