Capítulo 19
Antes de conocerte
La carpeta cayó sobre el escritorio con un golpe seco.
Marla no podía apartar la vista de las fotografías.
Cada imagen estaba fechada.
Las primeras habían sido tomadas casi ocho meses antes de conocer a Adrián.
—Eso... no tiene sentido —susurró.
Samuel tomó una de las fotografías.
—Mírala con atención.
Marla frunció el ceño.
En la imagen aparecía saliendo de la universidad, con unos libros en los brazos.
A unos metros de ella, casi oculto entre la gente, había un hombre de gorra y gafas oscuras.
El mismo hombre aparecía en otra fotografía.
Y en otra.
Siempre cerca.
Siempre observándola.
—Me ha estado siguiendo durante meses... —dijo con un hilo de voz.
Adrián sintió un peso en el pecho.
Aquello cambiaba por completo la investigación.
Hasta ese momento había pensado que Marla era un objetivo por culpa de él.
Ahora entendía que la estaban vigilando mucho antes de que sus caminos se cruzaran.
—Todo esto empezó antes de que yo apareciera en tu vida.
Marla levantó lentamente la mirada.
—Entonces... tú nunca fuiste el verdadero objetivo.
Antes de que Adrián pudiera responder, Samuel encontró una hoja doblada al fondo de la carpeta.
Solo contenía una frase escrita a mano.
"El encuentro fue exactamente como estaba previsto."
Los tres permanecieron en silencio.
—¿Qué encuentro? —preguntó Marla.
Samuel respiró hondo.
—El de ustedes.
Un escalofrío recorrió la espalda de Adrián.
Recordó el día en que conoció a Marla.
Aquella coincidencia en el hotel.
El café derramado.
La conversación inesperada.
Siempre había pensado que todo había sido producto del destino.
¿Y si no lo había sido?
¿Y si alguien había preparado aquel momento desde el principio?
En ese instante, el teléfono de Samuel comenzó a sonar.
Contestó de inmediato.
Escuchó durante unos segundos y su expresión cambió.
—¿Qué pasó? —preguntó Adrián.
Samuel bajó lentamente el teléfono.
—Revisamos las cámaras del hotel donde ustedes se conocieron.
—¿Y?
—Hay algo que nunca vimos.
Adrián dio un paso al frente.
—Habla.
Samuel tragó saliva.
—En las grabaciones aparece un hombre siguiendo a Marla...
Pero, diez minutos antes del encuentro, ese mismo hombre se acerca a un empleado del hotel.
Le entrega un sobre.
Y, pocos segundos después...
El empleado cambia la habitación que tú ibas a ocupar.
Marla abrió los ojos con incredulidad.
—¿Estás diciendo que...?
Samuel asintió lentamente.
—Que ustedes dos no se conocieron por casualidad.
Alguien hizo todo lo necesario para que ese encuentro ocurriera.
Y si fue capaz de planear el inicio de esta historia...
También podría estar planeando cómo terminará.
Continuará...