Las noticias se difundieron rápidamente.
“El compromiso del millonario Sebastián Valverde es una mentira”.
Alina vio todo por televisión.
Su corazón comenzó a latir con fuerza.
Pero entonces apareció otra noticia.
Sebastián había convocado una conferencia de prensa.
Los periodistas lo rodeaban.
—Señor Valverde —preguntó uno—. ¿Es cierto que su compromiso fue un contrato?
Sebastián respiró hondo.
Podía mentir.
Podía salvar su reputación.
Pero decidió hacer lo contrario.
—Sí —respondió.
Los periodistas comenzaron a murmurar.
—Al principio fue un contrato.
Hubo silencio.
—Pero ahora ya no.
Sebastián miró directamente a las cámaras.
—Porque me enamoré de ella.