En otra parte de la ciudad
Damien: nadie sabe el lugar en donde estamos. Porque esta mansión no está a mi nombre y tuve que utilizar otro nombre para poder comprarla, ya que sentía que esto iba a pasar.
Gema: quisiera que intentaras razonar conmigo. Pero me doy cuenta de que eso sería imposible y sabes perfectamente que esta sería una locura.
Damien: terminarás siendo mi esposa. Además, lo que menos importa será el orden en que lo hagamos, aunque se que eso te importa demasiado.
Gema: por supuesto que me importa. No quiero que ninguno de mis hijos se enteren de la manera en como nos casamos y no quiero que ellos sigan nuestro ejemplo.
Damien: así que antes de tiempo estás pensando en nuestros hijos. Nada más que nos casaremos como lo habìa planeado y te prometo que no se enteraran de esto.
Gema: creo que no debí de mencionar esto. Seguramente con eso pensarás que te he aceptado como mi esposo y quiero que lo olvides, por favor.
Damien: tus palabras fueron demasiado claras para mí. Eso significa que me has aceptado y nadie podrá detener nuestra boda que en menos de una hora se realizará.
Gema: quiero que pienses claramente en lo que piensas hacer. Porque nosotros sabemos que nuestra boda sería un error y te pido que detengas todo esto.
Damien: eso jamás lo haré. Ahora solo debemos de esperar hasta que llegue el juez y cuando eso pase al fin serás mi esposa, pero no sabes como me hubiera gustado verte con un vestido de novia para nuestra boda.
Gema: entonces no piensas escucharte, ya que lo decidiste por ti mismo. Nada más que si nunca me llegas amar me tendrás que dar el divorcio.
Damien: un divorcio entre nosotros sería imposible. Sabes que no debes de mencionar esa palabra si no quieres hacerme enojar.
Gema: te recuerdo que no sabes ni lo que sientes por mi. No deberías de seguir insistiendo en casarte conmigo, ya que esto jamás va a funcionar.
Damien: te elegí para mi. Ahora debes de entender que nos casaremos y te daré un beso para que olvides todos esos malos pensamientos.
Él se acerca a su mujer para besarla, pero este beso lo sentía de manera diferente. Porque él quería decir con eso que era suya y cuando lo termina se separa de ella. Gema lo que menos quería era ilusionarse con esta boda y sabía que era mejor casarse con él.
Gema: me casare contigo y en verdad espero que no me vuelvas a desilusionar. Estoy segura que cuando vuelvas a ver a mi prima te olvidarás de mí.
Damien: cuando la vuelva a ver no sentiré nada por ella. Necesito que dejes de ser celosa, aunque me gusta verte así, ya que te ves demasiado hermosa.
Gema: no debes de olvidar que también eres un hombre celoso. Porque algo que nunca ibas a soportar era verme al lado de otro hombre.
Damien: te gusta provocar mi enojo. Solamente que esta vez sabré controlarme y nunca creí en la existencia de ese prometido que tu padre inventó para mí, pero sabía que tenía que reaccionar de alguna manera para evitar que eso realmente pasara.