Las Mariposas Tambien Mueren

AVI

Fiel a su costumbre, Mason se levantó durante la noche, agitado.

—Perdón, vuelve a dormir. — noto muy rapido mi presencia.

No dije nada, ni siquiera me moví un centímetro.

—Duérmete, siento tu mirada en la espalda. — Volteo a mirarme.

—¿Te ejercitas? — ¿pena, que es eso?

—No puedo, no hay resistencia en mis pulmones. Es la genética. — flexionar un brazo dejándome ver su bicep.

Rei por lo bajo, él se acomodo de vuelta en la camilla dejando que la luz de la luna me ilumine. Los grillos eran los únicos cantores que ambientaba el silencio, no existía la brisa. Las noches eran inquietantes.

El sol me lamisto los ojos, por fin podía mover la cabeza.

—Los rayos del sol te hacen ver más rubia.

Es increíble que lo primero que escuche sea su voz.

—Casi parece oro,

—No tienes a nadie más a quien molestar.

—La verdad si, pero a ellos ya los conozco.

—A mi también.

—Saber tres cosas de ti no es conocerte.

—Prefiero mantenerme en incógnita.

—Chica misterios… — Iba a decir algo, tenía la boca abierta justo cuando llegó la enfermera.

Estaba nerviosa, era la primera vez que me hablaban de mis padres en mucho tiempo.

Me llevaban a una habitación aparte, donde se encontraban ellos tres.

—...su hermana apenas despertó, pero no tenemos señales de que sus padres quieran hacerlo…

Mi mente estaba en cualquier lado, menos en lo que me decía.

—¿Ami…? — sentí mi corazón apachurrarse, hacerse chiquito y desaparecer.

Llevaba igual un collarín, pero su cara y cuerpo estaban tan… lastimados.

Trate de ocultar lo más que pude mi cara de llanto.

—Ami… ¿que paso?¿donde estamos?

—En un hospital, Avi.

Sus ojos estaban llorosos al igual que los míos.

—Aún no despiertan, escuche a las enfermeras, ¿van a morir, Amelia? — su voz se quebró.

—No, no, piensa positivo Avi, los cuerpos tardan en recuperarse de las heridas. — siente mi voz desaparecer en un hilo muy frágil.

—¿Y si nunca se recuperan?

Avi empezó a llorar, desconsolada. no sabia que hacer, hacía preguntas que nunca me había dicho a mí misma durante todo este tiempo.

La enfermera me sacó antes de que pudiera hacer algo, vi de reojo como otra persona trataba de calmarla.

—Es un trauma fuerte, — dejó la enfermera. — para una niña.

—Quiero regresar.

—Me temo que no es posible,su cuerpo está tan dañado que el más mínimo cambio brusco en él puede matarla…

—Pero… es mi hermanita.

—Y ella se ocupa de descansar…

Cuando abrieron la puerta me tope con los ojos negros de Mason, quien parecia ver otravez de mi alma y sentir lo mismo que yo.

Aparte la mirada, sobre todo por la impotencia que me da no poder ir a ver a mi hermana que se puede estar muriendo. Sentía mis mejillas calentarse.

—¿Qué pasó? — dijo apenas me acomodé en mi camilla.

No le respondí, mi ceño fruncido decía todo. La enfermera solo bajó la cabeza, sacó algo de su bolsillo y me lo dio.

Apreté los dientes de rabia y aguanté el llanto. Sentí mi cara arder.

En mis manos tenía unas pulseras, unas que usábamos mi hermana y yo desde niñas, fueron hechas por mis manos y tenía unos dijes con su nombre y el mio.

Estaban llenas de sangre seca.

—¿Quién es Ami y Avi? — la voz de Mason me relajo.

—Mi hermana y yo. — pause para que mi voz no se escuchara rota. — nuestros abuelos nos decían así. — explique ante su confusión.

—¿Ami de Amelia?

— Y Avi de Aveline. No sabía que no la traía, tal vez pensaba que la usaba debajo de yeso. El tejido de estas pulseras guarda más recuerdos que las fotos que tenemos.

—¿Cómo?

—Antes de esto olían a arena de mar, de nuestra primera vez. Ahora huelen a sangre.

Mason se levantó y caminó a mi, se inclinó para estar a mi altura, me vio, yo no quería mirarlo y tampoco él me obligaba a verlo.

—¿Y si es todo lo que me queda de ella? — Las palabras salieron más rápido de lo que pude pensarlas. El peso cayó sobre mi corazón que dolía cada vez más.

Sentí su peso sobre mi cama.

—El tiempo es rápido, Amelia. No puedes esperar a nada porque el tiempo no espera a nadie, pero el tiempo tampoco es cruel, ahora ella está viva, está consciente, no puedes pensar solo en lo que podía pasar porque no lo sabes. En vez de preocuparte por lo que pueda pasar porque mejor no haces algo. — Tomo un suspiro entrecortado. — No podemos controlar el futuro pero sí podemos hacer algo en el ahora.

—¿Y qué quieres que haga? — se me corto la voz, la vista me falló por las lágrimas en mis ojos. — Me sacaron las enfermeras, no puedo estar con ella, no puedo hacer o decir algo porque la puedo matar.

—Pues entonces busca la forma, el amor romántico no es el único que lo puede todo. — Pasó un largo silencio, lo único que veía eran las pulseras y ni siquiera las veía bien. — No llores niña. — Me paso un pañuelo. — Son hermanas, seguramente será igual de fuerte.

Me limpie las lágrimas y extrañamente salió una risita de mi.

—Gracias, Mason. Eres mi única compañía desde que llegué aquí.

—Bueno, somos vecinos de cama, no podría ignorarse, aunque quisiera.

Hola mi gente, esz la primera vez que subo un libro por esta plataforma y veo que lo estan leyendo. Me gustaria que comentaran o votaran, quiero saber si les esta gustando.

Que pasen lindo dia.

Los amooooooo♥️♥️.




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