Memento mori, memento vivire.
"Recuerda que morirás, así que acuerdate de vivir".
Pero, ¿qué pasaba con aquellos que, aún con el corazón latiendo, sienten como se les acaba la vida? Nadie tiene compasión por las pobres almas en desgracia atrapadas en un cuerpo lleno de vida. Nunca nadie se pregunta por el frasco de emociones que llevan dentro, hasta que la tristeza es tanta que rompe en pedazos ese frasco.
¿Qué tenía de malo ya no querer seguir? ¿O buscar algo que te ayude a sobrevivir?
Nada. No hay nada de malo en eso. Quizá eso es lo que a veces busca deseperadamente un alma rota. Una ruta de escape del dolor.
La gente se llena la boca de palabras de falsa empatía, diciendo que lo más valioso que tenemos es la vida, pero, ¿y cómo puedo hallarle la belleza a esa condición latente?
Tal vez la vida es muy hermosa, y yo solo estoy demasiado triste para verla así.
Quizá todos somos unos seres deprimentes que no podemos ver más allá de nuestro dolor, para poder anhelar la belleza de lo que nos hace sentir.
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Editado: 01.05.2026