La deuda del millonario

Celos

Sebastián apareció de repente al lado de Alina.

—Así que aquí estabas.

Su tono era tranquilo.

Pero su mirada no.

Daniel levantó una ceja.

—Supongo que tú debes ser el famoso Sebastián Valverde.

—Supongo que sí.

El ambiente se volvió incómodo.

Alina suspiró.

—Daniel, él es—

—Su prometido —interrumpió Sebastián con firmeza.

Luego colocó su mano en la cintura de Alina.

Más cerca de lo necesario.

Daniel sonrió ligeramente.

—Interesante.

—¿Por qué?

—Porque no pareces muy feliz de verla hablar con alguien más.

Sebastián lo miró con frialdad.

—Eso no es asunto tuyo.

Daniel levantó su copa.

—Disfruten la fiesta.

Cuando se alejó, Alina se volvió hacia Sebastián.

—¿Qué fue eso?

—Nada.

—Parecía que querías golpearlo.

Sebastián la miró fijamente.

—Tal vez.

—¿Por qué?

Hubo un pequeño silencio.

—Porque estaba demasiado cerca de ti.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.