La Fórmula Del Caos

CAPÍTULO 6: A oscuras

La puerta trasera se abrió con un chasquido metálico.

Julián reaccionó antes de procesarlo racionalmente. Cruzó el brazo frente al torso de Valeria y la empujó suavemente hacia atrás.

—Quédate detrás de mí.

Valeria no discutió. Ajustó el agarre sobre su tableta y retrocedió un paso, manteniendo la espalda pegada a la estructura de la cabina de flujo laminar.

El laboratorio permanecía a oscuras, bañado únicamente por la luz roja e intermitente de los paneles de iluminación de emergencia.

Bip.

Silencio.

Bip.

El eco de sus propias respiraciones sonaba amplificado dentro del recinto estéril. Julián dio un paso cauteloso hacia el pasillo central, sintiendo el aire más denso por la interrupción de los extractores.

—¿Hay alguien ahí? —exigió con voz firme.

Ninguna respuesta. Solo el zumbido residual de los condensadores.

Valeria estrechó la tableta contra el pecho.

—Julián...

—Estoy aquí.

—No me refería a eso —murmuró ella, con la mirada fija en el monitor encendido de su dispositivo.

Él giró apenas la cabeza sin perder de vista la penumbra.

—¿Qué ocurre?

—La puerta que acaba de desbloquearse no figura en el registro de eventos del sistema central.

Julián frunció el ceño.

—¿Cómo que no figura?

—El protocolo de fallo eléctrico fuerza al servidor a registrar cualquier apertura física mediante la batería del nodo.

Elevó la pantalla para que él pudiera ver la línea roja de advertencia que parpadeaba en la interfaz:

SISTEMA DE SEGURIDAD: MODO DE RESPALDO ANÓMALO

—Alguien desactivó el registro antes de cortar la energía —dedujo Julián.

Un golpe seco, como el choque de una bandeja metálica contra el piso, resonó al fondo del laboratorio. Ambos se congelaron. Esta vez no cabía duda: no era un fallo de infraestructura. Había alguien dentro.

Julián comenzó a avanzar entre las mesas de preparación.

—Quédate aquí, Valeria.

—De ninguna manera.

—Valeria, no sabemos quién se encuentra ahí.

—Si la persona que está ahí dentro tiene la capacidad de suplantar mis credenciales, quedarme sola a oscuras tampoco parece una estrategia brillante —interrumpió ella con lógica helada.

Julián buscó un argumento para rebatirla, pero no lo encontró.

—No te separes de mi espalda.

Avanzaron a través de la penumbra. Cada paso sobre el suelo parecía un estruendo. Al llegar al pasillo de almacenamiento, hallaron la puerta de servicio entreabierta.

Julián extendió la mano hacia el marco. Valeria lo sujetó del antebrazo con firmeza.

—Espera.

—¿Qué?

Ella señaló hacia el suelo con la luz de la pantalla. Un rectángulo de plástico pulido yacía junto al zócalo. Julián se agachó y lo recogió. La luz roja de emergencia iluminó parcialmente la banda magnética y la leyenda impresa:

ACCESO TEMPORAL — MANTENIMIENTO TÉCNICO

Valeria tomó la tarjeta por las esquinas.

—Esta credencial no pertenece al personal asistencial de la Central.

—¿Puedes rastrear a quién se la asignaron hoy?

—Si el servidor restablece la comunicación, sí.

Un portazo estridente retumbó a sus espaldas, haciendo eco en las paredes de cristal. Julián reaccionó por instinto, cubriendo a Valeria con el cuerpo mientras la puerta principal de la Central de Mezclas se cerraba de golpe. El cerrojo electromagnético se activó con un zumbido seco.

Julián corrió hacia la salida y tiró del manillar de acero inoxidable. La puerta no cedió ni un milímetro.

—Está bloqueada por software —dijo, aplicando fuerza inútilmente.

Valeria se posicionó a su lado.

—Déjame ver.

—¿Puedes abrir la cerradura desde la tableta?

—Probablemente.

—¿Probablemente?

—Si dejas de ejercer presión sobre el sensor, las probabilidades aumentan —respondió ella sin perder la calma.

Julián dio un paso atrás, esbozando una sonrisa.

—Está bien.

Los dedos de Valeria comenzaron a ejecutar comandos en la computadora terminal con una velocidad increíble.

—El nodo de respaldo está aislado de la red principal. Quien cortó la luz quiere mantenernos encerrados aquí.

—¿Cuánto tardas en liberarnos?

—Cinco minutos.

Julián miró hacia los indicadores del techo. El LED indicador de la unidad de climatización pasó de verde a naranja.




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