Fran solamente se quedó quieto, un segundo, pero el motor arrancó dejando el ruido llenó el silencio de la cuadra.
—Pa… —alcanzó a decir, apenas.
Pero el auto ya se movía y en cuestión de segundos desapareció.
Fran no corrió, no gritó solamente se quedó ahí, mirando la calle vacía y después entró, encontrándose la casa en silencio demasiado haciendo que empiece a caminar hasta la cocina y ahí estaba su madre sentada dejando ver cómo estaba tranquila con una taza de café entre las manos.
Como si nada hubiera pasado.
—Mamá… ¿estás bien? —preguntó él.
La mujer levantó la vista no había lágrimas, no había enojo solamente una calma rara.
—Sí, estoy bien —respondió.
Dejó la taza sobre la mesa y se levantó.
—Era hora.
Fran la miró, sin entender Ella se acercó un poco más.
—Andá a acomodar la cama —continuó—. Tu hermana llega pronto.
Hizo una pausa breve, como si pensara en otra cosa.
—Y tengo ganas de salir a comer algo afuera.
El silencio cayó entre los dos, Fran no respondió enseguida solamente se quedó mirándola buscando algo una señal y una grieta. Pero no había nada solo esa tranquilidad que daba más miedo que cualquier otra cosa.
LUNES 08:40 AM
La llegada del nuevo día empezó en donde los alumnos regresaron para un penúltimo año de la institución en donde Gallego, Marco, Navarro y Fran están esperando a Abel que llegaba con un yeso en el brazo.
-Robot duro-dice Gallego riendo
-Que gracioso hermano, pero igualmente me debes firmar-comenta Abel para sacar un fibron del bolsillo.
Cada uno sonríe para poner su nombre en el yeso para que miren la entrada del instituto y dan un suspiro.
-¿Creen que deberíamos tener más esperanza del año?-pregunta Abel guardando el bolsillo.
-No creo que tengamos sorpresas este año-responde Fran haciendo que los chicos se pongan a reír.
LUNES 09:00 AM
La profesora con un poco de amimos se encontraba escrbiendo en la pizarra con una tiza blanca “Literatura Argentina” en donde la mujer empieza a repatir un libro por banco con el titulo de “Martin Fierro”
—Martín Fierro —leyó en voz alta—. De José Hernández.
Dejó la tiza a un costado y cruzó los brazos.
—Quiero que entiendan algo desde el principio… esto no es solo un poema.
Algunos chicos suspiraron mientras que otros apenas levantaron la vista.
—Es el reflejo de una época —continuó—. De un hombre que fue empujado por la injusticia.
Señaló el libro que tenía sobre el escritorio.
—Fierro no nace rebelde. Se convierte.
Gallego se inclinó hacia atrás en la silla.
—¿Y no podía simplemente… no meterse en problemas? —murmuró.
Un par de risas bajas recorrieron el aula en donde la profesora lo mira fijamente.
—¿Cómo es tu apellido?
—Gallego.
—Bien, Gallego —respondió ella sin levantar la voz—. Cuando el Estado te obliga, cuando te quita todo… no siempre hay opción.
El aula se quedó en silencio en donde Navarro bajó la mirada, pero Fran, en cambio, seguía atento.
—Quiero que copien esto —dijo la profesora, volviendo al pizarrón—: “La injusticia como motor del cambio en el personaje.”
La tiza volvió a sonar.
—Pero profesora… —intervino Fran—. Entonces, ¿Fierro está bien en lo que hace?
La mujer se detuvo en donde esa pregunta no era común haciendo que se gire lentamente.
—No se trata de si está bien o mal —respondió—. Se trata de entender por qué.
Hizo una pausa.
—Y eso… es mucho más incómodo.
El silencio volvió a caer.
LUNES 10:05 AM
El timbre sonó de golpe, seco, cortando el aire del aula en donde las sillas se movieron al mismo tiempo. Los chicos se levantaron en fila, casi por inercia, y salieron hacia el pasillo con ese apuro contenido de todos los días.
El patio estaba frío, el invierno se hacía sentir incluso con el sol en donde los cuatro se acomodaron en una de las escaleras, lejos del movimiento principal.
Por un momento, nadie habló.
—Te dejó callado —dijo Navarro, mirando de reojo a Gallego.
Gallego soltó una risa corta.
—Cerrá el orto —respondió, sacando un cigarrillo del bolsillo.
Lo encendió con calma, cubriendo la llama con la mano y aspiró.
—Se viene una noche jodida de frío…
Exhaló el humo despacio.
—Podríamos ir a la biblioteca. Dijeron que van a dar café gratis.