Cuando viene de regreso, una gran pantalla se enciende y empieza a correr un video. Ellos se observan a sí mismos en el primer momento en que se vieron allí mismo frente al gran pilar; se ven felices bailando, brindando y cenando muy juntos e inseparables durante toda la noche.
Luego observan las veces que ella volvía en los meses siguientes a la cita y en los días en que acudió embarazada. Alex y Abigail miran la pantalla y gruesas lágrimas ruedan de sus ojos. Cuando ven imágenes de Abigail volviendo cada Navidad al mismo sitio vestida de rojo y acompañada de su pequeño hijo, el público llora a mares.
Abi oye lo que expresa Alex en la entrevista: "La lucha para volver a caminar fue dura, pero cuando logré caminar bien, fui en busca del amor de mi vida; la he buscado muchas veces, pero no la encuentro, no la he vuelto a ver. Teníamos una cita y no pude acudir por culpa del accidente; la perdí de vista, pero tengo la esperanza de volverla a encontrar". "¿Cómo se llama esa mujer que robó su corazón?". "Abigail".
Ella observa imágenes de Alex apoyado en un bastón entrando al salón. Luego empiezan a ver imágenes de unos minutos antes de llegar y del encuentro apoteósico; miran sus propias expresiones cuando se encuentran, el abrazo, el beso, las lágrimas y el fin del video.
El público aplaude de pie; muchos han llorado junto con ellos y aún están secando sus lágrimas. Después otro video da inicio: un avión en llamas aterriza en caóticas condiciones, estrellándose contra un cerro. Ambulancias y bomberos llegan de inmediato y ayudan a bajar a los pasajeros.
Ven una escena donde sacan a Alex del avión, sin sentido, en camilla, gravemente herido. También aparecen imágenes de él con la pierna llena de tornillos en la cama de un hospital. El video continúa y observan a Alex recibiendo varios premios, medallas y reconocimientos por su proeza.
El público en el salón, que está lleno de amigos de Alex y de compañeros de trabajo del hospital donde trabaja Abi, también se encuentra Sergio, que es como un padre para ella, y María, la nana de Ramsés, que se unió también en la conspiración de amor.
El video termina y todos aplauden de pie en una ovación prolongada y llena de emoción que brota de todos los corazones; están inundados por el gran amor que insistió y no se dio por vencido, sino que venció todas las adversidades y hoy están juntos.
Los astros no se alinean fácilmente, ellos en realidad dan vueltas sin mirar lo que pasa a su alrededor; pero esta vez parece que el universo entero se alineó y conspiró todo el mundo para que estos dos seres volvieran a reencontrarse, en un adagio de amor que perdura en el tiempo y no mengua, más bien creció a través de los años.
Todos en realidad colaboraron para la gran sorpresa, pero nadie les pidió una cita allí a ninguno de la pareja; a ellos los citó el amor, lograron cumplir su cita movidos por los hilos invisibles del amor. La constancia de Abigail regresando cada navidad fue conmovedora; el guapo capitán malherido y triste arranca chorros de lágrimas a las damas; la historia en realidad ha hecho llorar a millones de ojos.
Jesús, el periodista, se acerca a la mesa de Abi y pide permiso.
—¿Puedo sentarme?
Él les cuenta la investigación que hizo, los cómplices que tuvo y termina pidiendo una disculpa por hacer videos de ellos sin permiso.
—No tiene que pedir disculpas, fue una grata sorpresa —le dice Abi.
Los cómplices se acercan a la mesa a felicitar a la pareja. Sergio los abraza a los tres.
—Lloré tanto que casi inundo el salón —dice mientras abraza a Abi.
Ella sonríe. María abraza a Abi.
—¡Qué emoción, doctora, qué linda historia de amor! —expresa.
Jesús les dice que ha recibido múltiples ofrecimientos de grandes casas de modas y diseñadores famosos que ofrecen regalar los trajes de boda, y el hotel ofrece su salón de fiestas más fastuoso para la celebración de la boda si así lo deciden. También son invitados a la celebración de los 250 años del hotel, el 28 de diciembre.
Después de la cena, Ramsés está feliz junto a su mami y a su papá. Va corriendo a los brazos de María y le dice:
—¡Nany, Alex es mi papá!
Ella contesta:
—Sí, mi niño, es una grata sorpresa.