Capítulo Ocho
Dos días después
Renata Ramírez
Estaba leyendo mientras Nicholas ejercitaba y Lounie seguia dormida, nosotros compartiamos una enorme habitación con mini habitaciones dentro y mamá y Steve compartian otra. Estabamos muy tranquilos hasta que Steve llamo a la puerta.
- Hola chicos ¿Cómo están?- pregunto.
- Bien- respondimos Nicholas y yo al mismo tiempo.
- Que bueno- pronto todo el ambiente se puso tenso- Escucha Renata- ¡Oh ohu!- Me gustaria saber que lugares te gustaria visitar para ir, son tus vacaciones ¿No?- suspiré, por qué tenia que ser tan intenso.
- No lo sé, culaquiera esta bien- dije sin interés.
- ¿Puedo elegir?- preguntó Nicholas.
- No, Nick: deja que tu hermana decida- le reclamo Steve.
- Hermanastra- aclaramos Nick y yo, Steve parecia nervioso.
- Bueno- se aclaró la garganta y me entregó un folleto- Tal vez algo te interese, me avisas a donde quieras ir ¿Va? Hasta luego chicos- dijo y con eso se fue.
- Tu padre me incomóda a veces: Es muy intenso- le aclaré a Nicholas y él me puso los ojos en blanco.
- Tu madre también es muy molesta- me dijo y asentí aunque en el fondo queria decirle que no era cierto.
Decidi ver el folleto y pensé que podriamos ir al parque acuático ya que Lounie no estaria molestandome y todos podriamos divertirnos así que fuimos al parque y nos la pasamos genial, aún dolia saber que mi familia no estaba aqui para disfrutar de esto pero me prometi a mi misma intentar poner la mejor cara: Por mamá.
Ella estaba tan feliz, se podia ver su felicidad en su cara, estaba con un hombre al que ella amaba y se portaba bien con ella, esta disfrutando unas vacaciones en la que nadie tenia ni el permiso ni el derecho de arruinarlas y yo no pensaba ser quien se las arruinara. Queria ver a mi madre feliz a pesar de que eso significaba sacrificar mi propia felicidad, pero ¡Hace tanto que no la veo divertirse así! ¡Hace tanto que ya no podia estar tranquila! Si mamá era feliz: Yo era feliz.
Pero no puedo dejar de pensar en mi padre: Él estaba mal, no solo había perdido a su esposa, sino, también una hija. Mi padre tardaría mucho en recuperarse pero debia hacerlo, por mis hermanas, por su trabajo, por mi, por mamá para que ella este tranquila y sobre todo: Por él, no estará solo ya que mis hermanas también estarán para él pero aún duele saber que mi familia se hizo pedazos...
Gracias a Dios podía distinguirse mis lágrimas del agua de la piscina, Nicholas y yo nos fuimos a una atracción y los dejamos a los tres atrás como ayer. Supongo que Nicholas seria un muy buen amigo pero él y yo somos hermanastros y nos odiamos así que seria complicado tener una relación de amistad con él.
Nicholas Castillo
Creo que si nos hubieramos conocido en otras circunstancias: Renata y yo seríamos muy buenos amigos pero ahora ninguno de los dos queriamos intentar una amistad.
Fuimos a los parque acuáticos, las actividades acuáticas y así. Fuimos a comer a un lugar muy elegante y muy caro, para mi no fueron más que otras vacaciones y otro almuerzo más pero Mónica y Renata parecian nerviosas, tenia sentido: este no era su mundo, se acostumbraron a hacer las cosas más simples del mundo pero nosotros estabamos acostumbrados al lujo y se podia sentir la incómodidad de las dos en el aire.
Fuimos a pasear en la noche todo tranquilo y nos fuimos a dormir, fue un día tranquilo pero a mi aún me molestaba un poco, algo que pronto pasaría.
Dos días después
Renata Ramírez
Yo seguia sin creerme que estuviera con un vestido muy caro que me hicieron usar; sandalias de niña rica y que estuviera paseando a Pol por las mismisimas Vegas.
Esto sin duda describia una película de terror para mi, me sentia incluso enferma de verme como esas niñas rica, Kaia me mando una foto con un vestido algo así y de verdad me sentia enferma ¡Ojalá no hubiera aceptado ir con Nicholas y sus amigos! Pero ¿Qué podía hacer yo? Mamá habia insistido hasta el cansancio que fuera con Nicholas y sus amigos y cuando de verdad me obligo no tuve más remedio que hacer lo que me dijo.
- Por millonésima vez ¿A dondé vamos?- pregunte ya cansada hasta de mi propia voz.
- Ya llegamos, llorona- me dijo y nos detuvimos en una gran puerta que parecia hecha con oro.
- Ustedes los estadounidenses son muy humildes ¿No?- dije irónicamente golpeando una placa de la puerta que parecia echa de oro.
- Bastante y eso es de oro, para tu información: Oro real- puse los ojos en blanco y Pol hizo un giro con su cabeza, simulando mi volteo de ojos. Eso me hizo reir.
Nicholas llamo a la puerta y nos abrio nada más y nada menos que el imb*cil de Nathaniel, puse nuevamente los ojos en blanco mientras ellos saludaban.
- ¡Hermano!- dijo y me vio-¿Y ella?- dijo y miro a Pol- ¿O ellas?
- Es macho y solo vine por que me obligaron- dije saludando con la mano a Nathaniel.
- Ya sabes como es mi padre, pero tranquilo: Ya tiene 15 así que ya sabes- le dio un codazo a Nathaniel con suavidad y estos dos comenzaron a reir, los fulmine con la mirada.
- ¿Qué cosa?- dije pero no obtuve respuesta, me metieron y resulta que era toda una fiesta, me fui a un rincón y Nicholas se acerco con un coctél o algo así, solo sabia que era alcohol y Pol comenzó a ladrar.
- Es solo un poco de cerveza, únete- me dijo, entregandome lo que ahora me parecia una michelada, Pol siguio ladrandome como si fuera mi culpa la idiotez de Nicholas ¿No se supone que aqui no le daban alcohol a menores de 21?
Me quede meneando el vaso mientras veia a quien dárselo, obviamente no me lo iba a tomar y pronto llegaron unas chicas un poco familiares, supuse que las vi en alguna fiesta de Nicholas o algo así.