Omegaverse A tu lado puedo ser feliz

Capítulo 2

LÁGRIMAS DE ARREPENTIMIENTO
 

La vida no siempre sonríe para muchos, para un omega ingenuo que apenas cursa su último año de universidad fue lo mismo, enamorarse fue una equivocación, pero dejarse marcar por un alfa fue su más grande error.

- ¿Escuchaste sobre ese omega del octavo piso?

- Si, oí que su alfa lo abandono 

- Oí que esta marcado 

- ¿Si? Yo no sabía eso, como no se le ve el cuello...

- Que tragedia ¿No crees? Su alfa lo abandono por alguien mejor

- Seguro ese omega le fue infiel al pobre alfa, no lo culpes, yo lo vi algunas veces, él se veía una persona super amable

- Tienes razón, debió ser culpa de ese omega

Los rumores siempre nos rodean, estemos enterados o no, sean reales o no, siempre están ahí, haciéndote sentir mal, haciendo que te critiques a ti mismo, Daniel se equivoco, fue un error dejarse marcar, pero ¿que culpa tenia? El amor deja ciego al que mejor ve, deja sordo al que mejor escucha y vuelve estúpido al más inteligente, no importa cuantas veces escuches que el amor duele, siempre creerás en el y caerás como en un abismo sin fondo, no importa cuantas veces la gente te diga que tengas cuidado, porque cuando ves a quien amas olvidas hasta la más simple poesía de amor que has leído, olvidas el tiempo, la soledad y la tristeza, cuando menos te das cuenta ves que el otro era el fuerte, porque te dejó y te dejó hecho pedazos, como si no importaras, como si supiera lo que hizo pero no le importara.

- ¿Esperas a alguien? -esa voz saco de su mundo a Daniel, era Adara quien parecía llegar recién de su trabajo.

Daniel se había olvidado de lo que estaba haciendo, su plan era ir al cine o simplemente hacer ejercicio, pero al escuchar murmurar a sus vecinas que estaban sentadas en los jardines del edificio de departamentos se detuvo como una estatua en medio del camino.

- hola Adara... yo no, digo, no espero a nadie, estaba por salir a hacer ejercicio, aunque creo que será mejor meterme a casa, hace frío estos días... -Daniel desvió la mirada pero aún fingía una sonrisa, debía hacerlo, no iba a aceptar ante nadie que la perdida de Javier lo destruyo.

- ¿podrías hacerme un favor? -esa pregunta sorprendió a Daniel, Adara jamás le había pedido un favor antes, asintió automáticamente- acompáñame a un lugar, debo ir a ver a alguien pero me da vergüenza ir sola

- ¿A quién iras a ver? 

- Ha una amiga 

Adara jamás salía si no era necesario, esa amiga debía ser muy apreciada por ella, Daniel sintió envidia, debido a su relación con Javier alejo a varios de sus amigos, ahora solo le quedaba su mejor amiga y nadie más.

- Claro, te acompaño -asintió.

- Vamonos entonces -Adara empezó a caminar con rumbo al estacionamiento pero Daniel la detuvo sujetándola por su muñeca.

- ¡Espera! ¿Justo ahora? 

- Si ¿tienes algún inconveniente?

- no pero... seguro estas llegando justo ahora del trabajo ¿no quieres descansar o cambiarte? Son las seis aún, hay tiempo...

- no, estoy bien así 

- bueno...

- ¿vamos? 

- yo... ¿mi ropa es adecuada? No pasaré vergüenza ¿verdad?

Adara observo a Daniel de pies a cabeza, el se sintió tímido, el solo vestía ropa casual, unos pantalones capri negros con una camisa de manga corta azul marino, se sentía algo ridículo.

- de hecho, estas perfecto -alago Adara- te ves muy bonito así, la belleza siempre está en la simpleza -Daniel estaba apunto de replicar, no necesitaba palabras bonitas- tu estilo casual va de acuerdo a la ocasión también, tu ropa va a juego sin problemas -eso lo calló- ¿ahora si nos vamos?

- esta bien...

Fueron al estacionamiento del edificio, para Daniel fue la primera vez que se subía al auto de Adara, ella tenía un lindo auto, espacioso y funcional, el sueño de todo omega que disfrutaba de las compras. Mientras el auto avanzaba por las calles Daniel no estuvo seguro de cuanto tiempo paso, se entretuvo mirando las calles, observando a la gente hacer sus vidas cotidianas, pero dejó de soñar cuando Adara estacionó el auto frente a lo que parecía un club.

- no bajes aun -ella le pidió mientras se bajaba, el espero quieto viéndola rodear el auto, fue cuando lo entendió, se sonrojo al ver como ella le abría la puerta con una leve reverencia- ahora si puedes bajar

- gracias... -susurro bajito, bajando tímidamente.

Un mozo se acerco de inmediato y Adara le dio las llaves de su auto, Daniel solo tuvo que seguir a Adara, entraron al club y se dirigieron a la recepción.

- ¿qué tipo de lugar es este? -Daniel pregunto temeroso.

- es un club de juegos, me encontraré con mi amiga aquí, juguemos un rato mientras la esperamos 

- ¿aún no llego?

- no, me llamara cuando lo haga

Al llegar a recepción, Daniel observo a Adara comprar dos tarjetas, caminaron por otro pasillo oscuro y finalmente salieron a la zona de juegos, habían mesas de cartas, béisbol, walli, canchitas, video juegos, raquet, natación, un lindo acuario y varios puestos de comida.

- ¿jugamos un poco? -Adara pidió y el asintió encantado, necesitaba relajarse y una buena oportunidad surgió.

Primero fueron al área de cartas, jugaron UNO, aunque Adara le ganó en todas las partidas se divirtió mucho pensando en varias estrategias, luego fueron a jugar béisbol, fue divertido ya que Adara era pésima bateadora y lanza pelotas, en walli Daniel se unió a un grupo de jóvenes para jugar, Adara solo lo observo ya que ella no servía para el juego, en las canchitas Daniel destruyo a Adara, ganando cada partida con más de 30 puntos, luego al jugar raquet Daniel se arrepintió por burlarse de la puntería de Adara, ya que ella era muy buena en el juego y le ganó completamente, luego estuvieron jugando en los video juegos, en juegos de pelea Adara mostró su superioridad, pero en juegos de autos o Mario, Daniel la derrotó completamente, cansados fueron a observar el acuario, Daniel se entretuvo mirando una linda manta raya que se escondía en la arena del acuario, mientras que Adara fue por helados.




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