Alexander
En el comedor de la casa solo se escucha el ruido de los cubiertos. Las gemelas llegaron y saludaron con cariño, pero ahora desayunan sin hablar absolutamente nada y Camila, ella ha estado todo el tiempo evitando mi mirada y se la razón, el beso, estoy seguro de ello aunque también podría ser por algo más, quizás por el hecho de que juega junto a Asher para destruirme, suspiro sin tener idea de nada sabiendo que hoy daré un discurso en esa escuela frente a las cámaras y a una multitud y además sabiendo que la mujer que duerme bajo mi propio techo me engaña.
—Papá —miro a la pequeña cuando habla —¿nos llevas hoy a la casa en el árbol? Mamá aún no la conoce —asiento sonriendo.
—Claro pequeña.
—¿No tienes un discurso que preparar Alexander? —suelta Camila sin mirarme y suspiro.
—Mis hijas son más importantes —las niñas sonríen con mi comentario y ella mira mis ojos.
—Ni siquiera las diferencias —espeta y me tenso, la sonrisa de las pequeñas se hace más débil y miro a estas, Camila tiene razón y eso es lo peor.
—Son gemelas idénticas y
—No las conoces, eso es la verdad y ni siquiera te tomas el tiempo para ello —los disparos de Camila son certeros y duelen, podría ahora decirles que si no las conozco es por su culpa, ella se fue y simplemente yo no sabía que tenía dos hijas, pero solo me quedo callado.
—Debo hacer una llamada —murmuro y me pongo de pie, pero antes de salir me acerco a las gemelas y me coloco casi a la altura de ellas, sonrío mirándolas y tomo sus manos.
—Les juro que las adoro y que las amo más que a mi propia vida —ellas vuelven a sonreír —y les prometo que buscaré la manera, pero podré diferenciarlas, el problema es que ambas son demasiado hermosas y cuando las miro, simplemente quedo hipnotizado —me abrazan y mi mirada se topa con la de Camila que solo rueda los ojos.
—Te quiero mucho papá —susurra una de ellas y sonrío.
—También te quiero —comenta la otra que cuando se separa de mí toca mi mejilla —soy Kaia —sonríe y asiento para luego besar sus frentes y entonces ponerme de pie. Salgo del comedor respirando hondo y al salir de la casa veo a Josua que termina una llamada.
—Bianca dice que no la has llamado —comenta cuando me acerco —por cierto Alex, ¿ya Camila sabe que la mujer que fue tu prometida antes ahora lleva tu campaña? —miro sus ojos.
—Falsa prometida —él sonríe.
—Te acostabas con ella, ¿ya le dijiste que no se acostarán más porque vas a casarte y ser fiel a tu amada esposa? —sus preguntas me hacen respirar hondo, sí, cuando Camila se marchó y pensé que había abortado la pasé muy mal, pero luego, luego tuve amoríos y entre ellos está Bianca, ha sido mi amante hasta ahora pero ahora, ahora Camila será mi esposa.
—Hablaré con Bianca, somos adultos y no habrán problemas —mi amigo alza una ceja.
—¿Seguro de eso? —niego.
—Lo único que ahora me preocupa es la información que Camila le ha dado a Asher —miro mi reloj —Asher puede usarla para lo que él quiera —Josua suspira.
—Y es por esa razón que deberías acabar ya con esto y hablar con Camila, ella no va a detenerse Alexander —expresa y sonrío un poco recordando nuestro beso de ayer, se la razón que la llevó a hacerlo, pero aun así, fue algo mágico y sé que ella sintió tanto como yo.
—Quiero que dupliques la seguridad para esta tarde —miro a Josua —llevaré más hombres para el discurso —él asiente y entonces camino hacia la casa dispuesto a llevarme a las gemelas a esa casa en el árbol, a las gemelas y a Camila con ellas.
Las niñas suben a la casa del árbol entre risas y luego se deslizan por el tobogán que coloqué en este, sonrío mirándolas y entonces mi mirada va a Camila, ella está sentada a más de un metro de mí, pero sobre la misma manta, la idea del pícnic no fue mala, pero las gemelas apenas han querido comer algo, ellas solo desean estar en la casa.
—¿No te alegra verlas así de felices? —pregunto llamando la atención de Camila que enseguida me mira —¿Y sabes cuál es la razón de tanta felicidad?
—Pues la casa en el árbol —dice rápido y sonrío mirando sus ojos.
—No, Camila, la razón es que estamos tú y yo aquí —suspira dejando de mirarme —la primera vez que las traje no estaban tan feliz.
—Son niñas
—Que quieren vernos juntos como un matrimonio —noto como se tensa y entonces vuelve a mirarme.
—Y lo seremos Alexander, créeme que frente a ellas fingiré que te amo lo mejor que pueda —alzo una ceja.
—Pero no debes fingir tanto —suelto notando como se tensa —el beso de ayer
—Fue un error —habla rápido —solo eso —se pone de pie —uno que no ocurrirá de nuevo.
—Un error —también me levanto —aún no me queda claro que hacías en mi despacho —doy un paso hacia ella que ni siquiera se atreve a mirar mis ojos —Camila, no seremos un simple matrimonio, seré el presidente de este país —me sigo acercando —estoy seguro de eso, debemos confiar el uno en el otro, recuerda mis palabras —ella me mira —hay muchas personas que quieren hacerme daño y si no estamos tú y yo unidos, van a usar eso en nuestra contra —su mirada lo dice todo y aunque quiero escucharla hablar, ver la culpa en sus ojos ya es un paso.
—Eres bueno dando discursos Alexander —decide irse por el camino fácil mientras sigue mintiendo —pero aún no me convences de dormir contigo.
—No es eso lo que intento —soy sincero y ella ríe sin creerme o quizás solo no quiere hacerlo.
—Claro —se burla —iré con las gemelas —añade y la veo ir hacia ellas. Yo solo respiro hondo sin saber qué hacer para cambiar la situación entre ambos y sinceramente no se me ocurre nada.
Espero impaciente por Camila mientras no dejo de observar mi reloj, estoy nervioso y la razón no es tener que pararme en una tarima a hablar sobre mis proyectos futuros, mis nervios son provocados por esa mujer, esa que ahora viene bajando las escaleras, puedo sentir sus pasos y me giro hacia ella arreglando un poco mi corbata, pero cada uno de mis movimientos se detienen al verla. Luce espléndida, lleva su cabello suelto y un hermoso vestido rojo vino que se amolda a su cuerpo, uno con un escote al frente que me hace tragar en seco y Camila se detiene al llegar a mí, pero no soy capaz de poder formular una oración y solo me quedo perdido en sus ojos.