Noche de Navidad

24 de Diciembre

​En la ciudad de Toronto, la gente se prepara para celebrar la Navidad al siguiente día 25 de diciembre; los árboles navideños están llenos de luces y adornados con mucho colorido, los regalos están al pie del árbol esperando el día especial para ser abiertos.

​Ramsés se despierta después de su siesta; María le cambia la ropa y le da una merienda.

​—Nani, vamos al parque, ¿sí? —le dice el niño.

​—Ok, vamos.

​Bajan el ascensor y caminan hasta el cercano parque. Ramsés se entretiene jugando con otros niños, hasta que ellos se marchan y se queda solo.

​Está en lo alto del tobogán cuando observa que su amigo Alex está sentado en una de las bancas del parque. Se lanza por el tobogán y corre a donde está el solitario hombre.

​—Hola, Alex, ¿quieres jugar conmigo?

​—Sí, vamos a jugar —le responde con una sonrisa.

​Ramsés lo jala de la mano y el hombre se levanta; caminan hasta los columpios donde Alex lo empuja y lo hace mecer. Después Ramsés quiere subir al carrusel; Alex empuja el carrusel y se sube él también dando vueltas con el niño. El pequeño está muy divertido, ríe y grita feliz.

​—¡Otra vez!, ¡otra vez!

​Pasan un rato jugando; María, que ha estado vigilando desde su sitio donde estaba sentada, se levanta y se acerca, le dice al niño:

​—Vamos que ya es tarde, tu mamá debe estar esperándonos.

​Alex, que es muy alto, se pone en cuclillas y se despide del niño.

​—Hasta otro día, Ramsés; eres un buen niño —le expresa y le revuelve el cabello con la mano.

​—Chao, Alex.

​Ramsés se aleja caminando de la mano de su nana, pero voltea y le dice adiós con su manita. El hombre le devuelve el saludo y sonríe. Al llegar al apartamento, Abigail ha preparado la cena y los está esperando para cenar.

​La pequeña familia de Abigail se sienta a la mesa y cenan; esta noche María se va a casa de su familia para pasar navidad con ellos.

​—Mami, tengo un amigo, es un hombre fuerte, juega conmigo en el parque; empujó muy duro el carrusel y dimos muchas vueltas.

​—Ramsés, te he dicho que no debes hablar con extraños.

​—Él es amigo de nany también, no es un extraño.

​María sale de su alcoba con una mochila al hombro.

​—Doctora, ¿hasta qué día tengo libre?

​—Debes regresar el 2 de enero, yo tengo que trabajar el 3.

​—Ok, nos vemos el 2, que pase una muy feliz navidad.

​La mujer de mediana edad le da un abrazo a Abi y se pone en cuclillas para despedirse de Ramsés.

​—Que tengas una excelente navidad, mi niño bello.

​La nana se marcha y quedan los dos solos.

​—Vamos a ver películas navideñas, mi amor —le propone Abi.

​—¡Sí!, ¡quiero ver al Grinch!



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En el texto hay: navidad, amor

Editado: 02.01.2024

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