Sin contar el hecho de que todavía no consigo las malditas fotos del profesor con su alumna predilecta, estas últimas semanas han sido como el paraíso en la Tierra.
¿Quién hubiera creído que sonreír tanto podía ser posible? Me agrada un poco parecer alegre y al mismo tiempo, me deja un molesto dolor en las mejillas.
Sin embargo, soy capaz de soportarlo todo cuando estoy con Roma.
Sus hermanos todavía son un dolor de muelas y ella los evita con más descaro cada vez. Su valor es incalculable pero también lo es su astucia, y es mejor evitar una batalla que perder la guerra. Ambos sabemos que después de ser humillado dos veces, Dylan no va a dejar pasar la oportunidad de tomar venganza, y John lleva días sin poder "tener" a Roma cerca como solía. Vaya Dios a saber cómo le afecta eso a su mente trastornada.
Si bien siento incomodidad por el hecho de que todos nuestros aún no se resuelven, me permito fingir ser un joven adulto normal, con una novia normal, y una vida normal por delante. Quiero pensar solo en Roma y en cuidar a mi hermano.
El algoritmo que programé tuvo resultados excelentes y hace semanas envié los papeles de rechazo a mi madre. Lo hice por email, por fax y hasta por correo certificado. No quiero que tenga ninguna excusa para no recibir esa documentación tan importante. Y para asegurarme de que firme, adjunté una carta.
A mi supuesta progenitora
No me molesto en contar los años que han pasado desde que me dejaste a merced de su ex esposo (o solo esposo, si me pongo en modo técnico). Pero han sido muchos, y estuvieron acompañados de una notable ausencia y falta de interés por tu parte.
No pretendo reclamar esa atención perdida hacia mi, no te equivoques. Me repuganría sobremanera que intentaras ahora tener cualquier tipo de relación conmigo. Pero el lazo de sangre que inevitablemente compartimos también incluye a Mirco (es tu hijo menos, por si no lo recordabas).
Él tuvo un accidente hace unos años y ha estado en coma con soporte vital desde entonces. La verdad desconozco si sabías o no ésto, pero con el propósito de crearte culpa, lo repito. TUVO UN ACCIDENTE, a manos nada más ni nada menos que de su propio padre.
Voy a ahorrarte los detalles de cómo tu esposo perdió lo último que le quedaba de corazón y ahora quiere desconectar a su pequeño hijo de lo único que evita que nuera, y voy a pedir que firmes el archivo adjunto.
El mismo no anula por completo la autorización que papá firmó hace unos días, pero si la retrasa. Y con ese tiempo comprado puedo idear la forma de convertirme en tutor legal de Mirco para salvarlo.
Sé que apelar al cariño maternal puede no funcionar con una madre que abandona a sus hijos, así que voy a ser más inteligente que eso y a recurrir al ojo por ojo. Me debes esto. Mirco era muy pequeño para recordarlo pero yo no olvido todo el mal que tu ausencia ha provocado en mi vida en general. Me debes firmar esos papeles y ayudarme a salvar la vida de una de las pocas personas que amo con todo mi corazón.
Y como tampoco estoy seguro de que eso funcione, recurro a una práctica que me ha resultado útil los últimos días. No tengo ningún interés en la vida que sea que hayas formado en California, pero si no firmas los papeles, voy a destruirla épicamente hasta que no queden ni las cenizas.
Atentamente, tu hijo mayor.
Un poco teatral ¿cierto? Aunque para mantener la distancia y enfatizar en que parte de todo este problema es su culpa, creo que no estuve tan mal. Admito que Roma ayudó, pues su talento para expresar en palabras lo que yo solo sé hablar en miradas asesinas y nudillos sangrantes es envidiable.
Y no todo fue diversión y sexo estas semanas. Roma y yo estuvimos actuando gradual y meticulosamente para que mi padre parezca exactamente lo que es: un adicto, bueno para nada, inútil fracaso. En términos legales: mentalmente inestable para ejercer su autoridad paternal sobre las decisiones que conciernen a la vida de Mirco.
Poco a poco, paso a paso.
Todo caerá en su lugar.
Por primera vez en mucho tiempo, no tengo ansias de que el tiempo corra más rápido. Y tal parece que ese es el secreto, pues en un abrir y cerrar de ojos...
—¡Noah! — grita Roma mientras se acerca a mí a las orillas del río — ¿Lo abriste?
Recibí un paquete esta mañana. Estampilla de California. Necesitaba a Roma conmigo para ver el contenido o no estaba seguro de sobrevivir a él.
—Es extraño — digo — Muero por ver si lo hizo o no, y a la vez desearía quemar este sobre.
—Lo extraño sería que no te sintieras así, amor.
—¿Qué pasa si no firmó?
—Noah Velaz no rompe sus promesas, ¿o si?
—Jamás.
—Entonces, si la firma no está, yo diría que California es un buen lugar para empezar nuestra luna de miel.
Es increíble la forma sencilla y maliciosa con la que esta mujer me hace sonreír en un momento tan oscuro.
No recuerdo la última vez que mis manos temblaron tanto, pero aquí están, como gelatina abriendo un sobre de cartón cuyo contenido puede ser la diferencia entre la vida y la muerte de Mirco.