Dastan: llego el momento de divorciarnos. Porque no soporto verte todos los días y desde que nos casamos has estado en mi vida.
Helena: eso quiere decir que necesito desaparecer de tu vida para siempre. Precisamente he firmado los papeles de divorcio, así que ya no será necesario que tengamos esta conversación.
Dastan: no puedo creer que al fin lo hayas hecho. Pensé que te negarías de nuevo en hacerlo y menos mal que entendiste que no te quiero como mi esposa.
Helena: tenemos mucho tiempo de habernos casado y nunca me amaste. Aunque se perfectamente que nunca te hubieras enamorado de tu esposa fea.
Dastan: me gusta demasiado la perfección. Pero corregiré el error de haberme casado contigo, porque sabes que yo merezco tener una esposa perfecta.
Ella simplemente se levanta de su asiento y sobre todo había llegado la hora de desaparecer de su vida para siempre. Helena se despide de él con una sonrisa, ella empieza a subir las escaleras y a los pocos minutos llega a su recámara y en el despacho Dastan estaba demasiado pensativo y cuando deja de hacerlo llama a su jefe de seguridad y Alexander a los pocos minutos pasa.
Dastan: mi esposa firmo los papeles de divorcio. Ahora quiero que me digas porque no me has dicho nada de esto y espero una explicación demasiado lógica a lo que acabo de decirte.
Alexander: tampoco sabía que la señora lo hubiera hecho. Pero le recuerdo que nunca hizo público su matrimonio y la señora jamás dijo nada al respecto.
Dastan: seguramente existe una razón por la cual los firmo. Ella nunca me lo va a decir y solo quiero que mi esposa viva cómodamente después del divorcio.
Alexander: entonces debería de hablar claramente con ella. Pero después del divorcio la señora hará su propia vida lejos de usted.
Dastan: siempre había esperado que esto pasara. Ahora el problema es que no quiero que este alejada de mí, sabes que ella debe de tener una constante vigilancia.
Alexander: eso era demasiado y más sabiendo que la señora nunca salía de casa. Necesita recordar que ya es una mujer libre y que debe dejarla en paz.
Dastan: aunque nos divorciemos ella seguirá siendo mía. Jamás debes olvidar de mantenerme informado de todo lo que hace, mi mujer.
Alexander: cumpliré sus órdenes. Ahora el único que hace falta que firme los papeles de divorcio sería usted y me doy cuenta que no quiere hacerlo, porque si lo hace la señora se iría de esta casa y perdería los derechos que tiene sobre ella.
Dastan: entonces haré que se cancele esto. Solamente dejaré que se vaya unos días y después iré por ella para que regrese a su casa.