La noche llegó. Estaba impaciente por que las enfermeras se alejaran lo máximo posible para yo salir como sea posible con una pierna enyesada y sin muletas.
—¿A dónde vamos?
—¿Vamos?
—Si, ¿a dónde vamos?
Barri a Mason con cara de desaprobación.
—Si voy contigo es más fácil, nuestra ventana da al jardín, puedes salir por ahí, en vez de rodear todo. ¿Acaso quieres estar a solas con él para hacer cosas puercas?
—¿Cómo se te ocurre?, un solo día lo he visto. — dije indignada.
—Si sabes que te puedes acostar con alguien que conoces apenas unas horas, ¿verdad?
—No soy esa clase de mujer. ¿Tu eres esa clase de hombre?
—Pues… si se da la oportunidad…
Todo un rompe corazones. Mason me carga como puedo por la ventana, me apoye en él para caminar por el jardín. Aunque no quisiera admitirlo lo estaba esperando a él, su presencia tan tranquila me hacía sentirme tranquila también.
—Que emoción, su segunda cita.
—Hubiera preferido rodear todo.
Mi mirada se posó de vuelta en aquel destello azul de la primera vez.
—¡Mason!, qué desgracia verte de vuelta aquí. — dijo con su voz suave.
—Bueno, siempre volveré aquí.
Conversaban a mi espalda, estaba nerviosa y no se por que, mi cara y mis manos se comenzaron a calentar de la manera que menos me gusta. Me estaba sonrojando. Las palabras de Mason siempre me dejan pensando, ¿será que si me gusta?¿Me puede gustar cuando solo lo vi una vez?, y ni siquiera lo vi bien. No quería ni voltear. La mariposa fue de más ayuda que Mason, pues se volvió a posar de vuelta en mi mano, la sana. La levanté para verla más cerca.
Mi mano sintió su ausencia cuando alzo vuelo para revolotear alrededor de mi.
—Valla, hasta los insectos se enamoran de ti. — dijo Mason, por un momento me olvidé de ellos dos.
—O tal vez te están evitando a ti.
Sentí la presencia de Walker acercarse a mí, a la mariposa que ahora estaba en mi yeso. Lo mire por pocos segundos, aun no me veía a mi, la veía a ella, pero en esa mirada tranquila ocultaba una tristeza que se notaba.
—¿Sabes? — dijo de repente — Las mariposas no viven mucho, pero en su corta existencia logran cambiar su mundo.
¿Indirecta?, por que si es asi jamas las capto, entonces todo lo que dicen pienso que es indirecta, aunque no lo sea.
Se sentó a mi lado, aún viendo la mariposa extendió su mano y aquel pequeño ser se posó ahora en él. Sentía la mirada de Mason en la espalda de ambos.
—A veces, cuando las veo, me pregunto si son almas que aún no tienen descanso o vienen a visitar su último lugar donde estuvieron vivos.
—¿Y lo crees?
—No lo se, como son raras de ver su aparición puede significar que traerá suerte o un deseo se cumplirá.
—¿Por qué hablas como profesor de filosofía? — Mason se unió a nosotros.
Observe la mariposa en silencio, mirarla me hacía recordar a Aveline, tal vez me gustaba tanto por su color, un color tan parecido a… los ojos de Aveline y los de mi padre.
—¿Porque hablas como si quisieras rendirte de estar vivo? — Mi impulso pudo más que mi mente.
Por primera vez el me miró y comprendí las palabras de Mason. “Cuando lo veas te vas a enamorar”.
El contacto visual duró más de lo que yo quisiera, como si le hubiera dicho algo en que tuviera razón y toque un hilo sensible en él.
Sus ojos verdes se clavaron en los míos, abiertos, tratando de ocultar terror en ellos. ¿Por qué tiene unos ojos tan hermosos?
—No… me quiero rendir. — se puso incómodo. — Estoy aceptando mi destino, no puedo controlar el futuro, pero si como enfrentarlo.
Mi corazón se apachurro. ¿Aceptar?, digo, todos moriremos, pero como aceptas eso, yo no aceptaría morir o perder a Aveline ni a mis padres. Apriete las pulseras en mis manos. Aparte mis ojos de los suyos, siguiendo a la mariposa que ahora estaba entre las flores, como si le incomodara nuestra plática.
—Bueno… — volvió a hablar Mason. — me enteré que una nueva practicante esta mañana, se ve… uf.
Walker apartó su mirada de mi para verlo a él.
—¿Pero es legal?, porque hay practicantes de preparatoria…
—Espero que si, la vi de cerca y parece un ángel.
—Práctica…
—Intubación y como poner nebulizadores en emergencias.
Quería levantarme e irme de ahí para llorar tranquila, pero claramente no podía con una pierna rota.
—¿Y tú Amelia? — Me sacó de mis pensamientos.
—¿Yo qué?
—¿Enfermero guapo?¿Novio?, eso me recuerda, que hacía la Amelia de la universidad.
—Pues, casi no hay enfermos, los que hay no me conviene, todo el personal se come entre ellos, no tengo novio y en la Universidad… no me animo a hablar con hombres.
—Qué difícil es sacarte información.
—Misteriosa. — una sonrisita acompaño esa palabra, no quería mirar pero sabía que Walker me estaba viendo y podía sentir su sonrisa. Eso me puso aún más nerviosa.
Hola gente, no actualizo mucho por aca debido a mis actividades diarias, pero si les gusta la historia la tengo completa en Wattpad, donde existe otra historia que tambien esta completa y un fanfic en proseso.
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Nos vemos mañana.
Los amooooooo♥️♥️.
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drama psicológico, duelo y pérdida, amor en medio de la muerte
Editado: 01.02.2026