La versión oficial para el pueblo y los compañeros de los tres chicos fue que habían decidido acampar una noche y que al día siguiente sufrieron un accidente automovilístico, incluso Fabián tuvo la genial idea de chocar el carro de su padre contra un pino del bosque para hacer más verosímil los hechos. Aarón reaccionó muy mal, se veía incluso más preocupado por su auto que por el bienestar de su hijo, pero no llegó a agredir a Fabián, lo que tranquilizó a Joshua e Itzel que les preocupaba la reacción del señor.
Después de su batalla con los reacios fueron llevados a un hospital en Levithe, el continente que los humanos no podían ver a menos que fueran llevados por un lavithio o encontrado alguno de los portales escondidos por el mundo. Los agentes imaginaron que por eso Itzel podía ver aquel continente, porque fue llevada por ellos, sin embargo, desconocían que la chica era una lavithia no registrada.
Gracias a que era parte del CS, el padre de Joshua fue el único que pudo visitar a los chicos. La tía de Itzel no fue invitada por ser humana y a pesar de que el padre de Fabián era un lavithio tampoco fue requerido, Lorenzo Back había dado órdenes de involucrar a la menor cantidad de gente posible en un asunto tan privado como aquel. Dolid tuvo que inventar circo, maroma y teatro para que Rita Ebi y Aarón Riquetti creyeran que sus hijos estaban en un campamento. Joshua agradeció ver a su padre, no pudo evitar soltar una lágrima cuando lo vio entrar a la sala del hospital. Dolid se dirigió a su hijo que seguía en la camilla, con algunos aparatos conectados a él, y lo abrazó.
—Papá, no sabes lo mucho que pensaba en ti en estos momentos. Creo que nunca te lo dije, pero me arrepiento por las veces que te he faltado el respeto o que no me he comportado como un buen hijo.
—Tranquilo, hijo, no te preocupes por eso, ¿cómo estás tú? Cuando me dijeron en dónde estabas, estuve muy preocupado por ti.
—Creo que estoy bien.
Itzel y Fabián dormían en camillas al costado, ambos estaban agotados por lo que ni las voces de Joshua y Dolid fueron capaces de despertarlos.
—Los demás miembros del Concejo me contaron todo. Estoy sorprendido de lo que has tenido que vivir esta noche.
—La verdad, no hubiera podido salir vivo de ahí si no hubiera sido por ellos —dijo mientras inútilmente trató de señalarlos con la mirada.
—Nunca pensé en decir algo como esto, pero me alegra que hayan ido y que nada malo les haya pasado a los tres.
—Qué han dicho a Rita y Aarón.
—Les hablé por teléfono e informé que los tres decidieron acampar. No me creyeron del todo, pero no les quedó más remedio que aceptar mi versión. Mañana deberemos buscar una excusa para estos golpes. Un asalto o no sé qué se le ocurra al CS.
Su padre le dio un beso en la frente y luego se sentó en el sofá al contiguo de la camilla para dejarlo descansar. Contrario a lo que se pensaría, Joshua no durmió muy bien aquella noche. Estaba pensando en sus pláticas con Luca y Jeanette. Eran pocos los encuentros que recordaba con los dos reacios, pero el ruido que generaban en su cabeza era sorprendente. Sospechó que a Luca lo conoció por Ibea, pues parecía que su muerte lo había afectado demasiado, por su parte Aleksander y Jeanette parecían ser de su edad, por lo que supuso que estaban en su grupo de La Presentación.
Recordó el beso que le había dado Jeanette y a su vez el que él le había dado a Itzel. ¿Jeanette habría sido su novia? Sería eso por lo que se había unido a los reacios, ¿una historia similar a la de su padre? Aunque Jeanette le había asegurado que él fue el primero en unirse al movimiento, no podía creerlo. Y aunque hubiera sido reacio antes que ellos, alguien debió convencerlo a él, ¿pero quién?
Por su cabeza pasaba una y otra vez los eventos ocurridos aquella noche, las palabras de sus adversarios penetraban como tornillos a su cerebro y realmente le dolía. Es una lástima que pienses que nosotros somos los malos, fue lo último que le había dicho Jeanette. ¡Palabrerías! Debían ser puras palabrerías para engañarlo nuevamente, querían confundirlo, pues de esa forma sería más sencillo derrotarlo.
Trató de dormir, pero no pudo, a las 3:00 de la mañana se dio por vencido, sabía que no dormiría y pronto se percató que su padre tampoco lo haría.
—¿No puedes dormir? —preguntó el joven viendo a su papá recostado en el sofá a su lado, pero con los ojos abiertos.
—No, la verdad no.
—¿Te puedo hacer una pregunta?
—No estoy seguro, Joshua, siempre que me haces preguntas es para saber algo que no deberías.
—Por favor, papá, es algo sencillo.
Dolid no aceptó, pero tampoco rechazó, lo que Joshua tomó como un permiso para continuar.
—¿Es posible que un lavithio no vaya a La Presentación?
—Muy poco posible. Es obligatorio que todos los lavithios vayan a La Presentación, si no quieren asistir al colegio Baike pueden ir a los subcolegios que existen por los continentes humanos. Pero su preparación es obligatoria.
—¿Pero no hay ninguna manera posible de no hacerla?
—Solo conozco cuatro formas para que un lavithio no vaya a La Presentación. La primera es que no esté registrado, la segunda es que haya sido expulsado, la tercera es que se haya declarado reacio y la cuarta es que su padre fuera el Máximo y se lo autorizara. Pero para qué te interesa saber eso.