Linaje del Mal

17. Era la criatura más hermosa que había visto

 

Sebastian


Estoy soñando, se que estoy soñando porque tengo a mi hijito en mis brazos. Esta justo justo como la última vez que lo ví, solo tiene dos meses. Es perfecto, no tienen ni una sola imperfección, tiene ojos azules como los míos, pero su cabello es castaño, como el de su madre. Su madre. Su madre. Su madre. 


—    ¡Victoria! —me despierto gritando esto, Andromeda salta a mi lado preguntándome si estoy bien, solo asiento y ella se sienta a lado mio.

 

—    ¿Estas listo para hablar? —me pregunta.


Se que está curiosa. Cuando la perra de Dahlia se fue con mi hijo no hice nada más que llorar como un bebé en los brazos de Andromeda, encontramos a Mitch inconsciente en el cuarto donde tenían a mi bebé. Luego de eso Romy prácticamente me obligó a dormir un poco, así que no he tenido tiempo de explicarle nada. 


—    Hace dos años conocí a una bruja, Victoria, ella era atractiva y divertida teníamos una relación a escondidas, no era muy serio y decidimos terminar las cosas después de un tiempo, pero el año pasado me llamó y me dijo que estaba embarazada. Yo no sabía que decir pero estaba seguro que quería ser parte de la vida del bebé. Estuve con ella todo el embarazo, cuando nació acordamos tener una relación de amigos por el bien de él. Era la criatura más hermosa que había visto, y era mío. Lo llamamos Lukah. —pauso un momento recordando la primera vez que lo cargué— Hace tres semanas me fui por un viaje de trabajo. —noto su cara de confusión— hacemos vino Romy, cazar brujas no es algo que de muchas ganancias. Como decía, hace tres semanas me fui de viaje, cuando regresé encontré a Victoria muerta y a mi hijo desaparecido, me estaba volviendo loco cuando recordé a la bruja de la que Graham y papá tanto hablaban la famosa Andromeda Ajax. Siempre hablaban de ti como una amenaza, yo te veía como una posible aliada, luego todo se fue a la mierda y decidir ir a buscarte. Cuando nació le di mi anillo, sospeché que tendría poderes y eras mejor que eso no le afectara cuando apenas tiene dos meses. —pauso un momento intentando no volver a llorar— Solo quiero recuperar a mi bebé Andromeda. —esta vez mi voz sale como un murmuro apenas audible.


Ella toma mi mano y posa un delicado beso en mis labios. Esto se siente bien, y no muchas cosas en mi vida se han sentido así últimamente por así decirlo.


—    Te prometo que lo recuperamos Seb, nada malo le pasará.


Nos quedamos unos minutos abrazados en la cama sin hacer nada y en un cómodo silencio. Justo cuando estoy dejando me llevar por el sueño, Mitch entra a la habitación abruptamente con su teléfono en la mano.


—    Es para ustedes. —dice sonando nervioso, no hay que ser un genio para adivinar quién es.

 

Tomo el teléfono de sus manos y antes de que pueda bañar a esa perra con unos insultos muy creativos ella dice:


—    Ponme en altavoz y escuchen bien porque no voy a  repetirme.




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