Like crazy

DIRECCIÓN

—Otra vez Parker y Lee… —exclamó el director, intentando contener el enojo—. Con esta ya son cinco. —Alzó la mano en el aire con evidente frustración—. ¡Cinco veces en un solo día!

—No fue mi culpa. Yo solo me defendí —respondió Lee, cruzándose de brazos mientras le lanzaba una mirada asesina a Parker.

—Sí, claro —replicó Parker con ironía—. ¿No fuiste tú quien arruinó mi maqueta en el laboratorio? No te hagas la inocente.

—Ya te dije mil veces que yo no fui. ¿Acaso tu cerebro no entiende?

Ambos comenzaron a discutir nuevamente, olvidándose por completo de que el director seguía frente a ellos.

—¡Ya basta! —gritó el director, golpeando con fuerza la mesa con una regla.

El ruido seco hizo que ambos se sobresaltaran y guardaran silencio de inmediato.

—No tienen ningún respeto por sus mayores —continuó, mirándolos con severidad—. ¿Hasta cuándo piensan seguir así? Lee, sabes muy bien que este comportamiento afectará tu ingreso a los beneficios de esta escuela. Tus notas no son lo suficientemente buenas como para darte estos problemas.

—Sí, lo sé, señor director… —murmuró Lee, bajando ligeramente la mirada—. Me disculpo.

El director suspiró antes de dirigir su atención a Parker.

—Y tú, Parker. Sabes perfectamente que esto también afecta tu rendimiento. Eres el mejor estudiante de la escuela… y aun así decides perder el tiempo en estas peleas absurdas.

—Lo lamento director.

—Sus disculpas y lamentos no me proporcionan nada, solo por esta, y última vez no llamare a sus tutores. — dijo quitándose sus lentes y dando suspiros pesados por la misma situación de siempre— Ambos tendrán un castigo y no quiero reclamos ni mucho menos oposiciones o una pelea más. Ambos tendrán que limpiar los baños de toda la institución.

—¡Todo lo que sea, menos eso señor director! — exclamó Parker con total negación

— ¿Que dije de oposiciones Parker?

Parker apretó los dientes, claramente molesto.

—Pero, director…

Lee soltó una pequeña risa por lo bajo.

—Parece que al estudiante estrella no le gusta ensuciarse las manos —murmuró con una sonrisa burlona.

Parker giró la cabeza hacia ella inmediatamente.

—Cállate —dijo entre dientes.

—¿Ven? ¡Esto es exactamente de lo que estoy hablando! —interrumpió el director, llevándose una mano a la frente—. No pueden pasar ni un minuto sin discutir.

Lee se encogió de hombros.

—Yo no dije nada malo.

—Oh, claro que sí —respondió Parker—. Siempre haces lo mismo. Haciéndote la inocente

—¡Silencio! —ordenó el director con firmeza.

El despacho quedó en completo silencio.

—El castigo se mantiene —continuó—. Después de clases, ambos limpiarán los baños del ala sur. Juntos.

Los ojos de Parker y Lee se abrieron al mismo tiempo.

—¿Juntos? —preguntaron al unísono.

El director cruzó los brazos.

—Tal vez así aprendan a tolerarse… aunque sea un poco. Y créanme que necesitaran la ayuda de ambos, la infraestructura es grande y los baños son muy amplios.

El silencio duró apenas unos segundos.

—Yo, no creo necesitar su ayuda —respondió Parker con total oposición

Lee frunció el ceño.

—Director, con todo respeto, creo que eso es una pésima idea.

—Precisamente por eso lo hago —respondió el director con calma, acomodándose nuevamente los lentes—Talvez así aprenderán a comportarse como estudiantes civilizados.

Parker soltó un suspiro exagerado.

—Genial… limpiar baños con ella. Justo lo que necesitaba para mejorar mi día.

—Créeme, el sentimiento es mutuo —contestó Lee con frialdad.

El director golpeó suavemente la mesa con la regla.

—Después de clases. Ala sur. Y si encuentro un solo baño sin limpiar, el castigo se duplicará.

Ambos guardaron silencio.

—¿Entendido?

—Sí, director —respondieron a regañadientes.

El director señaló la puerta.

—Pueden retirarse.

Parker fue el primero en caminar hacia la salida. Lee lo siguió unos pasos detrás. Apenas cerraron la puerta del despacho, Parker murmuró sin mirarla:

—Todo esto es tu culpa.

Lee soltó una risa corta...

—¿Mi culpa? —respondió señalándose a ella misma.

—Sí, si no hubieras arruinado mi maqueta en el laboratorio, nada de esto habría pasado.

—¡Yo no toqué tu maqueta!

Parker se detuvo y la miró con evidente molestia.

—Claro… y seguro se cayó sola —respondió Parker, cruzándose de brazos.

—Seguro que así lo fue— respondió Lee

—Qué coincidencia que tú fueras la última en salir del laboratorio.

Se acercó lo suficiente como para obligarla a retroceder. Lee dio dos pasos hacia atrás hasta que su espalda chocó con la pared del pasillo.



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Editado: 12.03.2026

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