Esta historia no nació con la intención de ser escrita.
Nació de pensamientos que se repetían cuando todo estaba en silencio.
No habla de un gran amor ni de algo que empezó y terminó.
Habla de sentir cosas sin saber si estaban siendo correspondidas, de confundir gestos con significados y de quedarse pensando si todo fue idea mía.
No es ficción bonita.
Son pensamientos que no supe dónde poner, personas que llegaron sin prometer nada y aun así dejaron algo.
Tal vez esta historia no busca que la entiendan, sino que alguien se sienta menos sola al leerla.
Y sí… de alguna forma, también soy yo.