Are Montgomery había dado una orden teniendo en sus manos la copia original del testamento del señor Moore, solo que el abogado no planificó leerlo y se quedó en silencio aceptando que Fernando lo había convencido de ir en contra de los estatutos legales.
De inmediato se vió en la obligación de leer las cláusulas que se había negado a leer, y que su protector enfatizó de manera explícita.
—Eliett Moore, mi hija, mi legítima heredera, a pesar de ser una mujer casada con un hombre que conoce de negocios, ella solo se respaldará tras la protección y el poder empresarial del señor Are Montgomery, solo él manejará su dinero y bienes establecidos en el testamento, esta cláusula es inamovible hasta que el señor Are Montgomery lo crea conveniente.
—¡Realmente tu padre se ha vuelto loco! —gritó Fernando alarmado desde la puerta, se había detenido a escuchar, pero Eliett solo miró a su esposo y no pudo contener sus lágrimas y sus palabras.
—¡Realmente, ¿Quién eres tú Fernando?! —preguntó sintiéndose terrible.
—Tu esposo, y no me vas a sacar de tu vida porque este señor recién aparecido vino a desordenarlo todo, yo voy a demostrarte que yo tengo la razón, en cuanto a sus acusaciones deberá demostrarlo.
Are Montgomery con una señal hizo que sus guardaespaldas le indicaran la salida a Fernando que se negaba a irse.
—Señora Eliett —el abogado avergonzado se dirigió a la heredera— perdóneme, estuve confundido con todo lo planteado que...
—¡Cállese ya! —espetó el magnate— ¡Deme ese documento! —ordenó arrebatándoselo de las manos.
—Señor Montgomery...el abogado nieto es amigo de mi padre, él explicó que solo escuchó a Fernando, yo lo entiendo.
—Aqui no estamos para entender a ningún corrupto —interrumpió con severidad— Eliett...yo pudiera explicarte la magnitud de lo que hubiese pasado, pero tú ahora no lo entenderias. Estoy aquí porque así lo quiso tu padre, ¿Okey? —la miró en silencio tras su inefables tristeza que parecía consumirla, pero el magnate no estaba conforme y volteó a mirar al abogado— A partir de hoy usted no va a trabajar para la familia Moore, agradezca que Eliett aún lo considere, pero no se acerque nunca más a esta familia, si lo hace, en menos de veiticuatro horas, yo derrumbarré lo que le llevó su vida entera construir.
—Mi padre jamás le hubiese hablado así, es su amigo, estoy segura que lo entendería, él jamás le quitaría su trabajo.
—Eliett, está es tu primera lección; tu padre me enseñó que en los asuntos de negocios no hay amigos, hay clientes y éste es su caso, tu padre era su amigo fuera de los negocios. Este corrupto recibió honorarios por una labor que no merecía hacer. —el magnate hizo una señal y los guardaespaldas acompañaron al abogado nieto a la salida.
—No entiendo porqué mi padre tuvo que morir, lo he perdido todo, todo...y usted pelea por dinero, mi vida ahora es una completa pesadilla, quisiera dormir y nunca despertar.
—Ven aquí Eliett —quiso acercársele y ella puso un alto con sus manos.
—No se acerque, no sé que es lo que está pasando, tengo un marido mentiroso y traidor ¿Acaso ésto es el infierno y lo estoy conociendo? —preguntó enojada— mi padre nunca me habló de ésto, ¿Por qué no me dijo que desconfiaba del hombre con él que me casé enamorada como una idiota?
—No le hubieses creído, por eso puso ese documento en tus manos...quizás para que no dudes y confíes en mi.
—Yo no conocí la maldad señor Montgomery, yo era feliz, todo era bueno, y ahora mis padres han muerto, quisiera que alguien me explique ésto que yo no entiendo, pensé que yo no sentiría tanto odio, dolor y pánico al mismo tiempo.
—No podría explicarte todo ésto que te sucedió, ahora no podría, Eliett, pero tendré una respuesta para ti, te lo prometo, y en cuanto a tu felicidad y a esa bondad que te enseñaron tus padres, tampoco pudiera explicarte, en eso tiene razón, pero sí me golpea tu dolor y la ausencia de tu padre, sin embargo...yo conozco de lealtad, de compromiso, yo conozco de honorabilidad porque tu padre me enseñó...de eso Eliett si podemos hablar.
—Ahora no señor Montgomery, ahora solo quiero morirme, y luego... quizás con un milagro volver a levantarme, ojalá sea posible y que pueda mirar la vida de manera distinta. —Eliett sin despedirse salió del despacho y fue a su habitación y se encerró a llorar su pena del alma.
El señor Are Montgomery caminó detrás de ella respetando la distancia, y escuchó la puerta cerrarse.
—El mundo no se te va a caer Eliett, ¿Eso quieres? —se dijo así mismo el magnate— Eso no se va a poder, aquí estaré, en la mansión Moore, permaneceré vigilante, nadie más te hará daño, y tú vas a vivir.
***
La señora Montgomery después de un día agotador de trabajo, había llegado a su casa en Canadá. sonrió de manera placentera al sumergirse en la tina con mucha espuma.
—Ésto lo extrañaba, todo un día sin descanso y solo quería venir aquí.
—Señora, el señor Are, ¿Vuelve pronto? —pregunto su ama de llaves— viaja mucho y usted no descansa.
—Are hace lo que mi padre hubiese hecho por su amigo, cuidar de sus negocios y de su hija, hay tanta maldad en este mundo que hasta temo conocer el futuro. ¿Puedes creer que el señor Moore y su hija han sido engañados y estafados?
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traición amorosa, secretos corporativo y engaños, una fría y calculada venganza
Editado: 12.09.2026