La Gala De Una Venganza

Capítulo 5

Eliett no podía creer que Are Montgomery estaba allí, en medio de su dolor lo miró incrédula de su presencia aunque él no era ningún espejismo, sus lágrimas salían sin esfuerzo, los recuerdos del pasado vinieron, visualizó su presente y era como verlo formándose nuevamente junto a su padre cuando ella apenas era una adolescente.

—Soy yo, Are, Are Montgomery —dijo pensando que no lo reconocia— ¿Acaso no me recuerdas, Eliett?

—Are...señor, Are Montgomery, eres tú... claro, claro que lo recuerdo.

—Sí Eliett, soy yo, estoy contigo, tú padre me trajo. —ella no lo entendió— mi mentor me llamó antes de partir. —ella pestañó varias veces, llena de lágrimas, apenas se veían sus pupilas, no lo entendía, pero espetó.

—Señor Montgomery, ¿Por qué dejaste solo a mi padre? —preguntó con mucho dolor en el alma cuando se abrazó a él buscando su consuelo y su protección— Papá te amaba, confiaba tanto en usted.

—Eliett, nuestra Eliett, nunca lo dejé sólo, —dijo mientras corrían sus lágrimas por las mejillas del magnate que parecía irrompible— Ahora estoy aquí, tú no tienes nada que temer.

—¡Suelte a mi esposa...! —interrumpió Fernando apartándola del magnate, solo que no se imaginó ni se esperó la intervención de los guardaespaldas— Eliett....

—¡¿Qué le pasa?! —preguntó Are Montgomery, y lo miró de frente analizando al hombre de quien debía salvar a Eliett— Eres su esposo, no su dueño.

Fernando se sentía en un laberinto, no sabía el terreno que pisaba y estaba airado olvidando la realidad que enfrentaba Eliett.

—¿Quién es usted? —pregunto si titubeo— ¿Qué quiere con mi esposa?

—Fernando —dijo ella con cierto distanciamiento— ¿Puedes calmarte? Are es de la familia, mi padre lo amaba, fue su mentor y su amigo.

—Yo hablaré con tu esposo Eliett, quizás tu padre no le habló de mí, y por lo que veo tú tampoco, pero no pasa nada. —su perspicacia se reflejaba en su mirada, él no vino a cordializar con el enemigo, él debía estudiarlo, saber cómo estaban las cosas en los negocios Moore, y tener a la mano un plan estratégico.

—No puedo creerlo, ¿Mi esposa me guarda secretos? —el señor Montgomery no pudo disimular ver la realidad de lo que tenía antes sus ojos.

—¿Fernando, te estás dando cuenta que me estás acusando y yo solo quiero llorar a mi padre en paz? —mientras Eliett dejaba ver su realidad, el magnate tenía su propia visión de los hechos y percibía ideas más allá de su propio luto por su maestro.

El tenía planes, claro, Fernando se siente amenazado por mi presencia. —pensó el magnate y su perspicacia lo acertó— Es bueno que esté atento porque él mismo dará a conocer sus verdaderas intenciones.

—Eliett, cariño, entiéndeme, yo no conozco a este señor, tu padre ha muerto, soy tu esposo, tú me hiciste parte de tus bienes...—Eliett lo miró, olvidando por un momento su duelo.

—¿Qué te pasa Fernando? —se le acercó Eliett a su oído— ¿A qué viene todo ésto? El señor Are Montgomery, es el mejor negociante en todo nuestro continente, papá lo formó y ellos tiene confianza en esos asuntos de negocios.

—Tenían, tu padre está muerto...y él no tiene que verlo como si aún viviera para estar aquí.

—Tenemos negocios en común —dijo mostrando su altivez el magnate— y más allá de los negocios, hay un pacto de honorabilidad.

—Estás aquí por negocios, ¿escuchaste eso Eliett? —espetó Fernando con molestia, pero ella con su triste rostro los miró a los dos como sí los desconocía a ambos y fue hasta el cofre y se abrazó a él en silencio.

—Fernando, tuviste una gran oportunidad junto a mi mentor, —objetó Are Montgomery con altivez—entiendo que casarte con su hija quizás te haga pensar que eres su dueño, y más aún de lo que ella representa, pero el hecho de que ella sea única hija no significa que está sola después de la muerte de sus padres, y menos aún, a tu merced. —la mirada retadora de Montgomery hizo enguerrillar la controversial alma del esposo de Eliett.

—¿No me diga que tienes intereses en los negocios de mi suegro y por eso está acá en nueva York? —Are Montgomery rió con altivez— ¿Ríe usted?

La pregunta de Fernando no fue respondida, solo lo vió acercarse a mirar a su maestro sin dejar ver sus quebrados sentimientos mientras su pensamiento quedó oculto.

—Maestro, ya estoy aquí junto a Eliett, cumpliré mi promesa, haré lo que sea para que tú hija esté bien, descansa maestro...nadie le arrebatará lo que le corresponda, y disculpa mi tardanza, tenía un compromiso, usted lo sabe, yo debía pasar analizando la realidad de tus negocios.

***

Fernando se mantenía cerca hasta que observó a su amante, se acercó disimulando a ella, pero la mujer estaba realmente consternada.

—¿Cómo estás? —preguntó él mostrando su distancia y su seriedad— ¿Hiciste lo que te pedí?

—Lo hice, pero no te lo entregaré, creo que estás en problemas.

—¿Problemas? ¿Yo?

—Sí, ¿Acaso no sabes quién es ese hombre que ha llegado? —Fernando negó con la cabeza — resulta que es el estudiante estrella de señor Moore, tan sobresaliente que se convirtió en el CEO empresarial de todo el continente americano. ¿Sabes lo que eso significa?




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