La Gala De Una Venganza

Capítulo 4.

El doctor vió entrar a Eliett, se acercó, pero ella continuó caminando hacia a donde Fernando la llevaba, visualizó un cuerpo que llevaban hacia el área de la morgue, ella lo comprendió todo, era su padre, al verlo desde lejos que lo conducían en una camilla, estaba cubierto por una sábana blanca, volteó a mirar al doctor devolviéndose.

El mundo de Eliett se estremecía, sus piernas temblaban, ella estaba helada, pero no estaba ajena a su realidad, su padre estaba muerto, preguntó al médico.

—¿Es...es mi padre? —espetó con dificultad sosteniéndose ella misma con fuerza el cuello de su propia blusa.

—Es tu padre. —respondió el doctor— Eliett, lo lamento, hija.

—¡Nadie lamenta nada! —dijo con fuerza como si culpara al mundo entero— ¡Es mi padre, está muerto, y no me diga hija, doctor... ya no tengo padre, tampoco tengo madre, yo no tengo a nadie, a nadie, ¿Okey?! —los miró a todos como si fueran culpables y se acercó a toda prisa y abrazó el cuerpo del señor Moore con toda su fuerza mientras lloraba la tragedia de su vida— ¡Papito, te necesito, yooo... te nececito papiiii, pero sé que no querías dejarme, tú no querias irte...yo lo sé, siempre me he negado a ésto, esta mañana... estabas bien, yo te vi contento papi...¿Qué pasó? Me regalaste tu amor infinito como todas las mañana y me dijiste que nos veríamos en casa, ésto no era tu plan...¿Por qué papiiii?

—Eliett —dijo su esposo tomándola del brazo y jalando la hacia él— deben llevárselo, comprende...

—¡Déjame Fernando! —gritó enojada— ¡Es mi padre! ¡¿Sabes cuando lo volveré a abrazar?! ¡Nunca!¡Déjame ya! —descubrió su rostro y lo besó muchas veces— Te amo papitoooo, ooohhh mi papiiii, mi amor infinitoooo...

—Eliett...entiende ya, que...

—¡Entiende tú, Fernando! —lo miró de frente, muy enojada en medio de su dolor— nadie en este mundo representa para mí, ni significa nada para mí como mi padre, él sí me amaba, yo sé lo que es tener un padre, por eso me duele y es mi pérdida, mi dolor y mi ausencia, no tuya, vete...por favor, déjame estar con mi padre.

—¡Qué dices? —preguntó enojado su esposo— Creo que te estás pasando, Eliett!

—Señor, comprenda, —intervino el doctor— ella está herida, su padre acaba de fallecer, ¿Podrías entenderla?

—No tienes porqué... quedarte, Fernando, quien murió, es mi...padre, ¿Okey? —dijo sin dejar de llorar— Y voy a... estar con él así no te guste, yo misma escogeré...su ropa, yo lo peinaré...y...y nadie me lo va... a impedir, son mis últimos momentos... con mi padre.

—¿Por qué haces el ridículo Eliett? —dijo el hombre cegado por su propio egoísmo— Me avergüenzas...

—No, no quiero...que me acompañes Fernando, tú noooo, como te dije, es mi padre, es mi dolor, no el tuyo, puedes irte —ella volvió su rostro a su padre, y su esposo la miró con ira.

—Iré por un café...se la encargo doctor, haga algo para que se tranquilice...inyéctela.

—No se preocupe, yo me encargo. —dijo el médico y se quedó allí en silencio, mientras Eliett lloraba libremente a su padre— Eliett, tú padre te amaba tanto, tienes razón en todo, él merece toda tu atención y yo estaré contigo, no como un padre, jamás podría igualarme, pero sí como un tío, como siempre, ¿Me lo permites?

—Se lo permito doctor. —dijo levantando su abatido rostro, y el médico sonrió en medio de la tristeza.

—Pues sí. Vamos con tu padre, lo esperan...y tú debes cumplir con la promesa, escogeremos un buen traje para que lo traigan.

—Te verás muy guapo papiiii, —dijo— quiero que estés con mamá, juntos como siempre, son los mejores. —Miró al doctor cuando su dolor volvió con fuerza— ¿Qué va a pasar... conmigo... doctor? —se abrazó fuerte a él— ¿Cómo...voy a vivir sin mi padre? Apenas asimilo la ausencia de mi madre y él también me deja.

—Eres fuerte Eliett, tu padre confía en tí.

—Lo sé...Entremos con mi padre, ¿Usted estará conmigo, verdad? Me lo prometió.

—Eliett, estaremos allí, ¿okey? Te lo prometo, vamos, tenemos una gran misión que cumplir..

—Gracias doctor, y perdóneme por lo que le dije, no estoy bien. —dijo mientras caminaba abrazada junto al médico siguiendo la camilla— No permita que nadie me inyecte tranquilizante, estaré atenta junto a mi padre, no decaeré más, quiero estar hasta el último momento con mi padre.

—Tu esposo se fué enojado...

—No me importa, por primera vez no me importa, nadie va a decirme como debo llorar a mi padre, Fernando jamás va a comprenderme...

—Entiendo. —dijo el médico y pensó— Qué bueno que está consciente y no tolera injusticia ni faltas de respeto.

***

Fernando no desaprovechó la oportunidad en llamar a su amante, ella estaba ansiosa en saber qué había pasado después de que el viejo los vió juntos.

—Está muerto, el viejo no soportó el ataque cardíaco...aunque no lo creas, no me siento bien con ésto...

—Será más fácil nuestro plan. —respondió ella.

—Las cosas no están bien, Eliett se ha mal entonado con la muerte de su padre, me echó de su lado.

—Pues vuelve allá si quieres el control absoluto de los negocios del señor Moore, no desperdicies la oportunidad, recuerda que es la única heredera y se convertirá en tu jefe.




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