Cuando me despierto con el sol alumbrando directo en mi cara, pienso que podría esta fastidiosa por ello, pero solo siento alivio y calma.
La noche fue perfecta, como siempre es cuando estoy con Noah. A veces me sorprende que después de tantos años, todavía tengamos la capacidad de sorprendernos. Sin ir más lejos, anoche me até un moño rojo alrededor del cuerpo para ser su premio por una actuación brillante en la comisaría. Y él me bañó en jarabe de chocolate para lamer cada rincón de mi cuerpo por mi trabajo como espía en la oficina de Gutierrez.
Es el amor. Debe ser. No se ocurre otra razón para que dos personas conecten tanto y tan bien a pesar de la adversidad.
Sin embargo, las cosas todavía tienen que tomar el rumbo correcto. En cualquier momento voy a recibir la noticia de que mis hermanastros fueron arrestados, y tengo que estar triste por ello aunque por dentro sienta que mil arcoiris iluminan mi sonrisa.
Sé que no será el último clavo en el ataúd pero una pequeña victoria es la probada tentadora de lo que vendrá.
No sé dónde está Noah ahora. Solo veo una pequeña nota que dejó en la mesa de noche diciendo que pidió el desayuno para mi, que me quede tranquila toda la mañana si así lo deseo pero hacia las 12 pm quiere verme en el hospital donde está Mirco. Me pregunto si algo malo habrá pasado.
Ahora que la desconección no es tan inminente y que su padre está fuera del juego, ambos nos relajamos un poco respecto al tema, pero ese niño, ese tierno y dulce pequeño, no está fuera de peligro. Cada día que pasa sin despertar, es otro día que podría ser el último.
Eso destruiría a Noah. Y ni yo podría salvarlo de su propia decepción.
Procuro no pensar demasiado en ello mientras me baño y me visto. La comida está deliciosa, el ambiente es cálido. Nada podría afectarme en este...
NOTIFICACIÓN
Hablé demasiado pronto.
Mi teléfono se ilumina con la llegada de un mail nuevo. Al ver el nombre sé que es de la escuela, pero solo me entero de que es mi profesor quien lo redactó cuando veo directamente la firma hacia el final del texto.
¿Serán más malas noticias sobre mi trabajo? ¿Ya me están echando de las clases?
No, Roma, no.
Tranquila y respirando que ahora las cosas son diferentes. Desde que todo mi mundo se dió vuelta y los demonios de mi vida cayeron uno a uno, no me había parado a pensar que mi calificación final todavía era un desastre. Curioso ya que fue uno de los grandes detonantes de mi crisis aquel día.
Tras una respiración profunda, vuelvo al inicio del mail y comienzo a leer:
Estimada señorita Santini
Me dirijo a usted por este medio para informarle que se ha hecho una detallada reevaluación de su trabajo final. Y tras haber deliberado con las autoridades de la academia, hemos llegado a la conclusión de que usted fue injustamente calificada.
Debido a esto, su nota ya fue oficialmente actualizada a la correspondiente: 9,50. Felicidades, ha aprobado con una de las mejores y más altas calificaciones de este año.
Como su docente, le ofrezco una disculpa por el malentendido, y espero que esto solo pase a ser una anécdota más en su futura brillante carrera como escritora.
Ante cualquier consulta o duda, por favor comuniquese conmigo.
Que tenga un próspero día.
Saludos Dr. Hellenson.
Releo las palabras del profesor al rededor de 40 veces para confirma que las entiendo todas y que significan lo que creo que significan.
No solo he aprobado, sino que llegué al promedio para la beca. Es aquello por lo que he trabajado tanto, aquello que siempre soñé. Es una pequeña parte del futuro que NOah y yo hemos planificado.
Entonces... ¿por qué no puedo alegrarme como debería?
Tendría que estar saltando en la cama. Corriendo de pared a pared. Riendo y gritando de felicidad.
Pero solo puedo pensar en una cosa: Perla. Si mi nota fue cambiada, debe significar que la de ella también y para peor. Otro motivo para regocijarse por la llegada de este mail, mas no me siento así.
Obviamente es un alivio que las cosas cayeran donde debían, y seguramente Noah tuvo algo que ver. Pero no es... suficiente.
Saber que ella reprobó, que tendrá que dar el curso otra vez y que jamás lo pasará porque no sabe armar una frase entera sin repetirse a sí misma, representa solo una mínima fracción de lo que se merece por haberme arruinado como lo hizo.
Quiero asegurarme de que reciba el resto con intereses, muy caros y destructivos intereses.
Cuando todo esto comenzó, me sentía algo más por andar quitando máscaras de hipocresía a diestra y siniestra. Revelar secretos en pos de mi beneficio no me generaba más satisfacción que simplemente ser libre del "qué diran" y los peligros de las acciones de otras personas.
Eso ha cambiado. No digo que me haga feliz arruinar vidas, ni que la venganza sea la respuesta a todos mis problemas. Pero creo en darle a la gente una cucharada de su propia medicina y es justo lo que Perla necesita en este momento.