Un día más, un día menos, bienvenidos a mi infierno personal…
¿Infierno personal?
Desde que empecé a reconocer cada fase, los días pasaban , pero tu nombre seguía apareciendo. fue fácil negar todo, siempre soñaba contigo pero nunca pude dejarte de pensar, me solía crear ideas, diversos escenarios en sueños, creaba esa falsa seguridad que me destrozaba de manera inconsciente hasta el punto de no querer salir de mi pieza, miedo, no lo niego… Desde que la entendí, el tiempo se me ha ido volando. Pero, en medio de esta locura de días, tu nombre sigue ahí, clavado, una constante que duele y que aparece en cada silencio. Esos vacíos en mi vida, me han resultado imposibles de llenar con otra cosa que no sea tu recuerdo.
La negación se volvió mi gran compañero pero era una pelea constante y agotadora contra mi realidad. En la trampa de mis sueños, todavía te encontraba en aquellos escenarios perfectos a la hora de despertar. La realidad, esa fuerza imparable, siempre era lo opuesto a lo que soñaba cada noche.
Nunca me di cuenta que eso me dañaba…
No fue el adiós lo que me rompió, sino la rutina de no tenerte
Llegó un momento en que se me fueron las ganas de todo, incluso de salir, y el apetito estaba por el suelo. Era una inercia tremenda, un peso que me pegaba a mi cama, a la oscuridad de mi pieza. Cada mañana era lo mismo, una pelea interna para levantarme. La comida, que antes disfrutaba o al menos era algo normal, se volvió una lata, si acaso lograba tragar un par de bocados antes de que la angustia me cerrara el estómago.
Me da pánico salir y toparme con tu ausencia. Acá adentro, entre estas cuatro paredes, todavía puedo agarrarme a los recuerdos, a las fotos, hasta al olor que queda en tu chaqueta. Pero la calle... es horrible. Cada pareja riendo, cada familia paseando, cada lugar que compartimos y ahora son puñaladas que me recuerdan lo sola que estoy, la cruel realidad. Me aterra que alguien, un conocido o un vecino, pregunte por ti. ¿Qué les digo? ¿Cómo explico este vacío con una frase simple? Por eso me quedo. Aquí, aunque duela, al menos es un dolor conocido y controlado; afuera, el mundo me exige seguir adelante, y yo todavía no tengo idea de cómo hacerlo sin ti.
El tiempo avanzaba, pero mis pensamientos seguían detenidos en ti.
Aprendí que hay ausencias que no hacen ruido, pero llenan cada rincón del día.
Viví semanas enteras fingiendo estar bien, mientras aprendía a convivir con tu ausencia.
Cuando llegué, de a poco empezaba a aceptar a medias que ya no estabas, se que sonara raro pero pensaba que estabas estudiando lejos de casa… aun mandaba mensajes o llamaba, esto último… Fue chistoso en ese entonces ya que siempre me tiraba al buzón de voz…
Cuando llegué, lentamente fui aceptando a medias tu ausencia. Sé que suena extraño, pero me aferraba a la idea de que simplemente estabas estudiando lejos de casa... Continué enviando mensajes o llamando, aunque esto último... fue curioso en ese momento, ya que mi llamada siempre terminaba en el buzón de voz.
Me acostumbré a la idea de seguir, aunque una parte de mí todavía te esperara sin sentido.
Lentamente me daba cuenta que el segundo paso empezaba a mostrarse, nadie lo notaba solo estaba o aparecía en ocasiones, nadie decía nada, alguna vez durante este paso ¿mencione que te veía? Bueno eso solo lo sé yo…
Aquí en pocas palabras espere mi sesión junto a la psicóloga, ella fue la única que se dio cuenta de esto, solo escuchaba y de vez en cuando me daba sus aportes de manera sutil y suaves sin interrumpir, algo que ella me felicitó fue el soltarme y tratar de abrirme más a las personas, mostrar como soy en verdad crear mi nuevo yo
"…Confusión…"
Existen diversos tipos de confusión, aquí mencionamos el conocido como delirio que no solo afecta a la persona en la toma de decisiones, la forma en la que se comporta o se desarrolla; muchos creen que es normal pero puede presentarse en diferentes grados, uno puede ser problemas mentales, otra manera es la disociación
Es aquí cuando empiezo a darme cuenta de los diversos problemas que me trajo, pero ¿Estaba bien? sinceramente yo creo que sí pero era mi máscara, algo falso... pero me sentía segura. Y una forma de reconocerlo era fácilmente si distinguía lo que veía era real o una ilusión, sentir o escuchar cosas que no existían, mis sueños me llegaron a engañar, en ocasiones sufrí delirios y ataques de pánico y en las noches más frías llegue a tener pesadillas donde me llegue a culpar lo que te paso.
hasta el punto empezaba a mezclar realidad, sueños, voces, recuerdos, logrando perderme en ello y no saber cómo actuar, durante esos momentos aunque fueron cortos donde tu no eras tú… a pesar que el tratamiento al comienzo si funcionó durante los primeros meses donde yo estaba más estable, empecé a sufrir insomnio
Había días en los que parecía fuerte, pero solo estaba perdida en el recuerdo
No niego que el tratamiento no funcionó, durante sus primeros meses me ayudó bastante, sorprendentemente pude estar más estable, puede que si me daban varias pastillas… para las emociones, que para dormir, suplementos vitamínicos… entre las diferentes que me dieron. Puede que me hayan hecho bien pero llegó un momento que tanta medicación me hizo desconocerme, pasaba más tiempo disociada que consiente, con el uso de los meses solía dormir más, estaba sin ánimos, seguramente fueron los efectos secundarios, me daban bajones y estos normalmente los pagaban cuando no tomaba mis pastillas…
Cuando me daban crisis más graves, antes de llegar me llevaban a la clínica y me dejaban internada por una o dos noches…