No todos los hombres son iguales

El principio del fin

¡Rápido detenga la hemorragia!,  ya falta poco....

 

Esa voz se escuchaba tan distante, ni siquiera podía identificar de quién era esa voz. Todo se sentía tan frío, no podía ver nada, no sentía más que frio y como la calidez de vida se escapaba de mi cuerpo. Empiezo a sumergirme en mis recuerdos, o eso es lo que creo, recordaba su dulce y cálido rostro cuando tímidamente le dije que si quería ser mi amiga, no tenía el valor en ese momento para pedir ser su novio. Las imágenes... Todo se sentía como si estuviera viviendo otra vez ese momento, como si estuviera en ese preciso instante, con todo los sucesos en este mismo espacio de tiempo, empiezo a dejar de sentir aquel frío y todo es calidez como aquel dia de agosto.

 

Creí te caía mal. Tienes años siendo amigo de mi hermano y hasta ahorita me pide ser tu amiga.

Decía ella en su dulce tono de voz.

Si tan sólo supiera que lo que sentía realmente era algo completamente diferente.

 

Bueno prepárate porque este este sábado vamos a ir al cine.

Sin pensarlo dos veces fui con Bryan a contarle que ya me había hecho amigo de Camila. Se que son hermanos y el sabe de mis sentimientos por ella, ya venia venir su sermón.

 

Sabes, espero que sepas que es lo que haces sabes David, ella puede que sea mi hermana y la quiero, pero... no es alguien de confiar o a quién dejar tus sentimientos así como así. Ella suele jugar con la gente, ten cuidado.

 

Te preocupas demasiado, sólo soy su amigo, no es como que vaya a pasar algo.

 

Sí pero luego quién te tiene que aguantar llorando soy yo, por algo soy tu mejor amigo.

 

Qué amargado, con tanto regañó parece mi mamá.

 

Ah sí... ya quisiera yo que ella te escuchará llamarla amargada, a ver cómo te va.

 

Y yo quisiera que Camilia te escuchara a ver que te hace.

 

Seguramente llorar y decir que es falso, la quiero pero es un poco caótica.

 

 La tarde entre charlas, juegos y payasadas se nos hizo que se fue muy rápido. 

La alegría que sentía con mi avances, aunque fuera uno mínimo, era enorme, me sentia casi tocando el cielo, por fin podría hablar con ella y no solo verla de lejos, aun recuerdo cuando la conocí, era solo una salida a casa de mi mejor amigo a jugar videojuegos, ya sabía que tenia una hermana, pero esperaba una niña chiquita y empalagosa con su hermano mayor, tal vez berrinchuda al ver que ocupabamos la tele y ella no podria ver sus caricaturas, que equivocado estaba...



Mercedes Báez

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En el texto hay: amor, engaños y obsesión, amistades

Editado: 01.07.2019

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