Mi esposo por contrato… hasta que dejó de fingir

35

La identidad robada

Marla seguía mirando la fotografía.

"Ese día no nació una niña."

"Ese día desapareció una identidad."

Las palabras parecían no tener sentido.

—¿Qué significa esto? —preguntó.

Nadie respondió.

Samuel seguía mirando el lugar por donde había desaparecido el hombre que aseguraba ser su hermano.

—Mi padre nunca me habló de ningún hermano.

Marla lo miró.

—¿Y si él estaba diciendo la verdad?

Samuel negó lentamente.

—Entonces toda mi familia me mintió durante años.

Adrián tomó la fotografía.

—Hay algo que no estamos viendo.

Le dio la vuelta.

En la parte posterior había otra inscripción.

"Hospital San Gabriel. Habitación 214."

Marla frunció el ceño.

—¿Un hospital?

Samuel revisó la fecha.

—17 de octubre de 2004.

Adrián levantó la mirada.

—Tenemos que encontrar los registros de ese día.

Horas después, llegaron al antiguo Hospital San Gabriel.

El edificio había sido remodelado varias veces, pero el archivo histórico todavía conservaba documentos de aquella época.

Una empleada los condujo hasta una habitación llena de cajas.

—Los registros de 2004 están aquí.

Samuel comenzó a buscar.

Marla permanecía a su lado, conteniendo la respiración.

Finalmente encontró una carpeta.

17 de octubre de 2004.

La abrió.

Había varios nacimientos registrados aquel día.

Pero uno de los documentos había sido arrancado.

—Falta una página —dijo Samuel.

Adrián examinó el expediente.

—No puede ser casualidad.

Marla sintió un escalofrío.

—Siempre falta la pieza que necesitamos.

Entonces la empleada recordó algo.

—Esperen.

Hay un archivo digital de ese año.

Quizás allí esté la información.

Encendió una computadora antigua y comenzó a buscar.

Después de unos minutos apareció un registro.

La mujer frunció el ceño.

—Esto es extraño.

—¿Qué? —preguntó Marla.

—Aquí aparecen dos nacimientos registrados con pocos minutos de diferencia.

Uno corresponde a una niña.

El otro...

La mujer se quedó callada.

—¿Qué ocurre? —insistió Adrián.

Ella giró la pantalla.

Había otro registro.

"Recién nacido masculino. Madre: Elena..."

Marla sintió que el corazón se le detenía.

—¿Elena?

La empleada asintió.

—Sí.

Marla retrocedió.

—Entonces...

¿Mi madre tuvo dos hijos?

Antes de que alguien pudiera responder, apareció una alerta en la computadora.

ARCHIVO ELIMINADO.

La pantalla se apagó.

La empleada palideció.

—Yo no hice eso.

Samuel miró hacia la puerta.

—Tenemos que irnos.

Pero Marla no se movió.

—No.

Esta vez no.

Toda mi vida han decidido qué puedo saber y qué no.

Se acercó nuevamente a la computadora.

—Quiero saber qué ocurrió aquel día.

Adrián se colocó a su lado.

—Y lo vamos a descubrir.

En ese instante, el teléfono de Marla vibró.

Un mensaje.

Número desconocido.

Solo contenía una fotografía.

Marla abrió el archivo.

Era Elena.

Pero esta vez no estaba sola.

A su lado aparecía un bebé.

Y debajo de la imagen había una frase:

"Tienes un hermano."

Marla sintió que las manos comenzaban a temblarle.

Otro mensaje apareció inmediatamente después.

"Y lo conoces mejor de lo que crees."

Marla levantó lentamente la mirada hacia Samuel.

Por primera vez...

Sintió miedo de la respuesta.




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