Alaska
-La cabeza me dolía, no recuerdo nada, miro a Matthew viéndome con preocupación, ¿Me habré desmayado en un entrenamiento? ¿Pero como carajos? he pasado el infierno en Tierra, además que suelo entrenar hasta romperme los ligamentos, y por no sentir ese dolor tan familiar dudo que me haya desmayado de dolor, no siento ese ardor bajo la piel tan familiar-
Que paso? -murmure sin ganas viéndolo, mientras se levantaba, Matt me miro con una mezcla de preocupación y algo que distingui como... Espera, el está evitando verme a los ojos-
Verás, Lass.. esto será muy difícil de procesar pero está mañana llegó un paquete.. los restos de Ambrus -Algo hizo click en mi cabeza.. ¿Restos? Eso solo significa..-
¿Ambrus está muerto? -Murmure perdida mientras sentia mi corazón desacelerarse poco a poco, luego una extraña tranquilidad, me levanté para bañarme, si eso necesitaba, un baño-
Alaska -El murmuro sin fuerzas de Matthew me detuvo un poco, lo mire con serenidad mientras solo asentía haciendo una pequeña sonrisa mientras me metía al baño cerca de la zona de las enfermería, ahí estaba mi shampoo, Ambrus suele.. solia comprar uno para dejarlo en cada baño por si acaso-
-Escuche algo que distingui como murmullos, no soy chismosa, no quise saber, solo me metí a la ducha y deje que el agua helada aclarara este nudo en mi pecho tan.. tan... Familiar, se sentía exactamente cuando perdí a Gerard pero rápidamente ese dolor dejo que sentirse, es casi extraño pensar en que Ambrus, ese amargado que apesar de haber querido matar a Abgara, mi hija, era aún así el mejor de los padres que he conocido apesar de esa manía por controlar todo-