Mirando estaba María
Las flores de su jardín,
Mirándolas se reía
Lloraba y cantaba al fin.
Se enamoró de un jazmín
En una hermosa mañana
Y desde entonces su jardín
Visitaba más temprano.
Así pasaba los días
En unidillo tan tierno,
Que pensándolo, María
Se olvidaba del infierno.
Con que pasó que un día
La vieron en el jardín:
María besando al jazmín
Y el jazmín besando a María.
Más pasó que una ocasión
María se puso celosa,
De una fragrante rosa
Que le hirió el corazón,
Pues del jazmín se enamoró
Y tomó tanto empeño
Que pronto se lo robó
Tomándolo por su dueño.
Hoy la desdichada María
Sólo llora sus dolores,
Mira al jardín y sus flores
Ya no le traen alegrías.
“DEL MISMO BARRO” BARRO COCIDO
Para Aurita:
Devotamente
Soporta la tragedia
Del abrazo sin nombre,
En el día cauteloso
Que agoniza de penas azules.
En el cráter sellado
De tu boca inviolada
Salta tu voz…
Tu voz,
Hoz del eco
Que rebota en el muro de piedra
Que eterniza los siglos
y… nace el sol.
Y primavera ría,
Y canta,
Y sueña
Con el beso de luz infinita
En que bañas de aurora tu alma
Y “barniza de verde al corazón”
Soporta la tragedia
Del abrazo sin nombre
En el día cauteloso
Que agoniza de penas azules.
Editado: 01.03.2023