Matices del corazón

Capítulo veinticinco

Ryder Jules había llegado al pueblo, listo para supervisar el proyecto de su hermano mayor. Un hombre de veinticinco años, alto, tez blanquecina como la leche y con cabello castaño oscuro, estaba dispuesto a conocer el –ahora– famoso pueblo Normville.

Todo lucía muy bien en el joven empresario, el posible segundo al mando si Theo Jules no cumplía con el proyecto Star. El castaño llegó al pueblo en la tarde del sábado, dispuesto a sorprender a su hermano, quien se encontraba de viaje, pero cuando lo vio el domingo por la mañana en la obra del centro comercial, todo en él se sintió tenso.

—¡Hermano! —exclamó Ryder con una gran sonrisa en su rostro.

—Ryder —masculló Theo, recibiendo el abrazo efusivo de su hermano menor—. Has venido a Normville.

—No podía dejar de ver tu centro comercial, cerciorándome de que no estés perdiendo la apuesta.

—Como puedes ver, ya casi terminamos —dijo el castaño mayor, señalando el edificio de dos pisos con ventanales de vidrio que se veía gigante y moderno para lo que era el pueblo.

—Definitivamente este sitio queda en el culo del mundo, ni sabía que existía —susurró Ryder para su hermano—. ¡Muéstrame qué has hecho!

Theo a regañadientes le fue mostrando la estructura.

—Serán dos pisos de puro diseño moderno —comenzó a explicar—, nada de esas fachadas de ladrillo viejas que ves por aquí. Estamos usando paneles de vidrio de alta eficiencia y revestimiento de metal pulido. Queremos que la luz natural inunde los interiores, creando un ambiente abierto y aireado.

Se detuvieron en el centro del espacio donde se alzaría el atrio principal. Theo giró sobre sus talones, haciendo un barrido con el brazo.

—Aquí, en el centro, tenemos un gran atrio con un tragaluz gigante. Mira cómo la luz cae, aquí pondremos una especie de cascada sobre una fuente interactiva o una instalación de arte, lo estamos evaluando aún.

Ryder se frotó la barbilla.

—Interesante. ¿Y el flujo? ¿Cómo van a circular las personas?

—Excelente pregunta, hermanito —respondió Theo, señalando—. Hemos diseñado los pasillos para que sean amplios y fluidos, evitando cualquier sensación de claustrofobia. En el primer piso, tendremos las grandes tiendas ancla, esas que atraen a la gente. Piensa en marcas conocidas, un supermercado moderno, ese tipo de cosas. Y por supuesto, una variedad de boutiques y tiendas más pequeñas.

Theo siguió caminando, ya estaba comenzando a sentirse entusiasmado por su centro comercial, se sentía orgulloso que, en solo un mes, pudiese construir algo como eso. Caminaron hasta el área de escaleras mecánicas, que ya funcionaban y las podían utilizar.

—Pero la verdadera joya —continuó—, está en el segundo piso. No es solo un espacio de tiendas. Es un centro de entretenimiento y estilo de vida. Tendremos un cine con las últimas tecnologías, una bolera de concepto abierto con zonas de salón, y un centro de juegos arcade de última generación.

Ryder levantó una ceja.

—Una bolera, ¿eh? ¿Un cine? ¡Vaya! Eso es inesperado para un centro comercial en un pueblo como este.

—Justo por eso lo estamos haciendo —explicó Theo, sonriendo—. Queremos ofrecer algo diferente, algo que no tienen. Además, el segundo piso también albergará una zona de restaurantes con terraza al aire libre. La gente podrá cenar con vistas a las colinas de Normville, algo que será un atractivo único.

Se acercaron a una serie de pilares robustos.

—Y en cuanto a la sostenibilidad —añadió, golpeando uno de los pilares—, estamos implementando sistemas de energía solar parciales, recolección de agua de lluvia para irrigación, y un sistema de climatización de alta eficiencia. Queremos que este lugar no solo sea moderno en apariencia, sino también en su funcionamiento.

Ryder asintió lentamente.

—Así que no solo se trata de vender cosas. Quieres crear un destino.

—Exactamente, hermano. Un lugar donde la gente quiera venir, no solo para comprar, sino para pasar el día, para encontrarse con amigos, para divertirse —respondió el mayor con orgullo, estaba muy feliz de cómo todo estaba quedando.

En su rostro se notaba que después de tanto esfuerzo, iba a cosechar buenos frutos.

—Piénsalo, Ryder. Normville no tiene nada como este lugar. Esto va a traer empleos, va a revitalizar la economía local. Va a ser un catalizador para el crecimiento y dejará de estar en el olvido.

Miró a su hermano con una mezcla de esperanza y algo de vulnerabilidad en sus ojos.

—Sé que esto es un gran paso para mí, sé que ese puesto será mío. ¡Mira este lugar! ¡Es una preciosidad! —exclamó alzando sus brazos hacia el lugar—. Además, siento que estoy creciendo con este proyecto. Esto tan tangible, algo que estoy construyendo con la ayuda de muchos, será algo que traerá vida a este pueblo. Prosperidad para todos, hermano. Ellos lo necesitan mucho.

Ryder puso una mano en el hombro de su hermano.

—Lo entiendo, Theo. Y es impresionante, de verdad. Te ves en tu elemento, hermano. Bien hecho, tristemente debo decir que estás ganando la apuesta.

Se quedaron en silencio por un momento, observando el centro comercial.

—Serás un excelente CEO —añadió su hermano, dándole palmadas sobre su hombro—. Listo por aquí, ahora vayamos a comer con nuestros padres.

El castaño dio una última mirada al lugar, a la mezcla de polvo y promesa que estaba frente a sus ojos. El Centro Comercial Star no era solo un edificio; era un símbolo de resiliencia, una manifestación de la capacidad de Theo para reconstruirse y proyectar un gran logro, incluso cuando muchos dudaban de él.

Erael claro ejemplo de que todo lo que se pudiese proponer en la vida, se podíalograr. Detrás de él había decenas de personas ayudándole con su propósito, estabaagradecido con cada una de ellas; estaba orgulloso de lo que estaba haciendo,listo para decirle al mundo que él era el nuevo CEO de Empresas Star.

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