Mi vecino infernal

Epílogo

EPÍLOGO —#GUERRADEVECINOS: TRATADO DE PAZ

Sienna

La pantalla se ilumina.
Burbuja ya está sentada frente a la cámara.
No conmigo.
Frente a la cámara.
Erguida. Pelaje perfecto. Mirada imperial.
—Sí, lo sé —digo desde atrás—. Ella exigió abrir el video.
Mick entra en plano cargando a Mishu, que parece un aristócrata británico atrapado en un reality show.
—Bienvenidos a la actualización oficial de #GuerraDeVecinos —anuncio.
Burbuja ladra una vez. Autoridad confirmada.
—Para quienes llegaron tarde —continúo—, esta diva fue la verdadera víctima del vecino infernal.
Mick se inclina hacia la cámara.
—Objeción. El vecino infernal solo tocaba guitarra.
Burbuja gruñe.
—Exacto —le señalo—. Trauma acústico.
Los comentarios empiezan a subir: #BurbujaPower
#TeamMishu
#VecinoInfernal
#RealezaPeluda
—Confesión pública —respiro hondo—. Sí, fingimos parte de la guerra. Sí, el fake dating empezó como contenido. Sí, exageramos para TikTok.
Mick me mira.
—Pero no fingimos enamorarnos.
Silencio suave.
Burbuja salta a mi regazo, reclamando centro de plano.
Mishu, con dignidad herida, se acomoda en el respaldo del sofá.
—Así que anuncio oficial —digo—: la guerra terminó.
—Se firmó tratado de paz —añade Mick.
—Con cláusula obligatoria de convivencia interespecies —remato.
Burbuja intenta alcanzar a Mishu con la pata.
Mishu le devuelve una mirada de “esto es temporal”.
—Y antes de que lo pregunten —me inclino hacia cámara—, no. Burbuja no fue reemplazada.
Mick sonríe.
—Fue ascendida.
—Ahora comparte reino.
Burbuja ladra como si aceptara el acuerdo bajo protesta.
—El vecino infernal se mudó —digo finalmente.
—Con contrato indefinido —añade Mick.
Lo miro.
Esta vez no hay actuación. No hay sarcasmo defensivo. No hay estrategia de engagement.
Solo certeza.
—Y esta vez no es contenido.
Mick me toma la mano.
—Es casa.
Burbuja se acomoda entre nosotros, literalmente obligándonos a separarnos medio centímetro.
Mishu bosteza con superioridad felina.
Me acerco a la cámara por última vez.
—Moraleja: no declares la guerra en internet. Podrías terminar compartiendo sofá… mascota… y futuro.
Mick besa mi sien.
—Y no pienso escaparme nunca.
Sonrío.
—Ni yo dejar que vuelvas a tocar guitarra a las tres de la mañana.
Apago la grabación.
Sin hashtags.
Sin fingir.
Sin guerra.
Solo una pomerania que sigue siendo reina…
y un gato que aprendió a negociar.
Y por primera vez desde aquel video viral…
El vecino no es infernal.
Es mío.

---




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.