Sebastián: porque no se lo dices a mi hermano, él estaría encantado de casarse con ella. El matrimonio nunca ha estado en mis planes.
Julio: no lo había pensado. Porque no es la primera vez que te niegas hacerlo, sabes muy bien lo que va a pasar si no te casas y tienes la decisión en tus manos.
Sebastián: tranquilo, padre. No pienso arrepentirme y nos vemos en la casa de los Hamilton para pedir su mano y por fin anunciar nuestro compromiso ante la sociedad.
Él se despide de su padre y sale de su casa para subir a su auto para después dirigirse a la empresa preguntándose si ellos podrán ser felices alguna vez. El tiempo después llega a la empresa y cuando lo hace estaciona su auto para poder bajar y de esa manera sube directamente a su oficina.
En la escuela
Regina: buenos días, amiga. No quiero ver tu mirada triste cada vez que llegas a la escuela y debes siempre sonreír, aunque sea un poco.
Carolina: no lo puedo evitar. Él único que me quiere de mi familia es mi hermano, ahora que me voy a casar seguramente no me van a extrañar y seguirán sus vidas como si nunca hubiera existido.
Regina: lo siento tanto. Sé que no llevamos la misma sangre, pero crecimos juntas como si fuéramos hermanas y eso eres para mí.
Carolina: muchas gracias, Regina. Prometo que no voy a dejar que me afecten los comentarios de mis padres, porque yo no tengo la culpa de ser fea y algo que he aprendido de esta vida es que debo de aceptarme como realmente soy.
Regina: esas son sabías palabras, amiga. Nunca te había escuchado hablar así, necesitas este nuevo cambio que vas a tener en tu vida y te imaginas que te enamores de tu prometido, eso sería algo maravilloso y más si los dos se enamoran.
Carolina: no creo que eso llegue a pasar. Además, lo único que se de mi prometido es su nombre y será mejor que dejemos de hablar de mí.
Ellas caminan por los pasillos hasta llegar al salón de clases para después entrar y al poco tiempo empiezan sus clases. Carolina se concentra en sus clases y de esa manera se olvida de lo que le espera en la tarde.
En la empresa Andersen
Sebastián: necesito casarme con ella. No puedo negarme y si fuera por mí nunca lo haría en mi vida, pero no puedo hacerle eso a ella.
Blaine: la mejor solución a ese problema sería que tu hermano se casara con ella y de todos modos todavía no están comprometidos en matrimonio.
Sebastián: tienes razón y de algo que estoy completamente seguro es que nunca voy a dejar que mi hermano se case con mi prometida, porque ella será mi futura esposa.
Blaine: definitivamente hablaste como si fueras un novio celoso y eso que nunca la has visto en persona, ahora me pregunto qué harás cuando eso suceda.