El año 1974 en Argentina estuvo marcado por la inestabilidad política y la violencia creciente, destacando el fallecimiento de Juan Domingo Perón el 1 de julio, lo que llevó a la presidencia a su esposa, María Estela Martínez de Perón. Fue un período de intensificación de la lucha interna peronista, el aumento de la represión ilegal por parte de la Triple A y el inicio de la parálisis gubernamental.
Bien ya que sabemos cómo estamos en esta historia debemos seguir a nuestro personaje principal que pasa dentro un pueblo pequeño alrededor de las montañas se encuentra nuestro inicio de historia en donde un auto negro se encontraba llegando hacia adentro de la ciudad en donde adentro de ese vehículo se encontraba un joven de 14 años que su aventura empezara.
Pero eso no importaba ahora tenemos que ir en donde todo empieza, en donde empezó esta historia en un simple lugar llamada secundaria Agustín Julio, una escuela técnica famosas de esas épocas que se mantenía en esos años.
Lunes – 13:35
Un auto modelo Mercedes-Benz 250 de color blanco se detuvo frente al edificio.
—¿Estás listo para tu nueva aventura? —preguntó su madre desde el asiento delantero.
Francisco dudó un segundo antes de responder.
—Sí, mamá… no te preocupes.
Cerró la puerta y se quedó mirando el colegio, no era tan distinto a otros… pero algo en el ambiente lo hacía sentir incómodo provocando que respire hondo y entre a ese gran edificio.
El aula estaba llena de chicos hablando, riéndose, viviendo como si todo fuera fácil. En donde se dejaba ver a Fran caminando entre ellos intentando pasar desapercibido hasta detenerse frente a un chico con un Walkman de los nuevos.
—¿Puedo sentarme?
El otro se los quitó lentamente.
—Sí… si querés.
Fran se acomodó.
—Soy Francisco.
—Macor.
Se dieron la mano en donde solamente dejaba ver eso y nada más en donde ahora Macor volvió a su música como si el mundo no existiera.
La puerta se abrió de golpe dejando entrar a una mujer pelirroja, con tacones que resonaban en el piso, los miró con frialdad.
—Soy la directora Silva Moral. Y les recomiendo respetar las normas… o van a tener problemas.
Silencio absoluto.
—Ya no están en primaria.
Se fue tan rápido como había entrado dejando detrás de ella apareció otra mujer, más joven, con una sonrisa distinta.
—Bueno… parece que ya conocieron a la directora —dijo, escribiendo su nombre en el pizarrón—. Soy Noelia Jaque. Voy a darles Lengua.
Algunos apenas prestaban atención.
—Saquen una hoja —continuó—. Quiero que escriban qué esperan de esta materia… y por qué eligieron este lugar.
Fran miró la hoja en blanco y no sabía qué escribir.
Miércoles – 16:30
—¿No vas a hacer la tarea? —preguntó Fran.
Macor ni levantó la vista de una revista de condorito que se lanzaban como si fueran pan caliente.
—Después te la pido a vos.
Fran soltó una risa leve dejando ver un pequeño error para ver como de repente la profesora aparece a su lado haciendo que los dos chicos miren rápidamente.
—Macor, dame esa revista.
—Eh… —intentó guardarlo.
Demasiado tarde.
—Que vieja de—…
Fran le dio un codazo haciendo que Macor lo mire rápidamente.
—Cerrá —murmuró.
Mientras tanto dos chicos desde atrás se rieron haciendo que los dos se giren para verlos.
—Te dijimos que te lo iban a sacar —dijo uno.
—Soy Abel —agregó—. Él es Navarro.
—Escuché algo en el recreo —continuó Abel, bajando la voz—. Uno de segundo está vendiendo marihuana en los baños.
Fran abrió los ojos.
—¿Y los directivos?
Abel negó.
—Ni idea… pero seguro se hacen los boludos.
Fran sonrió levemente.
—Estamos en esos programas que ve mi madre cuando papá sale de trabajar.
Los cuatro rieron sin percatarse que, en ese momento, sin darse cuenta el grupo quedó formado.
Viernes – 13:30
Fran empujó la puerta del baño sintiendo un olor que lo golpeó de inmediato, denso e inconfundible haciendo que frunce la nariz en donde avanzó despacio hasta uno de los cubículos y abrió la puerta.
Fran se encuentra con Navarro que estaba ahí, apoyado contra la pared, sosteniendo algo entre los dedos.
—¿Fumás? —preguntó Fran.
Navarro soltó una sonrisa ladeada.
—No es un cigarrillo.
Dio una pitada corta.