Los ojos de la Luna [2.2]

Prólogo | La hija de la Luna

B U N N I E
🌙🌙🌙

Ser la hija de una deidad olímpica parece algo increíble y que tu vida esta arreglada por tener poderes, ser especial y bla, bla, bla. Yo les diré que ser hija de la Luna no me trajo precisamente una vida de sueño que todos imaginarían.

Para comenzar mi padre odia que utilice mis poderes, que le cuente leyendas griegas a Madeline mi hermanita menor de cinco años y lo que más le enfurece es que me junte con los hijos de otras divinidades. A beses me pregunto porque mi padre en primer lugar acepto estar con mi madre sabiendo que era la diosa Selene y aun así decidió tenerme cuando mi madre quiso dejarme a su cuidado. Los primeros años de mi infancia los recuerdo con mucho cariño, vivíamos cerca de los Moon. Familia a la cual aprecio mucho y de donde proviene mi mejor amiga Mar Moon, la rubia de buen corazón que considero casi una hermana.

Luego de un momento al otro mi padre se casa con mi madrastra y nos mudamos lejos del mundo que yo amaba. Perdí el contacto con mi madre por las constantes amenazas que mi progenitor le hacía a ella para que no se me acercara. A modo de protesta comencé a tratar mal a Crystal que le recriminaba a mi padre esto, en ese momento fue cuando me prohibió usar mis poderes.

Llegados a este punto la diosa Luna bajo del cielo viéndose tan imponente y majestuosa como la vemos en el cielo. Me defendió y prometió que si mi padre no me dejaba ser como yo era me enviaría al campamento media sangre y él no podía verme durante un largo tiempo. Eso fue lo que calmo un poco los ánimos en la casa y pude volver a convivir con mi madre y el mundo de las divinidades olímpicas.

De todas ellas la que más destaca de sobre todos es Anker Black mi mejor amigo y la persona en quien más confió luego de mis mejores amigas. Nuestra amistad había soportado las más duras pruebas y me enseñó a jamás rendirme ni avergonzarme por quien era yo.

– ¿Me extrañaste? – un susurro frío en mi oído me hace saltar en la silla de mi escritorio donde me encontraba estudiando. Negando con la cabeza me giro para ver a Anker viéndome con su mirar oscuro y rostro demasiado cerca del mío.

– ¿Te fuiste? – pregunto de manera burlona mientras contengo la risa en mis labios. El pelinegro ríe mientras que con su mano derecha acuna mi mejilla con una suave caricia, todo mi cuerpo se estremece y sierro mis ojos inundándome en las sensaciones. – Fue un verano algo aburrido sin tu presencia por lo que admitiré que si te extrañe llamita – comento mientras abro mis ojos encontrando su mirada con chispas de algo diferente en sus pupilas.

– Yo también te extrañé demasiado moon light¹ – sin saber muy bien que paso, pero en una milésima de segundo sentí los labios de Anker capturando mis labios y solo pude atinar a alejarlo de mí. Esto fue un error.

🌙🌙🌙

1 Rayo de Luna

Se fijará una fecha de publicación al termino de ¿Diosa o Adolescente? Mientras tanto disfruten del prólogo. Comenten que les pareció llamitas.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.