Naruto despertó con el sol ya casi en lo más alto del cielo de Konoha. Y no era para menos, tan solo el día anterior se había convertido en Shinobi.
Seguía medio dormido cuando tomo algo de pan y leche para desayunar. Lo hizo rápido, tanto que que ni siquiera se dió el tiempo de saborear su comida.
Se moría de ganas de ver la cara de todos al verlo con su banda ninja.
Corrió por los tejados de la aldea, uno tras otro. Hasta que llegó a la academia y entro a salón. Ahí todos sus compañeros estaban hablando entre ellos, centrados en los suyo.
Naruto entró y se sentó en el único asiento vacío que encontró.
—Je, je, je...
Se rio al verse ahí, seguía sin poder creerlo. Su risa hizo que algunos de sus compañeros lo notarán y se acercarán a su asiento.
—¿Uh? Naruto ¿Qué estás haciendo aquí?
—Se supone que solo las personas que lograron pasar el examen pueden estar aquí.
Naruto sonrió orgulloso de si mismo antes de contestar—Oye, oye, ¿No puedes ver la banda que llevo en la frente?
—¿En serio lo lograste? Genial, todo sería muy aburrido sin tus payasadas.
—¿A quién estás llamando payaso?
—Oigan, pueden pelear todo lo que quieran pero ¿me dejarían pasar?
—Sa-Sakura chan...
La que había hecho aquella pregunta no era otra que Sakura Haruno.
Una chica muy linda que le gustaba un montón a Naruto. Con un peculiar cabello rosa como los árboles de cerezo, y una mirada encantadora de ojos verdes.
Naruto sonrió tímidamente al pensar que la pelirosa quería sentarse a su lado.
—¡Naruto mueve tu trasero! ¡Quiero sentarme al otro lado!
—¿Uh?
Naruto miró a la persona que estaba sentada a su lado. Y no era otra que la chica mas popular de la clase.
Satsuki Uchiha.
Una chica de cabello negro, y una mirada afilada de ojos oscuros. Y que siempre llevaba la mitad del rostro oculto en sus manos.
Ella era a palabras del mismo Naruto alguien que siempre se estaba haciendo la interesante.
"Odio a esta tipa más que a cualquiera"
Era lo primero que pensaba el rubio cada que la veía.
—¿Qué?
Le interrogó la pelinegra al notar su mirada en ella.
—¡¿Qué quieres decir con "Qué...
Antes de terminar su pregunta el rubio fue aplastado por la pelirosa quien no perdió el tiempo en hablar con Satsuki.
—Satsuki—chan ¿Puedo sentarme a tu lado?
Sakura no espero a una respuesta y se sentó en medio de aquel peculiar par, ganándose miradas molestas y llenas de envidia de varios de sus compañeros que no se habían atrevido a sentarse a lado de la pelinegra.
Por su lado Sakura no podía sentirse más feliz, estaba a lado de la niña que le gustaba. Lista para declararsele y quizás robarle su seguramente primer beso.
Naruto veía frustrado a la niña de cabello rosa derretirse con solo ver a la chica que parecía creerse mejor que todos ahí.
¿Qué era lo que tenía de especial? No podía entenderlo.
Y eso le molestaba.
¿Acaso todos veían algo en ella que él no había visto aún?
Quizás si la viera desde más cerca, mucho más cerca.
—¡Naruto!—lo regaño Sakura cuando vio al rubio de cuclillas sobre la mesa, cara a cara de la pelinegra—¡Aléjate de Satsuki—chan!
Satsuki apenas reaccionó a las tonterías del rubio, pero tenerlo mirándola así la enojaba en varios sentidos.
—¡Muevete!
Le ordenó sin dejar su típica pose. Naruto lejos de hacerlo clavo su mirada con más intensidad en la cara de la Uchiha.
—¡Satsuki—chan acaba con ese imbécil!
—¡Sí! ¡Rompele la cara a ese payaso!
Gritaron en coro varios de sus compañeros ante la peculiar escena.
Llamando así la atención de los que estaban sentados delante.
—¿Qué es lo que está pasando?Oh cielos, lo siento...
Se disculpo el compañero después de empujar a Naruto al voltear para ver la causa de tanto escándalo, aunque al hacerlo no hizo más que echarle más leña al fuego.
—¿Qué?
—¿¡Ah!?
—¿¡Qué diablos crees que estás haciendo!?
La reacción no era para menos, pues Naruto había caído sobre Satsuki directamente sobre sus labios.
Sakura ya no podría robarle su primer beso.
—¡¡Naruto, bastardo!! ¡¡Te mataré!!
Gruñó la Uchiha mientras escupía una y otra vez en el suelo.
—¡¡Qué asco!! ¡¡Mi boca se está pudriendo!!
Le respondió el Uzumaki mientras contenía las ganas de vomitar.
Aunque eso dejo de tener importancia cuando sintió una pesada sed de sangre arañandole la espalda.
Varios de sus compañeros, Sakura incluida lo miraban con intenciones asesinas.
—Fue un accidente... Lo juro.
—Naruto... Tú... Eres una molestia.
Dijeron todos en perfecta sincronía.
—¿Eh?
Cuando el profesor llegó al salón Naruto apenas podía oírlo luego de haber sido usado como saco de boxeo por parte de sus compañeros.
Definitivamente relacionarse con Satsuki Uchiha era igual a problemas.
—A partir de hoy, todos ustedes son ninjas—les recordó Iruka, con la voz llena de orgullo—. Sin embargo, solo son gennin. Lo realmente difícil está por venir.
Saco un sobre del bolsillo de su chaleco, todos se llenaron de curiosidad por su contenido.
—Desde ahora la aldea se encargará de asignarles misiones. Por esa razón estarán agrupados en grupos de tres—Iruka caminaba de un lado a otro frente a ellos, aumentando la tensión de sus palabras cientos de veces para los recién graduados—. Y cada equipo tendrá a un Jonnin como sensei. Deben seguir las instrucciones que les de su sensei... Con el fin de llevar a cabo sus misiones con éxito.
Satsuki chasqueo la lengua llena de fastidio por aquellas palabras ¿equipos de tres? Eso solo significa que tendría dos estorbos retrasandola.
Sakura estaba determinada a terminar en el mismo equipo que Satsuki.
Y Naruto, bueno él estaba bien con estar en el mismo grupo de Sakura y cualquiera que no fuera la Uchiha.
—Hemos agrupado a los equipos de manera que haya un equilibrio de habilidades.