Mi Vida "Perfecta": Problemas y Amores Adolescentes

Amirmanos

Capítulo Treinta y Uno

Un mes después

3 de Junio

Renata

- Alguien está emocionada por su viaje.- Dice Kaia y yo le doy una sonrisa.

- Si, y mucho. Ya quiero ir a Ecuador con mi familia.- digo mientras sigo guardando la ropa.

- ¡Si! No has ido desde Navidad de 2021.- dice Kaia. Ella toma otra blusa-. Deberías llevarte esta también,- dice y me la pasa.

- ¡Es verdad! Quiero decir, vi a mi familia hace un año. Estuvieron aquí para mis quince. Pero quiero ir a Ecuador. Extraño mi país-. se escuchaba la emoción en mi voz.

- Me imagino que vas a estar saltando de emoción durante todo el vuelo.- asentí.

- Probablemente, y estoy aún más emocionada de que hayan adelantado mi vuelo para el 10 de Junio. Entre más tiempo pase allá, mejor para mi.

- Aunque debo admitir que el verano será aburrido sin ti.- dice Kaia y le lanzo a la almohada.

- Disfruta con Kenneth y arreglen su situación pronto, aburrimiento.- digo y reímos.

- Hablando de arreglar situaciones, ¿sabes qué pasó con lo de tu mamá y…?- justo en ese momento tocan la puerta. Le hago un gesto para que calle y ella lo comprende. Me aclaré la garganta.

- Adelante.- digo, regresando a ver. La puerta se abre y entra Steve.

- Hola niñas, ¿cómo están?- pregunta con tranquilidad. Le doy una pequeña sonrisa.

- Todo bien Steve. Kaia me está ayudando a empacar mis cosas.- digo.

- Me alegro mucho. Kaia, querida, espero no te moleste quedarte un momento aquí.- dice Steve y me mira.

- No hay problema señor Castillo.- asegura Kaia.

- Perfecto. Renata, por favor acompáñame.- dice mientras sale.

- ¿Qué hiciste?- me susurra Kaia para que solo yo pueda escucharla.

- No tengo ni idea.- digo y salgo de la habitación. Steve me espera afuera y juntos vamos a la entrada de la casa.

- ¿Steve?- pregunto.

- Dime.- dice con tranquilidad. Sin mirarme.

- ¿Por qué me pides que te acompañe? ¿Me van a regañar?- pregunto y él niega.

- No tranquila. Es solo que... Liam ya va a llegar.

- Ya veo...

Fue una sorpresa para todos cuando Steve anunció que Liam, su otro hijo, vendría a vivir con nosotros. Pasó apenas hace unas dos semanas. Los dos lo ocultaron bien. Eso o simplemente estaban arreglando los problemas entre ellos antes de involucrar a toda la familia en el drama.

Recuerdo perfectamente que ya devuelta en Los Ángeles, mamá estaba insoportable. Y no lo digo como malcriada. Creo que no se aguantaba ni a si misma. Por todo me gritaba o me regañaba. Hacía lo mismo con Lounie e incluso con Nicholas. Con Nicholas, que ya tiene 21 años.

Pero creo que la peor parte se la llevó Steve, con medalla de oro y créditos. Los primeros tres días de vuelta ni le dirigió la mirada. Él llegaba a un lugar y justo mamá tenía que irse, incluso si estaba en medio de una conversación. Al terminar esa semana ya lo miraba pero no le decía nada. Steve trataba de que participara en la conversación pero ella no decía nada. Se que durmieron en cuartos separados porque Lounie y yo los vimos una vez.

Y Steve no sabía ni como reaccionar. No tenía forma de defenderse tampoco. Y menos pedir ayuda a sus hijos o a mi porque claramente todos nos habríamos puesto a favor de mamá. De hecho eso fue lo que pasó cuando Steve anunció la llegada de un nuevo miembro a la familia.

Yo estaba furiosa. Es decir ¿Cómo podía ocultarle a mi madre algo así? En ese momento entendí la actitud de mi madre durante esa primera semana. Estaba dispuesta a pelear con todos los miembros de esta familia de ser necesario. No lo fue. Steve fue regañado por su propio hijo, diciéndole que debió contar la historia de Liam y Skyler (la otra niña) antes de cualquier cosa. Lounie le dijo que era un irresponsable.

Así fue como el pobre Steve pasó de tener a una persona en su contra a toda la familia en su contra. Pidió perdón. Explicó la situación. Entendí porque mi madre le perdono, nuevamente, el que Steve mantuviera la boca cerrada. La madre de Liam tenía sida y necesitaba tratarse.

Esperaba que se recuperar. No hay nada más doloroso que perder a tus padres. No me ha pasado pero tengo personas cercanas que si. Mi papá por ejemplo. No puedo ayudarlo realmente.

- Renata, quiero pedirte un favor.- dice Steve y se detiene para verme. Yo hago lo mismo.

Vaya que tienes descaro pienso pero decido callarme.

- Si puedo ayudarte. Claro, con gusto.- estoy segura que la versión que llegó aquí de mi me tiraría una piedra si me escuchara.

- Escucha, Liam es de tu edad. En Abril cumplió sus dieciseis años y como sabes, él y yo no tenemos una buena relación.

Oh si. Para agregarle más leña al fuego estaba la nula o pésima relación con su hijo. Al parecer la madre de Liam nunca pensó buscarlo nuevamente y por ayuda. Básicamente le enseñó a Liam y Skyler a odiar a Steve. Así que ya me imagino lo poco agradable que será Liam en cuanto pise esta casa y ve a su mayor enemigo. Que, irónicamente, también es con quien comparte sangre.

- Si, ya sabía acerca de eso. Pero, ¿qué tiene que ver eso conmigo?- pregunto.

- Bueno. Ahora que Liam va a llegar, él no va a estar precisamente conteto. Va a entrar en guerra con todo y con todos. Y tú ya pasaste esa etapa de... incendiar la casa, metafóricamente.- dice. Levanté la ceja.

- Steve, ¿de verdad así es como piensas pedirme un favor?- digo y él suspira. Me parece una falta de respeto. Yo no quería incendiar la casa, tal vez si destruirla pero no incendiarla. Que exagerado.

- No encontré un mejor término- dice. Se acomoda la corbata- El punto es que tú al principio no te llevabas bien con nadie aquí. Ni con tu madre. Y es exactamente lo que le va a pasar a Liam.

- ¿Y yo soy relevante por...?- digo. Tratando de entender a dónde quiere llegar.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.