Noche de Navidad

La Cita

​Cuando está totalmente restablecida, va hasta la casa de Alex con su hijo Ramsés. Ella saca el bebé del auto y camina con él en brazos; la casa parece abandonada, el jardín no ha sido regado y las hojas están marchitas. "¿Qué habrá pasado? No ha vuelto a su casa", piensa.

​Regresa a su apartamento; en los meses siguientes cuida a su bebé que cada día está más hermoso, sonríe y balbucea. Aun sin haber terminado el tiempo de permiso postparto, ella obtiene la beca para hacer un postgrado en traumatología y ortopedia y en enero viaja desde Canadá a México, acompañada de Ramsés y María la niñera.

​Pero antes de irse del país, en navidad de 2020 se viste de rojo y va al salón del hotel donde conoció a Alex, pero esta vez con su bebé de 3 meses de nacido. Se sienta al lado del gran pilar donde brindaron por una feliz navidad, pero él no llegó a la cita.

​El planeta enfrenta una crisis sanitaria; la pandemia por el COVID-19 está diezmando la población en todos los rincones del planeta tierra. El grupo obtiene un salvoconducto para viajar, ya que muchos aeropuertos han sido cerrados debido a la emergencia sanitaria.

​En enero del 2021, viaja a México. Se instala en una cómoda casa muy cerca del hospital donde va a realizar la residencia para la especialización; deberá pasar tres años estudiando. Debido a que su padre era norteamericano y su madre venezolana, ella habla el español muy bien. En el 2021 arrecia la crisis sanitaria y es el año que registra más muertes debido al virus. En medio de sus estudios Abigail hace una pausa para colaborar fuertemente con el cuidado de pacientes infectados por el virus.

​Cuando tiene unos días realizando sus estudios y prácticas, una colega le habla del “gringo”.

​—El tipo está guapísimo, pero siempre está triste, parece amargado —le cuenta—; es un piloto de aviación que tuvo un accidente donde solo él salió herido, aterrizó la nave averiada y en llamas en una carretera rural y el avión se estrelló contra un cerro.

​—¿Qué tipo de heridas sufrió? —pregunta Abigail.

​—Tuvo múltiples contusiones y la tibia de la pierna izquierda se le partió en dos, le pusieron clavos intramedulares y luego se le hizo una osteosíntesis; tiene un año en el hospital, ¿quieres conocerlo?

​—Sí, vamos.

​Las dos mujeres van a la sala de recuperación, encuentran la cama vacía; Mary, la compañera de estudios de Abigail, pregunta:

​—¿A dónde llevaron al paciente de esta cama?

​—Fue a rehabilitación.

​—¿Y cómo está?

​—Mucho mejor, ya está caminando con una andadera y está menos malhumorado.

​Las chicas van a la sala de rehabilitación y Mary pregunta:

​—¿Está por aquí Alex Willians, el paciente de la 15?

​—Sí estuvo, pero ya se fue.

​—Parece que está jugando al escondite, vamos a almorzar y después subimos a su habitación.

​—Ok.

​Las dos chicas almuerzan y al regresar al equipo de traumatología le toca atender un caso de emergencia; en un accidente de tránsito un pequeño de 8 años sufrió fractura del brazo derecho. Abi está observando los RX del pequeño junto al equipo; el jefe y profesor de traumatología da algunas explicaciones.

​—Espero que el hueso se suelde bien, es un pequeño muy fuerte.



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En el texto hay: navidad, amor

Editado: 02.01.2024

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