Nuestras noches en silencio

Capítulo 8: Lyra (Parte 3)

Los años de convivencia y nuestro posterior matrimonio consolidaron nuestra unión, pero el éxito profesional me exigió un tributo muy alto. Mi constancia en la empresa llamó la atención de los altos mandos, y llegó el tan ansiado ascenso a gerente. Al principio se sintió como la cima del mundo, el fruto de tanto sacrificio académico y laboral; sin embargo, la posición me colocó bajo la línea directa de fuego del Sr. Sterling. La gerencia se transformó en una jaula de oro donde las exigencias eran inhumanas, los gritos estaban a la orden del día y el estrés comenzó a marchitarme el alma, hasta culminar en aquel humillante despido que nos dejó en la cuerda floja.

Dos semanas han pasado desde ese derrumbe, y mi cuerpo sigue intentando sanar de la única forma que conoce: apagándose. Las tardes en el apartamento de San Pedro Sula se han vuelto mi único refugio seguro, un espacio donde el ventilador de techo y la penumbra del cuarto me permiten tomar siestas largas para recuperar las horas de sueño perdidas y el desgaste de tanto trabajo pesado acumulado. En esos momentos de inconsciencia, las deudas y el miedo al mañana no pueden alcanzarme.

De repente, un estímulo del mundo exterior comienza a filtrarse en mi sueño, trayéndome lentamente de vuelta a la realidad. A través de la puerta que ha quedado a medio abierta, un sonido nítido y constante rompe la pesadez de la tarde. Es la vibración y el timbre del celular de Ren repicando con insistencia desde la mesa de la sala. Abro los ojos despacio, parpadeando contra la claridad ocre que entra por la rendija. Escucho el crujido de los pasos de mi esposo al ponerse de pie y, luego, el murmullo de su voz modulada, intentando hablar bajo para no despertarme. Me quedo inmóvil en la cama, con el corazón empezando a acelerarse, flotando entre el residuo del sueño y la certeza de que esa llamada al otro lado de la puerta es el sonido del destino llamando a nuestra casa.

--- NOTA DE AUTOR ---

¡Hola, queridos lectores! Primero que nada, quiero agradecerles de corazón por el apoyo masivo que le están dando a Nuestras noches en silencio. ¡Ya cruzamos las 400 lecturas y el contador sigue subiendo gracias a ustedes!

Como habrán notado, he estado actualizando partes nuevas cada 24 horas. Esta constancia de publicación diaria hizo que alcanzara el límite de mi borrador principal, por lo que decidí hacer esta pausa en el tiempo presente para regalarles estos capítulos especiales sobre el pasado de Ren y Lyra.

Quiero confesarles un pequeño detalle: el pasado que acaban de leer en el Capítulo 7 y en este Capítulo 8 está basado al 100% en mi propia historia de amor de la vida real. Quería que conocieran el origen de su conexión con esa esencia tan pura antes de continuar, aunque aclaro que ya todo lo demás en el presente es ficción.

Prepárense, porque en el Capítulo 9 regresamos de golpe al presente para descubrir qué pasará con esa misteriosa llamada telefónica que quedó en suspenso. ¿Logrará Ren asegurar el empleo?

¡Nos leemos en las próximas 24 horas! No olviden dejar su estrella si les está gustando.




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