El Regreso Amargo
El portal del Tártaro escupió a Zeus, Aura e Ignia en el corazón del Olimpo. La furia del Rey era tan grande que los cielos se tornaron negros y los rayos caían sin cesar sobre las columnas de mármol.
— ¡Han fallado! —rugió Zeus, su voz haciendo temblar el monte—. No solo perdieron a su hermana, sino que permitieron que el linaje prohibido se sellara. ¡Pagarán por su debilidad en las mazmorras celestiales!
Aura e Ignia, agotadas y heridas, bajaron la cabeza. Los guardias olímpicos se acercaron para apresarlas, pero una voz fría y autoritaria detuvo el aire en seco.
El Encuentro con lo Desconocido
— Da un paso más, Zeus, y este será el último día que reines en paz.
Desde las sombras del templo, dos figuras imponentes emergieron. Aura e Ignia levantaron la vista y quedaron petrificadas. Frente a Aura estaba Hera, vestida con sedas reales que parecían tejidas con el mismo firmamento, su mirada era de una soberbia y poder incalculables. Frente a Ignia, una mujer rodeada de un calor reconfortante pero letal: Hestia, cuyos ojos brillaban con el fuego original de la creación.
Las jóvenes diosas, que nunca habían conocido a sus madres, sintieron una conexión instantánea y dolorosa en su pecho.
— ¿Madre? —susurró Aura, con lágrimas en los ojos.
La Rebelión de las Reinas
Hera caminó hacia Zeus, ignorando por completo su aura de poder. Se puso frente a él, desafiante.
— ¿Castigar a mi hija por tus propios fracasos, Zeus? —espetó la Reina de los Dioses—. Aura hizo lo que tú no pudiste: entrar al Tártaro y tratar de salvar a la diosa gala . Si te atreves a tocarla, te enfrentarás no solo a mi furia, sino a todas las leyes del matrimonio y el linaje que yo protejo.
Hestia, usualmente pacífica, dio un paso al frente envolviendo a Ignia en un abrazo de fuego protector.
— El fuego de Ignia no se apagará en una celda, hermano —dijo Hestia con voz firme—. Ella es mi sangre. Si hay castigo, será bajo mi juicio, no el tuyo.
Zeus estaba acorralado. Hera no era solo su esposa; era la Reina, y su poder político en el Olimpo era casi igual al de él. El drama estalló en una discusión de gritos y truenos, pero por primera vez, el Rey de los Dioses tuvo que retroceder ante la coalición de las madres.
La Llegada de la Estratega
En medio del caos, las puertas del gran salón se abrieron. Marina entró con paso firme, flanqueada por sus caballeros Kairo y Finn. Sus ojos azules, expertos en leer situaciones, captaron la escena de inmediato: sus hermanas a salvo, pero bajo la protección de unas diosas que ella reconoció por las historias de Nyx.
Marina se acercó a Aura e Ignia, ignorando a Zeus, y les tomó las manos.
— Veo que el Olimpo se está incendiando desde adentro —dijo Marina con una sonrisa dulce pero cargada de intención—. Hermanas, no tengan miedo. La noche y el cielo están de nuestro lado hoy
teniendo en mente que hace unos minutos atras le pidio ayuda a su madre nyx
La Intervención de Nyx
Justo cuando la tensión entre Zeus, Hera y Hestia amenazaba con destruir el salón del trono, una sombra líquida comenzó a reptar por el suelo de mármol. El aire se volvió frío y el aroma a jazmín nocturno inundó el lugar. Nyx, la Diosa de la Noche, emergió de las sombras justo al lado de Hera y Hestia.
Zeus retrocedió, su rayo chisporroteando con menos fuerza.
— ¿Incluso tú, Nyx? —rugió Zeus—. ¿Qué hace la personificación de la oscuridad en mi reino de luz?
Nyx sonrió con una elegancia letal, pero su mente viajó a un momento antes de la infiltración.
[FLASHBACK] En las orillas del Estigia, Marina se había arrodillado ante su madre, Nyx. Sus ojos azules estaban llenos de una determinación fría.
— Madre —había dicho Marina—, Zeus no perdonará el fracaso de mis hermanas. Prométeme que si las sombras del Tártaro las dejan ir, tú las protegerás de la luz de mi padre. El Olimpo no es un refugio para ellas si él decide castigarlas. Nyx, viendo la astucia de su hija, había aceptado el pacto. [FIN DEL FLASHBACK]
— Vengo a cobrar una deuda de protección, Zeus —dijo Nyx—. Si castigas a estas diosas por un destino que tú mismo provocaste al descuidar a Gala, la Noche misma envolverá al Olimpo.
Zeus, sintiéndose acorralado por las tres madres más poderosas, apagó su rayo. La humillación era total, pero sabía que no podía luchar contra Hera, Hestia y Nyx al mismo tiempo.
El Secreto del Pasado: El Sacrificio de Perséfone
Mientras Zeus se retiraba a sus aposentos, su mente se llenaba de odio y de un recuerdo que lo atormentaba. Un secreto que solo él y Selene compartían.
[FLASHBACK: El Secreto de la Muerte de Perséfone] Siglos atrás, Perséfone no solo se había enamorado de Hades; había quedado encinta de él. Ella lo ocultó, temiendo la ira de su padre Zeus. Pero Selene, se entero de todo por nyx , por lealtad,miedo o mejor dicho por celos , se lo confesó a Zeus. Zeus no podía permitir que el Rey del Inframundo tuviera un heredero directo que pudiera reclamar el cielo. Con la ayuda de la magia de Selene, Zeus orquestó el "accidente" que terminó con la vida de Perséfone, asegurándose de que Hades nunca supiera que iba a ser padre. [FIN DEL FLASHBACK]
Hades todavía cree que Drakol (hijo de él y Selene) es su única descendencia, sin sospechar que Zeus asesinó a su verdadero amor para evitar un linaje prohibido. Ahora, la historia se repetía con Gala, y Zeus estaba decidido a que esta vez el resultado fuera diferente, aunque tuviera que esperar su momento.