Una orquesta que se había contratado especialmente para este evento tocaba las melodías más populares de la serie.
Detlef comenzó a hacer resonar el arma con ese sonido del filo en el aire, ese que hacía que el ambiente cinematográfico fuera más dramático. Al terminar, dejó el arma en su lugar.
Las dinámicas pasaron, las risas y las entrevistas pasaron, hasta que llegó la voz de la conductora una vez más con mucho más dramatismo.
—Sé que todos esperaban la sorpresa del día. Es por eso que hoy no solo estaremos dando premios de libros autografiados, sino que...
No terminó la frase; dio una pausa, inhaló aire y lo soltó de vuelta.
—Verán a alguien, a la persona que los ha cautivado por tantos años. Sus historias fueron conocidas y su talento fue reconocido por ustedes. Le damos la bienvenida a Nowy...
Suspendió sus dos manos, una sosteniendo el micrófono y la otra libre. Todos giraron para ver por dónde la conductora señalaba.
La curiosidad en los ojos estaba iluminando el rostro de todos, inclusive el de él por alguna extraña razón. Nunca había visto a la escritora en sus casi seis años de carrera como actor. Y hace dos años, la persona que amaba desapareció sin dejar rastro, la única que tal vez había visto a la escritora.
Las luces redondas, que enfocaban lo importante, quedaron postradas en la misma dirección.
Pasaron cinco, diez, quince minutos. Nadie sabía por qué nadie salía.
En el otro lado del set estaba ella, nerviosa por la situación, sin saber qué hacer mientras algunos mánagers la convencían de salir. Pero ella, instintivamente, se regresaba y lo pensaba. Sentía nervios por ver a tanta gente o no.
No eran los fans; era por él. Nunca le había confesado quién era, y ahora aparecer ahí frente a todos sin antes decirle... Aparecer después de dos años. ¿Qué sentido tenía hacerlo ahora?
—No quiero.
—Sí quieres.
—No quiero —repetía con esa voz lastimera a su mánager y única amiga.
Las personas de afuera preguntaban qué pasaba.
—De seguro se le hizo tarde —rio la conductora, quien se había puesto hasta ella nerviosa por la situación.
Nowy estaba necia en no querer salir, abriendo y cerrando las manos, las cuales estaban sudadas. Mantenía un porte bastante elegante y casual a su vez, con ese cabello tan bien arreglado y ese maquillaje bien preparado. Nadie podría creer que ella es la misma persona de hace dos años.
Al final, tomó aire. Mucho oxígeno. Muchísimo. Con el corazón palpitando en su pecho, comenzó a caminar saliendo de su escondite.
Habían pasado veinte minutos; la entrevista continuó de nuevo por la gran espera que se había prolongado. Ella salió desapercibida. Las luces redondas habían vuelto a los actores.
La gente no le tomó importancia; pensaban que era alguien del staff, pero tanta elegancia y poca comodidad no podía ser así.
Entonces, una luz la enfocó. Justo cuando la entrevistadora le dio el micrófono a Detlef.