Lucía llevaba seis años enamorada de Martín.
Seis años callándose. Seis años sonriendo cuando él le contaba de sus novias. Seis años siendo "la mejor amiga", esa categoría hermética de la que nunca se sale.
Ahora estaban en la plaza del barrio, sentados en un banco frente a la fuente que nunca funcionaba, viendo cómo el cielo se ponía de un color que no debería existir, y Lucía pensaba: "Claro. Obvio que esto pasa justo ahora."
—¿Vos creés que es verdad? —preguntó Martín mientras tenía el celu en la mano, scrolleando frenéticamente, aunque ya no cargaba nada. —Toda esta mierda de los misiles.
—No sé —mintió Lucía.
Sabía. Todos sabían. El gobierno había tardado cuarenta minutos en admitirlo, pero para ese momento ya estaba en todos lados: tres ojivas nucleares confirmadas, impacto estimado en menos de una hora. Ciudades principales. Buenos Aires incluida.
Martín se pasó una mano por el pelo. Ese gesto que hacía cuando estaba nervioso y que a Lucía le parecía lo más lindo del mundo.
—Intenté llamar a Sofía. No entra.
Sofía. La novia nueva. Tres meses saliendo. Lucía la había conocido dos veces: una rubia linda, de esas que usan vestidos florales y se ríen con la boca abierta. El tipo de chica que Martín siempre elegía. El tipo de chica que Lucía nunca sería.
—Seguro está con su familia.
—Sí. Seguro.
Se quedaron en silencio. Abajo, las sirenas seguían sonando. La gente había empezado a salir a las calles, todos mirando para el mismo lado, para ese resplandor que crecía en el horizonte como un amanecer al revés.
—¿Por qué estás acá? O sea, ¿por qué no estás con tu familia?
Lucía se encogió de hombros.
—Mi vieja está en Córdoba. No iba a llegar. Y mis hermanos... no sé. Supongo que cada uno fue a lo suyo.
—¿Y no querías estar sola?
—No.
Lo que no dijo: "Te llamé a vos primero. Antes que a nadie. Como siempre."
Martín asintió. Sacó un atado de cigarrillos del bolsillo, le ofreció uno. Lucía lo agarró, aunque hacía dos años que no fumaba.
—¿Sabés qué es lo peor? —dijo prendiendo su pucho. —Que pensé que tenía tiempo. Para todo. Para llamar a mi viejo y arreglar las cosas. Para viajar a esos lugares que siempre digo que voy a conocer. Para...
Se detuvo. Miró a Lucía y después desvió la mirada.
—¿Para qué? preguntó ella.
—Nada. Boludeces.
Lucía fumó. El humo le raspó la garganta. El cielo se ponía cada vez más brillante, ese naranja enfermo que dolía a la vista.
—Yo también pensé que tenía tiempo.
—¿Para qué?
Para decirte. Para besarte. Para ver si capaz, solo capaz, vos también.
—Para nada importante.
Martín la miró. Había algo raro en sus ojos. Algo que Lucía no terminaba de descifrar.
—Lu. —La voz le salió rara. —¿Puedo preguntarte algo?
—Obvio.
—¿Por qué nunca tuviste novio? O sea, en serio. Saliste con un par de tipos, pero nunca nada serio. ¿Por qué?
Lucía sintió que el corazón se le aceleraba. Seis años. Seis putos años guardándose esto y ahora, ahora que ya no importaba, él preguntaba.
—No sé —mintió de vuelta. —Nunca se dio.
—Pero sos... sos hermosa, Lu. Sos inteligente, divertida. Cualquier boludo estaría...
—Martín, no.
—¿Qué?
—No hagas esto.
—¿Hacer qué?
Esto. —Lucía tiró el pucho a medio fumar al pasto. —No me digas esas cosas ahora. No cuando...
—¿Cuándo qué?
—Cuando ya nada importa, ¡la concha de la lora!
Se le salió. Seis años conteniendo y se le salió así, como un grito.
Martín se quedó quieto.
—¿Qué no importa? —preguntó despacio.
Lucía se limpió los ojos con bronca. No quería llorar. No ahora. No por esto.
—Nada. Olvidate.
—Lu. Mírame.
—No.
—Por favor.
Ella lo miró. Y ahí estaba eso que siempre había estado: él mirándola de esa forma. Él siendo lindo con ella. Él tratándola como la mejor amiga, como la hermana, como cualquier cosa menos lo que Lucía quería ser.
—¿Qué? —dijo más duro de lo que pretendía.
Martín abrió la boca. La cerró. Se pasó la mano por el pelo de vuelta.
—Yo... mierda. No sé cómo decir esto.
—Entonces no lo digas.
—Tengo que decirlo.
—No tenés que decir nada, Martín. Está todo bien. Sos mi amigo. Mi mejor amigo. Y eso está perfecto y...
—Estoy enamorado de vos.
#365 en Ciencia ficción
#1499 en Novela contemporánea
apocalipsis, arrepentimientos, conexion familiar antes del fin
Editado: 18.02.2026