La Furia del Rayo: El Informe del Rastreador
Antes de que la primera luz azul tocara el horizonte, el rastreador de ojos infinitos regresó al templo de Zeus. — "He encontrado la grieta, mi Señor. No es el Reino de Afrodita; es un vacío fuera del tiempo, sostenido por magia arcana. Hay un latido... no, hay una vibración que dobla la realidad".
Zeus golpeó su trono, haciendo que el Olimpo entero vibrara. — "¡Me han mentido en mi propia cara! ¡Hades, Selene, incluso mis hijas!" —rugió Zeus con una sonrisa malévola—. "Si quieren presentar al linaje, lo harán bajo mis reglas. Como es sangre de mi sangre, convocaré a todos los dioses del Olimpo y del Tártaro. Nadie faltará. Y en el momento en que esa 'cosa' sea presentada, haré que el mundo vea por qué el rayo sigue siendo el soberano."
Zeus creía que al forzar una reunión pública, Gala estaría vulnerable. Lo que no sabía era que estaba caminando hacia una fortaleza mística diseñada por los seres más antiguos del cosmos.
La Noche de la Luna Azul
El cielo cambió de color. Un azul profundo y eléctrico tiñó las nubes, señalando el momento de la Cosecha de la Abundancia y el Régimen de Selene. En un claro sagrado entre las fronteras del Mundo Superior y el Tártaro, el aire se fragmentó.
Calistria apareció primero, sus ojos violetas brillando con una intensidad de advertencia. Tras ella, Gala y Drakol emergieron de la Dimensión Silenciosa. Gala caminaba con la majestuosidad de una reina que ha sobrevivido a la tormenta, y Drakol, con su armadura de jade negro, no se separaba de ella ni un milímetro.
Los dioses del Olimpo, convocados por Zeus, observaban con asombro. Pero el murmullo de la multitud se detuvo en seco cuando vieron a los gemelos. No era un heredero; eran dos. Idalia, envuelta en hilos de plata, y Erebos, rodeado de una estática oscura.
La Llegada de la Noche Primordial
Cuando Zeus se adelantó, preparándose para lanzar su juicio y "reclamar" a los niños, la temperatura bajó drásticamente. Las estrellas se apagaron y una oscuridad absoluta, más densa que cualquier sombra conocida, descendió sobre el lugar.
Nyx se manifestó. No como una diosa común, sino como la esencia misma del vacío. Su sola presencia hizo que incluso los caballeros de Zeus retrocedieran por puro instinto de supervivencia.
— "Zeus... hablas de linaje como si fueras el único origen" —la voz de Nyx era el eco del inicio de los tiempos—. "Vengo a reclamar mi lugar como protectora de esta sangre. Estos no son solo tus nietos; son los Guardianes del Umbral."
El Don de Nyx para Idalia y Erebos
Nyx extendió sus manos sobre los gemelos. De sus dedos brotaron hilos de Oscuridad Eterna que se entrelazaron con el aura de los bebés.
Para Idalia: Le otorgó el Velo de la Luna Negra. Idalia ahora puede ocultar su resplandor y el de otros a voluntad, haciendo que sean invisibles incluso para los ojos de Zeus.
Para Erebos: Le entregó el Dominio del Vacío. Erebos ahora puede absorber cualquier ataque de energía (incluyendo el rayo) y devolverlo como un pulso de silencio absoluto.
El Ritual de la Luna Azul y los Dioses Olvidados
La Ceremonia: El Despertar de la Luna Azul
El claro sagrado en la frontera de los mundos bullía con una energía que no se sentía desde la Edad de Oro. La Luna Azul colgaba en el cénit, emitiendo una luz cobalto que hacía que el jade del Palacio de Gala y las escamas de Drakol brillaran con un fuego frío.
Bajo la mirada atenta de Nyx, Selene, Deméter y Hécate, se llevó a cabo el rito de los Guardianes del Umbral. Los dioses del Olimpo y del Tártaro formaron un círculo masivo. En el centro, Gala y Drakol alzaron a sus hijos. El silencio era tan profundo que se podía escuchar el latido del mundo.
Los Dones de las Tres Rosas
Las hermanas de Gala se adelantaron. Ellas, que habían protegido el secreto con su silencio, ahora sellarían el poder de sus sobrinos con dones que ni Zeus podría arrebatar.
1. El Don de Marina (Reino del Agua)
Marina se acercó a los gemelos, dejando un rastro de rocío sagrado a su paso.
Para Idalia: Le otorgó la "Claridad de las Mareas". Idalia siempre sabrá cuando alguien miente, pues sentirá la perturbación en los fluidos vitales del traidor.
Para Erebos: Le dio la "Resistencia del Abismo". Erebos podrá soportar cualquier presión, física o mental, por muy aplastante que sea la fuerza enemiga.
2. El Don de Aura (Reino del Aire)
Aura sopló un susurro de brisa etérea sobre las frentes de los niños.
Para Idalia: Le dio la "Voz del Éter". Idalia podrá enviar mensajes a través del viento a cualquier rincón del cosmos, burlando los bloqueos de Zeus.
Para Erebos: Le otorgó el "Paso Intangible". Erebos podrá convertir su cuerpo en humo y sombra, permitiéndole atravesar cualquier muro sólido.
3. El Don de Ignia (Reino del Fuego)
Ignia tocó el pecho de los gemelos con un dedo encendido en una llama carmesí que no quemaba, sino que fortalecía.
Para Idalia: Le entregó la "Llama Lunar". Un fuego azul que purifica venenos y maldiciones, protegiendo su salud eternamente.