—Bien… eso estuvo cerca —murmuró Lee poniendo su mano en el pecho por el susto.
Parker la miró con los brazos cruzados.
—Sí “Gracias” modales Lee—dijo molesto— Bueno… ahora que el peligro pasó, ¿podrías salir? Necesito cambiarme.
Lee frunció el ceño.
—Ni que quisiera quedarme aquí. Y si tengo modales.
Se dio la vuelta para irse, pero en el pequeño espacio de la ducha su hombro chocó con la llave del agua. Abriéndolo.
Un chorro de agua cayó sobre los dos.
Lee se quedó congelada un segundo, el agua estaba muy fría, había quedado completamente empapada.
—¡¿Qué hiciste?!
Parker también estaba empapado y apartó el agua de su cara con molestia.
—¿¡Yo!? ¡Tú abriste la ducha! Eres una torpe — grito irritado, cerrando inmediatamente la llave
—¡No lo hice!
—¡Claro que sí! —señaló la llave—. Si no me hubieras metido aquí desde un principio, nada de esto habría pasado. Eres una grosera.
Lee estaba tan roja que parecía a punto de explotar.
—Ahgg me voy estas más insoportable que nunca.
Parker rodeo los ojos.
Lee intentó salir rápido, pero el piso mojado la traicionó. Y termino resbalándose
—¡Ah!
Instintivamente Parker intentó sostenerla, pero Lee se agarró de lo primero que encontró…
Primero intento tomar equilibro al tratar de sostenerse de la pared, pero no pudo por lo que tomo la toalla que él llevaba puesta.
Mala idea.
La toalla cayó al suelo, por el agarre. Parker logro sostenerla antes de caer al piso.
Por un segundo hubo silencio.
Lee se quedó paralizada. Parker también.
—…
—…
Yerin estaba totalmente roja hasta las orejas y se tapó la cara de golpe. Levantándose inmediatamente de los brazos de Parker, quien estaba completamente desnudo.
—¡¡ERES UN PERVERTIDO!! —gritó topándose la cara con ambas manos.
—¡¿YO?! —exclamó Parker, cubriéndose rápidamente con la toalla— ¡Tú fuiste la que jaló la toalla!
—¡Yo me estaba cayendo!
—¡¿Y tu magnifica idea fue sostenerte de la toalla?!¡Aquí la única pervertida eres tú!
Lee seguía tapándose la cara.
—¡No vi nada!
—¡Pues más te vale! —gruñó Parker, volviendo a colocarse la toalla—. ¡Ahora sal de aquí!
Lee dio media vuelta… pero seguía roja.
—¡Esto es humillante!
Parker suspiró.
—Cinco segundos, Lee… o empiezo a cobrar lo de “esclava por un mes”.
Abrí la puerta de golpe y salí.
Tenía la cara tan caliente que estaba segura de que parecía un tomate.
¿Por qué tenía que pasarme esto a mí?
Primero mi venganza se arruina. Segundo término esclava por ¡Un mes! ¡UN MES! al mando de ese odioso. Tercero termino empapada, y hace uno segundos, para empeorar todo… Parker prácticamente desnudo frente a mí.
Grite para mis adentros.
—Esto nunca pasó —murmuré para mí misma.
—¿Yeri?
Estaba de espaldas, tan sumida en mis pensamientos que no sentí la presencia de quien fuera que estuviera detrás de mí. Hasta que sentí que alguien me tomó del hombro.
—¡Ah! —grite dando un salto del susto.
—Hey, tranquila —Escuche decir, seguido de una risa.
Di la vuelta asustada, temía que fuera el director. Seguro me interrogaría, luego talvez me expulsaria por imprudente
¿Qué excusa le diría si estaba es la zona de básquet solo para hombres?
Pero espera…. él no se reiría.
—¿Taemyn? ¡Me asustaste! —dije alivia, Acto seguido de eso lo golpeé en el brazo.
—¡Hey! ¡Para! pegas fuertes para ser una chica—respondió alejándose de mí, como si fuera un ratón indefenso frente a un gato.
—Exageras.
Él me miro de pies a cabeza.
—¿Por qué estabas saliendo de las duchas de hombres? Espera… ¿Por qué estás aquí, en primer lugar? ¿Y por qué estas mojada?
Trague fuerte.
—Son muchas preguntas a la vez, ¿No crees?
—Lee Yeri… ¿Por qué estás tan tensa y nerviosa? ¿Ahora en que problemas te metiste?
—Yooo…—dije alargando la palabra a la vez que me señalaba haciéndome la ofendida—Para nada, no estoy tan mojada. Tu visión está mal.
—Sí definitivamente estás en problemas. ¿Parker otra vez? — pregunto con cierta molestia disfrazada de paciencia.
En eso Liam salió de las duchas. Cerré los ojos con fuerza.
Taemyn frunció el ceño al verlo.
—¿Qué hacías a solas con Parker? —Comenzó a interrogar.
Yeri abrió los ojos lentamente.
—No es lo que parece.
Parker pasó de largo tranquilamente, como si nada hubiera pasado. Llevaba el cabello aún mojado y con su mochila colgada al hombro. Lee Agradecío por eso en silencio.
Taemyn lo miró de arriba abajo.
—¿Entonces qué es lo que parece?
—Un malentendido —dije rápido.
Parker se detuvo a mi lado. No era señal de nada bueno.
Por un segundo pensé que me ayudaría.
Por favor, que no diga nada…
Una sonrisa peligrosa apareció en su rostro. Esto no debía haber pasado.
—¿Malentendido? —repitió, deteniéndose frente a nosotros.
Sentí un mal presentimiento.
—Parker… —murmuré entre dientes.
Él me miró con diversión.
—Yo diría que estábamos…
Contuve la respiración.
Sabia perfectamente que lo hacia para provocarme y lo estaba logrando.
Taemyn estaba atento a sus palabras.
Parker terminó la frase con total calma:
—…negociando.
Parpadeé.
—¿Qué? —dije incrédula.
Taemyn frunció más el ceño.
—¿Negociando qué?
Parker metió las manos en los bolsillos.
—Eso deberías cuestionar a tu novia. —dicho esto, se fue, pero antes me lanzo una sonrisa maliciosa.
Taemyn giró lentamente la cabeza hacia mí.
— ¿Qué hiciste ahora, Yeri?
Sentí que quería desaparecer.
Como le explicaría que me quede encerrada con Parker, en una ducha, por mi culpa.