Las paredes temblaban con cada choque de magia.
Luna apenas podía mantenerse en pie mientras la energía oscura cruzaba el aire como rayos vivos.
Zarek y Kael estaban enfrentados.
Y ninguno estaba retrocediendo.
—Siempre fuiste así —dijo Kael mientras bloqueaba un ataque—. Impulsivo.
—Y tú siempre fuiste un traidor —respondió Zarek.
El impacto de sus poderes hizo estallar el suelo.
Luna apretó los puños.
No podía quedarse quieta.
No otra vez.
Se concentró.
Su magia luminosa comenzó a formarse entre sus manos.
—Si siguen así… todo va a destruirse.
Zarek giró apenas la cabeza.
—Luna, aléjate.
—¡No!
Kael sonrió.
—¿Ves? Ya ni siquiera puedes controlarla.
Eso fue suficiente.
La energía de Zarek se volvió más intensa.
Más salvaje.
Pero en medio del caos…
Luna dio un paso al frente.
—¡YA BASTA!
Su voz resonó con fuerza inesperada.
La magia se detuvo por un segundo.
Solo un segundo.
Pero fue suficiente.
Zarek la miró.
Kael también.
—No soy una carga —dijo Luna con firmeza—. No necesito ser rescatada todo el tiempo.
Silencio.
—Si esto empezó por mí… entonces también puedo ayudar a detenerlo.
Kael soltó una risa baja.
—Qué valiente.
—No es valentía —respondió ella—. Es decisión.
Zarek bajó ligeramente la energía.
Por primera vez dudó.
No de Kael.
Sino de algo más.
De perderla.
Dentro de su mente…
recuerdos fragmentados aparecieron.
Luna sonriendo en el jardín.
Luna riéndose en el baile.
Luna diciendo su nombre sin miedo.
Y algo desconocido empezó a romperse dentro de él.
Su corazón.
Una luz oscura comenzó a rodearlo.
Vex había dicho una vez:
—Si el Rey Demonio siente demasiado… su poder cambia.
Kael lo notó inmediatamente.
—Interesante…
—Así que ya empezó.
Zarek apretó el puño.
—No la toques.
Su voz ya no era solo fría.
Era desesperada.
El cielo del escondite se abrió en grietas.
El poder de Zarek creció de forma incontrolable.
El mundo entero parecía responder a su emoción.
Luna lo vio.
Y entendió algo.
No era solo fuerza.
Era miedo.
—Zarek…
Él la miró.
Y por primera vez…
no parecía un rey.
Sino alguien que tenía algo que perder.
Kael extendió los brazos.
—Perfecto.
—Despierta por completo.
Pero entonces…
Luna corrió hacia Zarek.
Y lo abrazó.
Todo se detuvo.
La magia.
El viento.
El caos.
Zarek se quedó inmóvil.
—¿Qué… estás haciendo?
—Te estoy deteniendo.
—Podrías morir.
—No lo haré.
Silencio.
Su poder comenzó a estabilizarse.
La luz oscura dejó de expandirse.
El corazón de Zarek… se calmó.
Kael retrocedió lentamente.
—Esto no es posible…
Luna levantó la vista.
—No lo conoces tan bien como crees.
Zarek respiró hondo.
Y por primera vez…
no destruyó nada.
Solo la sostuvo de vuelta.
El escondite comenzó a colapsar.
Un portal se abrió detrás de ellos.
—¡Vamos! —gritó Vex desde el otro lado.
Zarek tomó la mano de Luna.
Y juntos saltaron al portal.
Kael quedó atrás.
Solo.
Sonriendo.
—Entonces… ya despertó.
—Esto apenas comienza.
Editado: 24.06.2026