No me olvides

ლ|5|Un tonto|ლ

—¿Qué me estás diciendo qué?

—Me propuso viajar con él —repite como la séptima u octava vez aunque ya he perdido la cuenta.

—Me estas jodiendo ¿No?

—No.

—Lo conoces un día, ni un día. Estas pensando en lo que vas a hacer, puede ser un proxeneta, psicópata, loco, enfermo y vendedor del mercado negro —rueda los ojos y yo cruzo los brazos.

—A veces eres tan exagerada, igual planeábamos viajar por los países que vamos a ir ¿Qué hay de malo?

—¿Vamos? —pregunto atónita—, yo no voy a viajar en auto, menos a largas distancias. Además no tenemos vehículo.

—Ellos tienen una pequeña casa rodante.

Camine por encima del mojado césped, gracias a que no había mucha nieve y la poca que caía la limpiaban porque posiblemente me hundiría por los fuertes pisotones que daba.

—Puedes dejar de caminar me mareas.

—No sé qué pasa por tu cabeza, yo solo quiero buscar una solución. Alguna de las dos debe tener la cabeza fría y mi querida amiga este ahora no es tu momento —murmuro pensando. Ella no podía ser capaz de dejarme—. No voy a ir, al menos con extraños, quien sabe de dónde son.

—¿Enserio? Te vas a poner en plan ñoño estúpido, Blair despierta este es el mundo real —chasquea sus dedos enfrente de mí—, ¿Cómo se supone que conoces personas? Ah sí les hablas a extraños.

—O los follas ¿No?

—¡Oh! Eso es jugar sucio.

—No te me vengas a hacer la pura, que no te queda Anto. Simplemente te informo de que no voy a ir a Suiza.

—Entonces iré yo sola —se encoje de hombros—, ya veo que sigues metida en las faldas de tu madre y que no quieres empezar a vivir Blair. Entiende que las mejores aventuras son las que no se piensan o planifican.

—Al menos no estoy enamorada de alguien que conoció hace tan solo —simulo pensar— ha si ¡Un día! Ni mucho menos engaño a su novio.

—Prefiero engañar a ser engañada y no te preocupes porque estoy segura de que Arthur no me dejara embarazada como lo hizo tu mamá —eso sí que me dolió.

En las obras teatrales, días deportivos y en festividades familiares o algo tan sencillo como el día del padre, el lugar de señor Anderson nunca fue cubierto por nadie. Mamá se enfocaba en su trabajo de arquitecta y siendo madre soltera tenía que trabajar el doble, no puedo quejarme, comida, ropa y dinero nunca me falto; estudie en los mejores colegios pero el afecto era muy poco.

Tome el primer taxi que encontré y con traductor google le dije al taxista que me llevara al apartamento de Valerie, pero al poco tiempo me di cuenta que las llaves las había dejado en mi ropa, la cual se encontraba en Furfie. Maldije fuertemente recibiendo una profunda mirada del conductor, no sé qué suerte era está pero Chico lindo estaba llamando. No dude dos segundos y acepte.

—No quiero que pienses que soy un acosador ni nada de eso pero quería saber si estabas bien.

—No. No lo estoy —susurro apretando los labios para no llorar.

—¿Te pasa algo? ¿En qué te puedo ayudar?

yendo al departamento de Valerie pero no tengo llave —respiro hondo—, he peleado con Antonella y… todo a acabado muy mal.

—Voy para allá.

vez, yo estaba equivocada, le pedía ayuda a una persona que tan solo conocía un día. Me sentí culpable, como tenía la decencia de criticar algo que también hacia.

Por suerte mía Valerie estaba en su departamento, la salude pero a paso rápido me sumergí en la habitación; llore como si mi vida dependiera de ello, soy muy sensible si al tema de mi padre se trata, suelo ignorarlo pero sé que en el fondo me duele no haber tenido una figura paterna a mi lado.

El sonido de la puerta se escucha.

—No estoy para nadie —grito con la almohada.

—Creo que me llamaste —la voz de Fabrizio se escucha—, Blair si quieres hablar debes de abrir la puerta.

—No debí llamarte, lo siento pero debo solucionar las cosas yo sola.

Jamás daría mi brazo a torcer si a opiniones se trataba, no te puedes enamorar de alguien que conoces en un día, no podía pedirle ayuda a alguien que tan solo conocía poco tiempo.

—Tengo la llave —escuche la puerta abrirse y sé que Antonella ha llegado por Valerie habla con ella—, Blair no sé qué es lo que te hizo la pendeja de Nella pero quiere arreglar las cosas.

—¿Blair?

—Solo necesito quedarme sola ¿Si? Sé que es un departamento ajeno pero necesito estar sola.

—Chicas en verdad creo que debemos dejarla, luego ella saldrá.

—No —dicen ambas al unísono.

—Una M.A jamás deja a otra M.A —les dice Antonella con seguridad—, Blair así te joda lo que voy a hacer, debo hacerlo. Soy un grano en el culo, tú grano en el culo así que abriré la puerta.

La luz ilumina el oscuro cuarto que cree para mi pena. Mis ojos a duras penas pueden abrirse con la molesta luz.




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