Mi mejor decisión

Cuatro. PELIGRO.

Matt abrazó a su amiga y le hizo saber que esa era la actitud correcta.

—Matt, si nos casamos el documento será demasiado vigente, no creo que resulte.

—Descuida, tengo amigos que me deben algunos favores, harán que parezca que llevamos lo que llevas de estadía aquí.

—Matt, ¿de verdad harías eso por mí?, eres tan bueno conmigo, si no supiera que me consideras una hermana, diría que estás enamorado de mí.

Matt se quedó en silencio y carraspeo buscando cambiar la conversación.

—Solo por curiosidad, ¿Qué tan malo sería si llegara a enamorarme de ti? —preguntó y sonrió para no hacer tan serio el asunto.

—¿Malo? No, no sería malo, Matt tú eres un hombre de ensueño, pero sería extraño, yo te veo como un hermano y sé que tú también, fingir sería difícil si tuviéramos que besarnos, en el pasado sin dudas me hubiera gustado. Sabes, cuando llegué a tu hotel me sentí atraída por ti, es decir, me gustaste, pero tú ofreciste tu amistad, el sentimiento creció y se mantuvo hasta cuando conocí al infeliz de Christopher.

Matt apretó la mandíbula y disimuló lo idiota que aquello lo hizo sentir, para entonces Matt enfrentaba el luto de su prometida. No le pareció prudente permitirse el sentimiento que a primera vista Alice había despertado en él.

—¿Te sientes mejor? —preguntó dejando de lado sus asuntos—. En la mañana iremos a la notaría para el asunto del matrimonio, ¿por cierto irás a la floristería?

—Sí, si iré, pensándolo bien, tengo una patada para darle en el culo al imbécil de Christopher, seguro que me dolerá el pie, no es que tenga culo donde patearlo.

—Eres muy graciosa Alice, me alegro de que no te eches al lamento con el asunto.

—No puedo darme ese lujo, aunque te confieso que quisiera quedarme en mi cama y llorar hasta encontrar motivos, hasta sentirme menos estúpida y culpable, pero mi bebé me necesita, y te tengo a ti dándome ánimos, Matt eres el mejor.

—Es un placer Alice, para lo que necesiten aquí estoy, en la mañana iremos a la notaría, tengo asuntos que resolver en la tarde, no debes apresurarte, si no te sientes bien para ir a la notaría, no lo hagas —sugirió sin mencionar sus planes de exponer a Christopher.

—Está bien, Matt estaré bien, no te niego que muero de miedo, que no sé dé que sea capaz ese bastardo, pero tú tienes razón, le dejé conocer mi lado débil, no me siento muy fuerte ahora, pero fingiré al igual que le fingí algunos orgasmos, tengo un plan, sé que le daré en el orgullo.

Matt sonrió, pensó en las conversaciones de Alice con sus amigas, “tipo quejándose de no tener orgasmos y que no las complacieran” Matt volvió a la realidad y preguntó por el plan, Alice se negó a contarle y se despidieron.

Christopher se acostó al lado de su esposa y como si lo que había provocado hubiera sido de poca importancia, se dispuso a dormir, convencido de que la ingenua de su ex amante accedería a sus exigencias, de que nada podría hacer ante sus planes, le dio la espalda a su esposa y suspiró plácidamente.

Matt se había ido a una de las habitaciones de invitados, lejos de disponerse a dormir, optó por seguir con su plan, sin dejar de pensar y sentirse culpable, idiota, ella había sentido algo por él. Sin embargo, decidió ignorar de nuevos sus sentimientos y ayudarla, le llevó un par de horas recolectar todas las evidencias, las enviaría a Gisela en físico y después, con la autorización de Alice, las haría públicas, eran sus planes.

Matt se había dispuesto finalmente a dormir, Alice seguía despierta, no lloraba, en su lugar molesta, borraba todos los chats, las fotos y todo aquello que le hiciera recordar a Christopher.

La mañana había llegado y como de costumbre Gisela se levantó, hizo su rutina, Christopher aprovechó el desinterés de su esposa para confirmar con el hombre que ya hubiera emprendido el viaje en busca de Alice, con las debidas precauciones dejó mensajes a Alice, incluso intentó llamarla.

Alice se había duchado y mientras lo hacía acariciaba su vientre, pedía fortaleza, se detuvo a pensar en el género de su bebé y con, el deseo de evitarle dolores que solo las mujeres padecen, deseaba que fuera un varón. Mientras tanto, Matt, después de haber personalmente preparado el desayuno, para Alice, hacía la entrega de las evidencias a su chofer y le encargó hacerlas llegar a las manos de Gisela. Romano ya tenía experiencias y conocía a que hacía referencia su jefe, no necesitaba que le enfatizara que debían ser entregados a Gisela y nada más que a ella.

Alice dispuso su mejor rostro, aunque su interior estaba triste y su corazón destrozado en piezas que no creía fáciles de volver a unir, decidió ser fuerte o por lo menos fingirlo.

 Bajó y saludó a su amigo, ambos se dispusieron a desayunar, ella apenas y pudo tocar su desayuno, Matt le informó que ya todo estaba listo, que había contactado con su amigo y que el documento sería tan legal como cualquier otro, después de firmar tendrían un poco más de 6 años casados.

Matt la miraba y le gustaba verla, por lo menos intentar ser fuerte, él la entendía, haber perdido a su prometida había sido doloroso, pero no tanto como saber que había fallecido en un accidente mientras paseaba con su amante. Matt había enviado los documentos con Romano, para poder hacerle una visita al padre de Gisela.

La mañana estaba avanzando, Christopher estaba en sus actividades rutinarias, fingiendo ser un hombre maravilloso, pero su sonrisa se borró al recibir un mensaje que le indicaba, no habían localizado a Alice, su sonrisa se volvió preocupación y se excusó con el padre de su esposa y el grupo de hombres que acompañaban, con sus esposas como adornos, quienes se disponían a verse durante horas las caras unas a otras y buscando a quien criticar, sus vidas eran perfectas con sus esposos machistas y poco respetuosos.

Christopher pidió al hombre volver, él se encargaría personalmente, regresó y aunque intentó disimular y justificó, eran problemas laborales que nunca faltaban, no pudo estar tranquilo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.