Operación : Enamorar al rey demonio

Capitulo 12: El secreto del heredero

La figura de sombras avanzó lentamente desde la puerta entreabierta.

El aire se volvió pesado.

Incluso los caballeros retrocedieron sin darse cuenta.

Luna sintió un escalofrío recorrerle la espalda.

Pero Zarek no se movió.

—Te hemos esperado siglos… heredero.

La voz resonó dentro de todos, como si viniera de la misma tierra.

Zarek entrecerró los ojos.

—Están equivocados.

La figura inclinó la cabeza.

—No.

—Lo sentimos en tu sangre.

La puerta detrás de la criatura se abrió un poco más.

Y algo dentro… respondió.

Un pulso oscuro.

Antiguo.

Inmenso.

Luna miró a Zarek.

—¿Heredero de qué está hablando?

Zarek apretó los puños.

—No lo sé.

Pero no era una respuesta completa.

Vex tragó saliva.

—Esto es peor de lo que pensé.

—¿Qué es? —preguntó Luna.

Vex dudó.

—Una línea prohibida… de demonios anteriores al reino actual.

La criatura levantó una mano.

El suelo comenzó a llenarse de grietas.

—El verdadero poder sellado…

—Está despertando.

De pronto, el cuerpo de Zarek reaccionó solo.

Una marca oscura apareció en su pecho.

Luna dio un paso hacia él.

—¡Zarek!

Pero una barrera invisible lo rodeó.

—No… —murmuró él.

Su voz cambió.

Más profunda.

Más distante.

—Esto no debería estar aquí.

La figura sonrió.

—Lo recuerdas… aunque no quieras.

La puerta vibró con más fuerza.

Y dentro, algo enorme se movió.

Luna golpeó la barrera.

—¡Déjenlo!

Pero no respondió.

Solo observaba a Zarek como si lo estuviera reconociendo por primera vez.

De repente, imágenes aparecieron en la mente de Zarek.

Un trono antiguo.

Un reino destruido.

Y él… de pie entre sombras, mucho antes de ser Rey Demonio.

—No… —susurró.

—Yo no soy eso.

La marca en su pecho brilló con fuerza.

Y por un instante…

el aire se detuvo.

La criatura dio un paso atrás.

—El heredero lo niega…

—pero la puerta ya lo ha aceptado.

Entonces todo explotó en energía oscura.

El sello de la puerta comenzó a romperse.

Luna gritó.

—¡ZAREK!

Y esta vez…

la barrera desapareció.

Zarek cayó de rodillas.

Respirando con dificultad.

Pero cuando levantó la mirada…

sus ojos ya no eran del todo los mismos.

Luna se arrodilló frente a él.

—Estoy aquí.

Silencio.

Zarek la miró.

Y por primera vez…

pareció asustado.

—Si esto continúa…

—podría perderme.

Luna negó con la cabeza.

—Entonces no lo permitas.

Detrás de ellos, la puerta se abrió un poco más.

Y la voz volvió a sonar.

—El heredero ha despertado…

—Y el mundo recordará su verdadero nombre.




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