Alexander
Observo los preparativos que los empleados preparan y suspiro imaginando todo, quiero que la boda sea perfecta aunque todo sea por las malas, pero ahora que tengo claro dos cosas la deseo a ella como mi esposa, la primera es que no es una interesada como pensé en el pasado y lo segundo que ella nunca abortó a mis hijas, más bien fue capaz de criarlas sola a pesar de los problemas y las necesidades. Miro mi reloj y entonces camino hacia la casa, entro a esta solo para encontrar silencio y supongo que las gemelas ya duermen. Al llegar a la habitación de las niñas me quedo quieto escuchando a Camila leerles un cuento y solo sonrío, las he traído aquí conmigo, pero apenas tengo tiempo para ellas y cuando veo a Josua a unos metros voy hacia este.
—¿Acabas de llegar? —cuestiona y asiento entrando a mi habitación.
—La noticia de mi boda y de mis hijas está en todos lados Josua —bufo sentándome en la cama —las personas tienen muchas preguntas, algunos me critican y otros me juzgan aunque a la mayoría les ha gustado tu historia de romance, aun así, las votaciones no están a mi favor —mi amigo suspira mirando el sofá acomodado por Camila.
—Y si supieran que la mujer a la que llamé amor de tu vida no duerme contigo será peor Alex —mira mis ojos —sabes que fuiste víctima de una trampa, ¿por qué no contarlo? —me tenso un poco.
—¿Dices que debería hablar sobre mi hermano? —él sonríe.
—Digo que te verían como una víctima y a las personas les encanta este tipo de historias Alex.
—Aún no sé si mi hermano —el se echa a reír.
—Tu hermano te dijo que Camila había abortado y seguramente pagó a esa doctora para que te dijera eso cuando fuiste al hospital, Camila te dijo que había visto a tu hermano el día que su casa se quemó y ya te busqué información sobre eso Alexander —suspira —¿qué más pruebas necesitas?
—No puedo arruinar a mi familia.
—Tu familia arruinó la vida de Camila —masculla y sigo mirándolo —hoy me encargaste llevarla a comprar un vestido de novia, debiste ver su mirada al observar todos estos. Nadie merece tener una boda de esta forma y Camila menos, es una mujer excelente y brillante, una madre maravillosa a quienes sus hijas aman Alexander y una persona a la que el dinero poco le importa —me pongo de pie —deberías pensar mejor tus acciones porque puedes hacerle mucho más daño —me acerco a él despacio.
—Eres mi mejor amigo Josua —mi mano va a su hombro —pero ahora mismo odio como hablas de ella.
—Alex
—Es mi mujer —mascullo mirando sus ojos —es la mujer que amo, la madre de mis hijas y quiero que te mantengas lejos de ella.
—¿Sientes celos? —sus ojos se entrecierran —¿De mí? —ríe.
—De todo el que se le acerca —gruño molesto hasta que su mirada va a mi espalda y entonces me giro, justo ahí veo a Camila de pie en la puerta dudando si interrumpirnos o no y Josua se aleja unos pasos, odio su forma de hablar sobre ella y también su mirada, pero mi amigo solo sonríe y va hacia la puerta.
—Hasta mañana Camila —le dice antes de salir para dejarnos solos y paso las manos por mi rostro.
—Las niñas ya están dormidas —expresa esta que al parecer no quiere hablar sobre lo que me escuchó decir —y quiero que sepas que el vestido de novia lo eligió tu amigo, de ser por mí, habría elegido uno negro Alexander —va hacia el sofá.
—Mañana en la mañana mi familia viene —ella me mira —aunque los medios hablan sobre ti nadie aún te conoce Camila, mañana vendrá mi familia y te verá —ella se tensa un poco.
—Tu hermano.
—Toda mi familia vendrá —sigue mirando mis ojos tensa —mis padres, mi hermano Thiago, mi hermana y mi medio hermano Asher —ella deja de mirarme cuando menciono a este y sigo cada uno de sus movimientos —todos quieren conocer a mi prometida.
—Dices que no conocen que soy yo —asiento aún mirándola.
—¿Por qué lo dices? ¿Tienes algo que decirme? —Camila busca mi mirada, su boca se entreabre y espero que hable, pero no sucede y solo niega haciéndome tensar mi mandíbula y yo solo hago silencio. Josua me dijo que la había visto hablando con alguien en la tienda aunque no vio con quien y no fui capaz de quedarme con los brazos cruzados, conseguí los videos de seguridad y entonces los vi, ahí estaba Asher, mi medio hermano, ese que desde siempre ha luchado contra mí por todo y ahí estaba, hablando con ella y apuesto a que no le hablaba nada bueno, pero la mujer frente a mí simplemente se guarda eso como un secreto.
La mañana llega y mientras los preparativos para la boda continúan, yo solo me preparo para bajar a recibir a mi familia, a quienes les presentaré a Camila, sé que ninguno de ellos estará feliz con mi elección, pero ya poco me importa y miro la pequeña caja en mi mano de color rojo, abro esta para observar el anillo y respiro hondo, ella se quejó de que aún no tenía ninguno y hoy tendrá este, uno que mandé a hacer especialmente para ella aunque no sé si va a gustarle. Bajo las escaleras y sonrío viendo a mi familia entrando a la casa.
—Buenos días a todos —mi hermana es la primera en venir hacia mí sonriendo.
—Lo tenías escondido grandullón —dice dándome un abrazo y sí, me equivoqué, hay alguien que se alegra por mi felicidad y esa es ella.
—Gracias Alessandra —beso su mejilla.
—¿Y dónde está la novia? —la pregunta de Asher me hace mirarlo y sonrío, él ya lo sabe, pero finge que no así como yo finjo que no es uno de mis enemigos.
—Ya la conocerán pronto y les va a gustar, puedo garantizarlo —sonrío.
—¿Dos hijas? —habla mi padre —¿en serio no pudiste hacer a un varón hijo? —suelta y mi hermana bufa.
—Padre deberías querer conocer a tus nietas en vez de pedir a un varón —lo regaña mi hermana sonriendo y él bufa.
—¿En serio no sabías que tenías dos hijas? —Thiago habla y mi mirada va a él intentando mantener la calma mientras niego, mamá suspira.
—Al final serás como tu padre —gruñe esta y sigo sonriendo —haciendo hijos por ahí con cualquiera —Asher sonríe y evito reír, después de todo, en esta historia mamá fue la segunda esposa.