La hija de la Madre Luna

Capítulo 49

Castillo Dracul en Bran, Braşov, Transilvania, Rumania, hace tres semanas.

Después de la decisión de la Corte Dracul, Sasha y su familia fueron trasladados a una amplia habitación en la torre de Lucian. Paula no dejaba de llorar. Le dolía profundamente la decisión que su hermana tomó para salvarlos porque ella conocía bien a Laura, y sabía que por más desagradable que haya sido su comportamiento, siempre tuvo la ilusión de tener un hijo. Sasha percibía el sufrimiento de su predestinada, pero él tampoco podía hacer mucho para evitar que Laura tenga que ser sometida a la histerectomía.

  • Aunque sea, ¿podrías ayudarla retirando su matriz con magia, para que no sufra? -preguntaba Paula sollozando.
  • No puedo. El motivo para recurrir a ese procedimiento no es salvar su vida, así que, si lo hago, iría en contra de la Ley Natural, y me degradaría como brujo. Ya no podría someter a demonios y otros espíritus para mis propósitos, y sabes que necesito ser lo más fuerte posible para protegerlos -con una mirada llena de tristeza se fijó en sus hijos, quienes dormían sobre la amplia cama.
  • Entonces, ¿ella va a sentir todo el dolor? Por favor, Sasha, por todo el amor que sientes por mí, ¡ayuda a mi hermana! -la desesperación de Paula era cada vez más notoria.
  • Tranquila, amor -la consolaba el brujo abrazándola-. La someteré a un hechizo para que esté dormida y controlaré su respiración, así como sus signos vitales. Laura no sentirá nada, y te prometo estar ahí, con ella. No dejaré que le pase algo malo, desde el inicio ese fue nuestro propósito al escapar -sin que la pareja lo notara, Lucian escuchaba su conversación. Ver a Paula llorar le afectaba, por el parecido con Laura.
  • Me alegra escuchar que se preocupan por mi predestinada -decía Lucian ingresando a la habitación-. Por un momento pensé que el interés por salvarla de la muerte era solo evitar el daño para la otra gemela.
  • Mis sentimientos por mi hermana son verdaderos -decía Paula secándose las lágrimas y acercándose a Lucian para confrontarlo, sin considerar lo peligroso que era el vampiro-. Yo amo a Laura y siempre noté su dolor. Cuando pasó lo de su relación con Stefan Höller, yo no pude estar ahí, ya era madre y mis hijos me necesitaban. Eso es lo que me tiene así, sufriendo, porque pienso que pude hacer más por mi hermana y evitar toda su desgracia. Ahora ella tiene la posibilidad de sentirse completa, ya que te ha encontrado. Así que lo único que te pido es que la llenes de felicidad y que la hagas olvidar por completo todos los sentimientos que creó para Stefan Höller, sentimientos que este no supo apreciar. Llena por completo todo el vacío que Laura tiene en su corazón, así la podrás rescatar de ella misma.

El vampiro se sentía muy conmovido por las palabras de Paula, pero más porque parecía que fuera la misma Laura la que le estuviera pidiendo que la ame sin condiciones. Sin embargo, había una a la que no se podía negar porque de esa condición dependía que su predestinada y familia siguieran vivos.

  • No te preocupes, cuñada, ella aprenderá a solo sentir por mí, para mí y conmigo. Soy muy posesivo, y con mi predestinada no seré diferente.

Tras informar a Sasha de que ya contaban con el profesional que haría la cirugía y comprometerlo a ayudar en todo lo que pudiera, fue a la habitación de Laura. Aún no la había llevado a sus aposentos, ya que debía estar estéril para poder unirse a ella. Se detuvo en la puerta de la habitación que estaba entreabierta. Empezó a contemplarla mientras ella cepillaba su cabello. Su aroma llegaba a él y cerró los ojos para enfocarse en ese sentido que le facilitaba la oportunidad de disfrutar de ella. En eso le entró la duda sobre si Laura estaba completamente segura de querer perder la posibilidad de ser madre. Aunque no se había unido a ella ni probado su sangre, él ya la amaba, y en parte le ilusionaba la idea de tener un hijo de ambos. Aunque también cabía la posibilidad de raptar a un niño humano, criarlo y a la edad adecuada convertirlo. Debía primero estar seguro de que Laura sería una buena madre.

  • ¿Te vas a quedar ahí, mirándome como un asqueroso acosador o ingresarás dominándolo todo como el príncipe que eres? -dijo Laura al percatarse de la presencia del vampiro al sentir su aroma. Lucian sonrió, le gustaba mucho la osadía de la licántropa y lo suelta de boca que era.
  • No quería interrumpirte. Además, quise contemplarte desde lejos. Eres una hembra muy hermosa -estas últimas palabras las dijo hincando una rodilla delante de Laura y reposando sus manos sobre las piernas de la licántropa.

El amor de su alma gemela había hecho que Laura mejorara en su aspecto. Ya no lucía esa mirada sombría que mostraba locura, desequilibrio emocional. Su piel estaba reluciente y tenía un bello tono rosa sobre las mejillas. Sus labios se veían más voluminosos y tentadores. Sus cabellos brillaban y eran el marco perfecto para ese bello rostro que hacía que Lucian se perdiera cada vez que caía en el encanto de su mirada.

  • ¿Y solo has venido a eso, a contemplarme?
  • También quiero informarte que ya encontré al profesional médico que hará la cirugía. Ya están preparando la habitación con todos los requerimientos indicados y el instrumental quirúrgico de plata pura, ya que es la única manera de evitar la rápida regeneración celular que tienen los licántropos -Lucian la miraba tratando de leer en sus ojos si en verdad estaba de acuerdo con la cirugía-. ¿Estás segura que quieres esto? Podrías huir.
  • ¿Y tendría que huir sola? –Laura preguntó para ver su reacción, la cual no varió en lo absoluto-. Te diré algo de mí. Soy egocéntrica, egoísta, solo me preocupo por mí y me encanta que cumplan todos mis caprichos. Un hijo sería un rival con quien tendría que disputar tu amor, tu atención, y no estoy dispuesta a compartirte con nadie. Además, he sido sentenciada a muerte, así que no tengo a dónde huir.
  • Entonces, cuando todo esté listo daremos inicio a la cirugía. Muero de ganas por ya tenerte entre mis sábanas –acercándose a su boca, la besó apasionadamente.
  • Eres bueno, nunca me habían besado así -dijo Laura al dejar el beso, y, como un reflejo, llevar sus dedos hacia sus labios.
  • Porque nunca te amaron, Laura. Yo soy el que nació para amarte, para poseerte, para unirme a ti. Dejaré pasar el hecho de que en el pasado te uniste a otro, solo porque ese tipo nunca te amó ni quiso poseerte -le dijo Lucian con una mirada impositiva.
  • ¿Acaso estás celoso? – preguntó algo divertida la licántropa.
  • Sí, lo estoy. Nunca debiste generar sentimientos para un hombre que no fuera yo –la levantó de la silla del tocador para arrinconarla contra la pared. La sujetaba de la cintura y suavemente apretaba su cuello-. Desde hoy en adelante, todos tus sentimientos serán para mí, hasta los desagradables porque si quieres odiar, ódiame a mí. No permitiré que en tus pensamientos esté el nombre, el recuerdo de otro hombre; seré el único en todo tu ser. Eres mía, y cuando lo concrete con nuestra unión, no habrá lugar en ti que no me pertenezca, que no tenga mi aroma, que no haya marcado con mis besos -dejó de hablar para volverle a dar otro beso, de esos que la dejaban sin aliento y hacían que el deseo crezca hasta que sea ella la que rogara por más.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.